Juan Guillermo Brand es un hombre de 32 años. Pereirano gallardo. Además con una inteligencia que le ha dado para una formación académica y cultural temprana.
Por lo tanto su éxito en disciplinas de la inteligencia como el teatro, el emprendimiento y la docencia. Actualmente es profesor del área de la educación en el convenio de la agencia de empleo en Comfamiliar Risaralda.
A todo esto le ha agregado ahora el tema del coaching que él mismo define como una actitud del ser humano que es como el coche que lleva a las personas de un lugar a otro, de un estado actual a un estado ideal.
En su mayor tiempo trabaja con una población diversa, entre ellas con madres cabeza de familia, con jóvenes emprendedores, empresarios y personas en condición de discapacidad visual, auditiva y cognitiva física.
De esta manera el profesor Brand resulta ser madera fina para tornear el personaje para la edición dominical de este diario.
Para iniciar le despierto el entusiasmo con esta pregunta:
¿Usted es un hombre comprometido con qué?
Si eso quiere saber, le respondo contundentemente que estoy comprometido con otro ser humano.
Últimamente se advierte un ajetreo con el vocablo coaching, que suena raro porque es un anglicismo. ¿Cómo se interpreta?
Todos los días estamos escuchando esta expresión en los medios de comunicación. Es un entrenamiento y cada persona lo puede enfocar hacia su propia realidad, o sea que lo hay para el deporte, la salud, lo empresarial y lo ontológico. Esto último como mi especialización: Coaching ontológico.
¿Entonces a quiénes beneficia su especialización?
El coaching ontológico está orientado a todo lo que tiene que ver con el ser para activarlo en todas sus capacidades. El proceso es entrenamiento, la esencia, encontrarnos en una situación actual y vernos en un futuro. De cómo me quiero ver en el mañana pero también cómo estoy hoy, reconociendo mi esencia.
Se ha venido cuestionando la profesión del coaching en estos días. Se dice que los hay falsos…
El coaching profesional es aquel que se capacita para ser una ayuda en el desarrollo personal y a la vez está capacitado a través de diplomados, formaciones en talleres, conversatorios, cursos, y terapias para el beneficio de sí mismo, familiar profesional y organizacional.
¿Cómo ayuda?
El coaching es un apoyo. Es el elemento vivo que está en las personas facilitándole las herramientas que requiere para su formación y éxito. Te cuestiona para que vayas encontrando las respuestas e ir hacia adelante. Sin embargo no te dice lo que debes hacer sino que te muestra el camino.
¿O sea que lo estimula para que haga su propio sendero?
Así es. El coaching te muestra las cartas mas no te impone nada.
¿Quiénes demandan del coaching?
Lo están haciendo desde el ama de casa hasta el empresario, el político, mejor dicho cualquier persona interesada por encontrar el camino al éxito, pero debe tener claro el interés propio, porque hay coaching de vida, de sus diversas etapas, de prosperidad, de felicidad. Yo estoy como coaching ontológico para todo aquello que afecta al ser.
¿Entonces hay coaching para el amor, para el desamor?
La verdad es que tenemos coaching para todo. Hay gente que se dirige hacia el coaching espiritual, al que explora los sentimientos, al de pareja, etc. Existe el coaching que igualmente es psicólogo y puede actuar en el campo emocional.
¿El coaching es el mismo conferencista, expositor que conocemos sobre temas especializados?
El conferencista es aquella persona que envía un mensaje con unos métodos propios, entregando sus conocimientos a un determinado público, pero que es totalmente diferente al coaching puesto que el objetivo de éste es que las personas por medio de procesos y herramientas metodológicas encuentren su propio camino.
¿Cuando apareció la profesión del coaching?
El arte del coaching es bastante joven. Creo que desde finales del siglo pasado se empezó a manejar el término pero se le atribuye a Timothy Gallwey, nacido en San Francisco (California) en el año de 1938 , autor que ha escrito una serie de libros en los que se ha establecido una metodología para el entretenimiento y para el desarrollo de la excelencia personal y profesional en una variedad de campos. Uno de sus libros incluye el juego interior del tenis donde habla del jugador uno y el jugador dos: uno, el que te dice que no puedes, y el dos, lo que sí puedes. Fue el primero que tocó el tema, pero la base viene como referencia del carruaje o coche que nos lleva de un lugar a otro.
Usted es un educador dedicado al arte escénico, ¿cómo combina lo uno con lo otro para ayudar al desarrollo personal?
Lo utilizo como complemento del coaching. Me pregunto que soy yo como obra de arte y mientras me defino en el campo artístico todos los días encuentro nuevas herramientas y caminos desde el tema del coaching, y como artista le puedo entregar un mensaje a otros sin dejarme influenciar de distintos contextos o contornos. En resumen el coaching se puede apoyar en el arte para liberar la expresión de la gente.
En la boca del coaching está constantemente el tema de las inteligencias múltiples. ¿Qué son?
Las diversas capacidades que posee el ser para desarrollar en un contexto determinado. Tenemos pues que hablamos de la inteligencia musical, de la fácil expresión, del liderazgo y muchas más.
Juan Guillermo Brand mira su celular y sonríe. Luego sostiene dando por terminada la entrevista: “Hay que decir igualmente que hay coaching hasta para el WhatsApp ya que el hombre actual lo tiene en su teléfono móvil como una forma para comunicarse con las demás personas”.



