Julián Rodríguez, cantando la realidad con más de 3 acordes

Andrea Ramírez Mosquera

Julián Rodríguez, un músico caleño cuyas interpretaciones combinan las risas con la reflexión; piensa que, si algo salvará el mundo, es el buen humor; crítico, divertido, espontáneo y extrovertido deja un poco de sí mismo en cada composición. Ha dedicado toda su vida a crear y resistir por medio del arte, acompaña procesos sociales de manera continua y lleva más de 30 años marcando positivamente la vida de los participantes de sus más de 13 mil coros infantiles, visitó Pereira y concedió entrevista a El Diario.

¿Cómo es el ejercicio de hacer música en Colombia?

Hay una constante en cualquier momento histórico y contexto de la humanidad: el arte siempre aparece, en este momento en Colombia hacer arte, no solamente música, de manera independiente es un acto de resistencia a un momento donde hay un desconocimiento total de cultura y de los artistas. En todos los ritmos y géneros la creación siempre está y uno aprende que eso es una constante, esa es la resistencia mayor, en la creación uno está pensando en la sociedad donde vive, las cosas buenas y malas que tiene, las injustas. Cuando se va a hacer una canción (en el caso de la música) uno toma el tema y lo tiene que estudiar a fondo y cuando uno estudia a fondo un tema, asume una postura crítica frente a lo que pasa. Los artistas somos esa constante, así el sistema con la economía nos quiera dar en la cabeza, nos quiera sacar de la creación, la resistencia estará allí creando.

¿Considera que el arte es un acto político?

La función principal del arte es divertir, pero también es la radiografía del contexto donde se da y cuando es un arte independiente es de mucha ética, la ética parte de simplemente hacer lo que uno sueña, uno observa la realidad y la canta, escribe, baila o pinta y allí aparece lo que uno piensa de la vida, el planeta, el país. En mi caso me dicen: “¿usted hace canción protesta?” y no, yo le canto a la realidad y si la realidad es una porquería, entonces a eso le dicen canción protesta, pero realmente lo que está uno es expresando la realidad.

El arte independiente siempre será un  acto político en sí, porque la posibilidad de crear independientemente  lo que a uno le da la gana exige estudiar mucho y tener toda la sensibilidad a flor de piel para expresar en un lenguaje artístico lo que está pasando, la política no es una cosa como se la han inventado con politiquería, una monarquía que lleva 200 años, la política es otra cosa, a mí me gusta mucho esa definición que dice que: “política es la manera de lograr la felicidad de los pueblos” y la felicidad de los pueblos comienza comiendo y durmiendo bien, pero la felicidad de los pueblos también empieza por disfrutar su cultura, entorno natural, compartir con tantas cosas como tiene un país maravilloso como Colombia entonces es un acto político en el sentido de que es una posición, es una creación que parte de la observación crítica el entorno de la naturaleza o del tema que trate.

Qué sucede en una sociedad que pierde el arte

Ninguna sociedad pierde el arte en el sentido de que en todo colectivo humano siempre hay creación, a veces pasa es que el arte queda extraviado en una dinámica de redes sociales y de medios de comunicación, decir que una sociedad pierde el arte es muy difícil porque el humano es capaz de crear una flor entre la inmundicia, entre los escombros de la guerra es capaz de crear maravillas, ninguna sociedad perdería el arte porque siempre hay creativos, lo que sí pasa es la marginación, el desplazamiento del arte, además de 8 millones de personas si hay algo desplazado en el país, son los artistas independientes, los pintores no tienen donde exponer ni cómo vender, los músicos no tienen dónde tocar ni los actores dónde actuar, por eso hay que defender el arte, porque son los espacios para crear y vivir, pero el arte siempre estará, en toda la historia de la humanidad existido y existirán personas dedicadas a la creación.

 

 

 

 

 

 

 

Como artista, ¿qué piensa de la desaparición de materias “blandas” como ética o artes del pensum educativo?

Eso es una barbaridad del poder mundial, porque lo están haciendo en muchos países, quitar las humanidades del pensum académico, necesitan volvemos unos humanos técnicos o mano de obra barata y sin ninguna sensibilidad y ¿qué es lo que hace el arte? uno de los trabajos fundamentales. Tenemos qué luchar porque las personas con formación en arte estén allí con los maestros de primaria, el arte debe ser transversal en la vida de la escuela, en el pensum académico y en las maneras de llegar al conocimiento. Si algo quiere violentar el poder mundial es esto, quiere marginar el arte de la educación tenemos que luchar por recuperarlo, ojalá desde transición hasta la universidad donde el espacio académico es cada vez más tenso. Tenemos que rescatar el arte en la escuela si queremos transformar la sociedad y la educación misma a partir del gozo del conocimiento y de ligar esas materias que ven los niños a través del arte, más allá que llenar vainas para sacar un 5, el arte es una manera maravillosa de crecer con pensamiento crítico.

Cuál es la diferencia entre el arte que se hace masivo al independiente

A mí me gusta un cuento que dice: “el jazz son 1000 acordes para 3 personas, el rock son 3 acordes para mil personas y el reggaetón es un acorde para millones de personas” hay mucha producción excelente que no sale en los medios, el poder mundial necesita que comamos lo mismo pensemos lo miso hagamos lo mismo, necesitan una manada de borregos caminando hacia donde ellos nos necesitan, mano de obra barata produciéndole riqueza a ellos.

Cuál quiere que sea su legado

Yo tengo una suerte y es que la gente me recuerda con una sonrisa, eso es muy bonito y hay un legado ético. Uno siempre añora como maestro que los estudiantes lo superen que vuelen más que uno, la mayoría de los maestros están ahí esperando a que los estudiantes estén tratando de sacar su 3 para ganar, a mí lo que me alegra es que yo he tenido en los coros (que son 13 mil) millones de niños y ahora hay mamás que tienen los hijos en el coro y ambos son felices tanto  la mamá como los hijos y de eso se trata, es un trabajo divertido, en el cantar se trabajan el cuerpo, la comprensión de lectura y en ese movimiento de jugar/cantar de saber lo que uno está cantando y de cantar juntos termina juntando mil pelados, ahí cosas como el bulling desaparecen.

Lo primero es una relación afectiva con los pelados, esa característica tan humana del afecto de la amistad; ellos deben divertirse, cantar, conocer, ser felices colectivamente y eso es algo que les queda ahí guardado no sé si eso será un legado, uno trata es de despertarlos, aunque la palabra legado es como si fuera ya a dejar la cosa y qué dejó, prefiero más bien ¿qué ha pasado con ese combo de gente tan grande que ha trabajado? Y yo pienso que ellos empezaron a amar el conocimiento, el arte, la vida y en lo posible a hacer sus cosas, no solo arte, están buscando ir sin comerle tanto cuento a la sociedad, estar en otro paseo, amar el planeta, conocer el país, el referente no puede ser el televisor del vecino deben ser las estrellas, el universo el planeta entero, hay que abrirse y ver el universo, pero si uno no se fija la mente está en otro lado.

 

“Estar siempre en creación es la resistencia mayor”.

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