Rubén Darío Franco Narváez
“En el ámbito de la vida humana, los honores y las recompensas recaen en aquellos que muestran sus buenas cualidades en acción”. Aristóteles, filósofo griego.
El carismático Sacerdote pereirano Nelson Giraldo Mejía recibió la máxima exaltación “Reconocimiento a la Labor Eclesiástica y Social” otorgada por la Asamblea Departamental de Risaralda, el jueves 17 de junio del 2021 –en Sesión Ordinaria, primer punto del Orden del Día- con asistencia de los doce diputados, el Secretario General y un nutrido grupo invitados de honor en representación de: Scout Regional Risaralda, el Deportivo Pereira, Academia de Historia Eclesiástica, Presidencia de la República, Universidad Tecnológica de Pereira, Periodistas, Hospital Universitario San Jorge, Rotarios, Sociedad de Mejoras Públicas, Diócesis de Pereira y líderes comunitarios. El Padre Giraldo Mejía está presente en diversas áreas del desenvolvimiento cotidiano en esta región colombiana; con importantes aportes: cívicos, culturales, humanísticos y espirituales, realizados a través de diferentes cargos; entre ellos, Capellán de: Hospital San Jorge de Pereira, Periodistas de Risaralda, Universidad Tecnológica de Pereira, Deportivo Pereira; miembro de número de la Academia Eclesiástica Colombiana, vicepresidente de la Academia de Historia Eclesiástica de Pereira “Monseñor Baltasar Álvarez Restrepo; miembro de número de la Academia de Historia de Pereira; presidente del Club Rotario de Pereira, presidente del Consejo Regional Scout Risaralda, vicepresidente de la Sociedad de Mejoras Públicas de Pereira. Integrante del Club de Leones; expresidente de la Academia Pereirana de Historia; Párroco del Divino Maestro; escritor, conferencista; jefe de Redacción del Periódico Pri y vicepresidente de Periodistas de Risaralda.
Estas fueron sus palabras del Padre Nelson Giraldo Mejía: “Soy el Padre Nelson Giraldo Mejía, natural de Pereira, hijo de padres pereiranos. Formado en un hogar cristiano, con mucho amor a su tierra y a sus gentes; con mucho respeto a los mayores en edad, dignidad y gobierno. Desde muy joven me formé en el grupo de los Scout; soy el presidente del Consejo Scout Regional Risaralda. Ayudé a formar la defensa civil colombiana. Ingresé en el año 1975 a la Cruz Roja Colombiana. Fui instructor nacional de la Cruz Roja. Fui vicepresidente socorrista, altruista. Ingresé al Seminario Mayor María Inmaculada. Cumplí con mi trabajo Misionero Ad Gentes en Maputo (capital de Mozambique) en África oriental. Fui capellán del Hospital San Jorge de Pereira. Capellán del Aeropuerto Internacional Matecaña. Capellán de Universidad Tecnológica de Pereira. Pertenezco al Club Rotario Pereira. Socio Honorario Latinoamericano del Club de Leones. Miembro de número de la Academia Eclesiástica Colombiana, vicepresidente de la Academia de Historia Eclesiástica de Pereira “Monseñor Baltasar Álvarez Restrepo”. Hincha de la primera fila del glorioso Deportivo Pereira. Condecorado por: el Concejo Municipal, la Alcaldía, la Gobernación, la Policía Nacional Departamento de Risaralda, Batallón San Mateo. Realmente estoy emocionado. Hace algún tiempo me habían pedido la hoja de vida y yo: calladito, calladito.
Pienso que es inmerecido el reconocimiento de la Asamblea de Risaralda. Simplemente busco hacer bien las cosas ante Dios; ante las gentes con: amor, rectitud; con todo lo que Dios me ha regalado; muy particularmente el amor a los pobres y a mi ciudad. Recuerdo la época cuando nos congregamos en la Plaza de Bolívar en muchas manifestaciones. En Manizales con Javier Castaño Mejía, siendo gobernador el papá de él Gilberto Castaño Robledo, en la campaña por el departamento tuvimos que correr; y los papás se escondieron y nosotros dijimos nos vemos más tarde. Muchas jornadas, hasta que entonamos el Himno Nacional con la creación del glorioso departamento de Risaralda. Tengo toda la historia firmada por Camilo Mejía Duque, Carlos Lleras y otros. Ahora enfrentamos situaciones de violencia. Es mi concepto: sí al derecho a la protesta, no a la violencia. Yo ya caminé, yo ya subí –en todo lo que he estado-; yo ya voy bajando. Este reconocimiento lo recibo en nombre de Dios, que me tiene como un simple instrumento para hacer el bien a todos; al que sea: negro, blanco, católico no católico; esa ha sido mi misión. Que Dios los bendiga, que Dios acompañe a todos. A los que se equivocaron firmando esta resolución con la cual me están condecorando: Dios les pague; se equivocaron, y tengo hasta susto de recibirla; pero la recibo con cariño, porque tengo todos los reconocimientos por: Gobernación, Alcaldía, Concejo y muchas instituciones. Permítanme preguntarles: me están viendo muy viejito o muy enfermo. Gracias por equivocarse dándome esta resolución; espero sacarla adelante y vivir hasta que Dios lo quiera. Que Dios los bendiga a todos en el nombre del Padre, del hijo y del espíritu santo. Amén. Un abrazo de corazón para todos. Gracias a la Universidad Tecnológica, al Club de Leones, a los Scout, a los Periodistas. Gracias a todos.” Realmente fue una exaltación con bendición. “No es nuestro propósito convertirnos el uno en el otro; es reconocerse, aprender a ver al otro y honrarlo por lo que es”, -Herman Hesse, escritor alemán.



