Germán Ossa
La fotografía para unos “puristas” del arte, es una actividad menor. Craso error. Para esos “puristas”, es sencillamente, una manera de esconderse en la más absoluta de las ignorancias.
La fotografía, según Wikipedia, es el arte y la técnica de obtener imágenes duraderas debido a la acción de la luz. Es el proceso de proyectar imágenes y capturarlas, bien por culpa del fijado en un medio sensible a la luz o por la conversión en señales electrónicas.
Basándose en el principio de la cámara oscura, se proyecta una imagen captada por un pequeño agujero sobre una superficie, de tal forma que el tamaño de la imagen queda reducido. Para capturar y guardar esta imagen, las cámaras fotográficas utilizan película sensible para la fotografía química, mientras que en la fotografía digital se emplean sensores CCD, CMOS y memorias digitales.
Este término sirve para denominar tanto al conjunto del proceso de obtención de esas imágenes como a su resultado: las propias imágenes obtenidas o “fotografías”. Y luego, hablando de la fotografía artística, argumenta: “Cada vez más la fotografía es considerada como una rama del arte. Según los entendidos, la fotografía está dividida en: Amateur, Técnica y Artística”.
Rompe esquemas
Es sabido que la fotografía artística siempre rompe esquemas en toda su plenitud. Es arte, lo ejecutas, lo dimensionas, lo cambias como deseas, pero siempre teniendo un conocimiento en esa materia.
La fotografía artística va más allá de la belleza estética: debe descargar en un pensamiento; causar una reacción, que nazcan preguntas sobre la pieza fotográfica. Incitar a transmitir algo.
En sí, artísticamente, debe tener muchos puntos de vista. Emocionalmente debe destacar, mentalmente debe quedar en la recordación del espectador, sino, será una imagen del montón.
La mezcla entre arte y fotografía es lo que el fotógrafo debe preparar. Así, el fotógrafo puede tener un maravilloso resultado. Estudios de por medio, incentivos gráficos personales, conceptos culturales que debes dominar.
La obra del fotógrafo artista debe hablar por si sola. No necesita de explicaciones. La clave radica en su construcción, de qué manera la fotografía habla, de qué manera “cobra vida”.
La mezcla entre conocimientos, ganas, creatividad y comunicar algo, da el resultado de una buena pieza artística de fotografía.
Capeto
Capeto lo sabe, es un excelente manejador de la cámara tomavistas, del color, de los ángulos donde debe apostarse antes de un disparo. Es un extraordinario compositor de las imágenes que ha de capturar, pone bello lo feo, gracioso lo inútil y le da vida y fuerza a una construcción fea y mal tenida.
Cuando Capeto pega su firma a una imagen capturada por su sofisticada o simple cámara fotográfica (maneja las dos con igual profesionalismo), es porque concluye que la belleza ha sido comprimida en esa superficie brillante que pasará rápido del papel a la retina y a la memoria para siempre, de quien la ha contemplado.
Miren no más esos perfectos rostros que ha fijado en las amarillas paredes de ese bello Hotel 1 que Pereira tiene en todo el centro.







