Hablamos con Miguel Díaz Portillo (MAD)

Geross

Todos los grandes dibujantes y caricaturistas tienen un comienzo, ¿cuál es el suyo?

En la creación gráfica fue como en la mayoría de los niños, garabateando y copiando ilustraciones de los libros de cuentos e historietas, sobre todo de los comics americanos que circulaban en Cuba, cuando aún no sabía ni leer, también me gustaba llevar al papel todo personaje animado que veía en la TV, recuerdo que de niño en la década del 60 (nací en el 62), pasaban en la televisión cubana cortos animados rusos y americanos y en algunos narraban la sinopsis acompañada de una imagen fija del personaje, yo esperaba ese momento con lápiz y papel, para copiar esa imagen rápidamente antes de que la quitaran, no duraba en pantalla más de un minuto, sin darme cuenta era una práctica que me ayudaría más tarde en mi trabajo.

¿Tus influencias y posibilidades? 

Mi primera influencia fue mi padre, era pintor y en todo momento fue una escuela para mí, directa e indirectamente, cuando no me criticaba, señalaba o aconsejaba algo de lo que hacía, yo simplemente lo miraba trabajar y aprendía, además tenía a mi disposición, aunque con algunas restricciones su biblioteca, tenía un librero lleno de tomos sobre arte en general, muchos sobre pintura y dibujo, casi todos los libros de William Andrew Loomis, un excelente ilustrador estadounidense.

Mi padre era muy celoso con sus cosas, sobre todo con esos libros, ese librero o biblioteca era algo mágico para mí, recuerdo que entonces como era pequeño lo veía inmenso y debía poner una silla o taburete y treparme hasta lo último donde estaban los libros ¨prohibidos¨, cualquier libro que sacara de él tenía que ver con el arte y era rico en variedad de contenido. Aparte de mi padre, en el mundo de la historieta tuve muchas influencias, en la década del 60 aún se veían mucho los cómics americanos, aunque ya no se vendían oficialmente en el país después del triunfo de la revolución, mucha gente como mis padres y hermanos mayores los guardaban y coleccionaban, así llegaron a mis manos, esas historietas que aunque con el paso del tiempo me di cuenta del veneno ideológico que encerraban muchas de ellas,  no dejaba de reconocer y dar meritorio a su valor estético, otras tenían un gran valor artístico porque estaban realizadas por grandes dibujantes que me aportaron mucho técnicamente del lenguaje del género, puedo mencionar algunos nombres, Walt Disney, Will Eisner, este autor del personaje ¨The Spirit¨, Alex Raymond, creador entre otros personajes de ¨Flash Gordon¨, Harold Foster, creador del ¨Príncipe Valiente¨ e iniciador en 1932 del conocido ¨Tarzán¨, Milton Caniff, estadounidense famoso por las tiras cómicas de ¨Terry and the Pirates¨ y ¨Steve Canyon¨. no puedo mencionarlos a todos, pero fueron muchos. Con el tiempo llegaron las publicaciones nacionales, como ¨Aventuras¨, ¨Muñequitos¨, ¨Din Don¨ y ¨Fantásticos¨, de Ediciones en colores, también la revista ¨Pionero¨, donde hubo un despliegue de personajes y autores cubanos que me influenciaron grandemente, esas publicaciones foráneas no podían competir en el mercado internacional, aunque tampoco era su intención hacerlo con las grandes editoriales extranjeras, más bien se centraban en trasmitir un mensaje ideológico y más encaminado a la educación formal y formación de valores, pero en esa época también se explotaban otros temas con el deseo de entretener sin mucha carga ideológica, algo que lejos de llegar a su objetivo, distanciaba un poco a los jóvenes lectores de entonces, que todavía tenían en su mente personajes y autores extranjeros, pero aun así marcaron una pauta y sembraron escuela en todos los que como yo empezábamos en el mundo de la historieta, los artistas cubanos del género que más me influenciaron fueron muchos, pero se destacan, Domingo García, Juan Padrón, Virgilio Martínez, Newton Estapé, Luis Ruiz, Tulio Raggi, Luis Lorenzo, Roberto Alfonso Cruz (Robe), por mencionar a los que para mi gusto eran más afines con lo que yo hacía y quería hacer.

¿Cuáles cree que fueron esas posibilidades que se dieron para desarrollarse artísticamente?

Otra posibilidad de desarrollarme en el dibujo además de mis padres, fue la escuela primaria, como siempre me la pasaba dibujando, en todos mis cuadernos no había un espacio donde no dibujara algo, cayendo a veces en indisciplinas, muchos compañeros de clase me pedían les dibujara en sus cuadernos lo que debían dibujar ellos de las materias y yo lo disfrutaba, por suerte algunos de los maestros se las ingeniaron para que no dejara de hacer lo que me gustaba y al mismo tiempo sirviera de algo en las clases, me mandaban a dibujar en la pizarra las láminas de las asignaturas y me ponían siempre de monitor de dibujo y educación laboral, de todo lo que tuviera que ver con artes plásticas, así supieron pedagógicamente cómo orientar mi vocación y disciplina.

¿Porqué adoptó el pseudónimo ‘mad’?

Antes de hablar de mi firma debo aclarar el dato curioso de mis dos nombres, en la época que nací existía la costumbre de poner a los recién nacidos el nombre del santo o mártir que era venerado en la misma fecha de nacimiento, nací el 5 de agosto del 62 y según el calendario era la festividad de San Emigdio, un obispo cristiano venerado como santo y mártir. La tradición establece que fue asesinado durante las persecuciones del emperador romano Diocleciano o Diocles, mi madre aferrada a las tradiciones de la época me quiso poner Emigdio, pero no mi padre que como ya dije era pintor y admirador de los grandes pintores clásicos del renacimiento me quiso poner Miguel Ángel, al final esa contienda la ganó mi madre y quedé registrado con el nombre del obispo, pero era un nombre algo complicado a la hora de pronunciarse y escribirse, además a mí no me agradaba mucho, por lo que siempre al tener que dar mi nombre usaba Miguel Ángel, y poco a poco se fue imponiendo por ser más común, fácil de pronunciar y más artístico, empecé a firmar mis trabajos a insistencia de mi padre, pues yo dibujaba y para nada me preocupaba de poner firma, pues no pensaba en otra cosa que no fuera el simple disfrute y placer de dibujar. Pero con el tempo empecé a firmar M. Díaz, luego Miguel Díaz, pero un día la madre de mi hijo organizando y encuadernando mis historietas escribió en la portada con grandes letras las iniciales de mi nombre M.A.D, eso me gustó tanto que hasta el día de hoy firmo así mis trabajos.

¿Cómo llega a publicar en los medios de comunicación impresa?

Publicar en revistas y periódicos, era un sueño, una quimera, imaginaba poder hacerlo algún día en alguna de las publicaciones cubanas que llegaban a mis manos en esos tiempos de mi infancia, destacando el semanario ¨Pionero¨ y la revista ¨Zunzún¨, recuerdo que estando en la escuela primaria un profesor reunió un día en el aula a los alumnos que dibujábamos y nos llevó a la entonces sede de la editorial de la revista Pionero, jamás olvidaré que nos recibió y atendió el mismísimo Virgilio Martínez, uno de los dibujantes de historietas más reconocidos en ese tiempo, también recuerdo que mis muestras de dibujo que llevaba eran copia de personajes de los cómics americanos, como: Tarzán, Superman, Batman, pero Virgilio fue respetuoso y atento, no olvido que me dijo, ¨…tú prometes, pero debes hacer y crear tus propios personajes¨, con mis dibujos en sus manos, me dijo, esto no está mal como práctica, pero debes dibujar mucho y crear tus personajes…

Aquellas palabras de un maestro reconocido al cual yo admiraba se grabaron por siempre en mi memoria, seguí sus consejos y dejé de copiar por lo menos como lo hacía hasta entonces, empecé a hacerlo como referencia solo en algunos detalles que requería a la hora de dibujar cuando hacía una de mis historietas, más bien copiaba la técnica y recursos de cómo resolvían algunas cosas a la hora de trabajar, Virgilio me mostró cómo copiar positivamente y de quién copiar y empecé a crear mis primeros personajes aún siendo niño.

Después de pasar mis tres años de servicio militar obligatorio, en las Fuerzas Armadas, empecé enseguida a trabajar con mi padre como ayudante, él era pintor rotulista en una Unidad de Actos, estando ahí ayudando a preparar las muestras de pinturas y lienzos, no dejé de hacer historietas y un día mi padre me dijo que tenía un amigo dibujante que le había recomendado me llevara al (ICRT) Instituto Cubano de Radio y Televisión, para ver a Orlando Sansón, un dibujante de historietas que también tenía que ver con la animación en ese instituto. Preparé mi carpeta con lo que entonces consideraba mis mejores dibujos e historietas, siempre iba con muchas ilusiones, recuerdo subir en el ascensor hasta casi uno de los últimos pisos del ICRT, donde Sansón tenía su oficina, lo recuerdo, era una persona muy amable, pausado y atento, después de las presentaciones recibió mi carpeta y la miró atentamente y me manifestó que para no haber pasado por una escuela de arte, mis dibujos estaban muy bien y que casualmente en esos días empezaría en la Unión de Periodistas, un taller encaminado a la técnica del guion de historietas, me dijo que sería los miércoles y que yo estaba invitado, ahí empezó todo más encaminado hacia lo profesional. En ese taller frente al cual estaban Maestros que yo admiraba, como Francisco Blanco (Blanquito), el creador de la popular tira ¨Ay Vecino¨, Cecilio Avilés, autor de ¨Marabú¨ y ¨Cecilín y Coty¨, Manolo Pérez Alfaro, guionista de varios personajes como ¨Fefo el cuentero¨ y ¨Camila¨, además de ellos por ese taller pasaron muchos autores nacionales y extranjeros a los que solo conocía hasta entonces por sus trabajos en diferentes publicaciones, cada miércoles ese taller me aportaba más conocimientos y al mismo tiempo me daba la oportunidad de conocer e interactuar con otros dibujantes que como yo soñaban con poder publicar algún día profesionalmente, para acercarnos a ese sueño en el taller se acordó que los mejores trabajos que se presentaran y debatieran en el mismo, serían publicados en ¨El Muñe¨, una revista quincenal que la Editorial Pablo sacaba a la luz en esos días, en la misma había una sección para los miembros del taller, fue así como llegué a publicar por primera vez en un órgano de prensa.

¿Cuándo surge tu primer personaje?

Desde niño, desde que tengo uso de razón, creaba mis personajes, pero de alguna manera tenían que ver con personajes que ya existían, pero con el tiempo fui creando los míos aunque nunca salieran en alguna publicación, para que eso sucediera tuvo que pasar mucho tiempo, después de haber pasado el Taller de la técnica del guion y haber publicado mis primeros trabajos en la revista ¨El Muñe¨, tiempo después tuve el gran privilegio de poder trabajar en la revista infantil Zunzún, de la Casa Editora Abril, en La Habana, estando ahí se dio la necesidad de crear nuevos personajes para los niños y no tuve que pensar mucho, pues desde hacía mucho tiempo tenía guardado un personaje que lo había creado bajo una difícil circunstancia en que cuidaba a mi hija pequeña que estaba hospitalizada, una noche estando con ella en la clínica, la miraba dormir y me puse a dibujarla, pero luego le agregué orejas de duende y expresión picara y nació lo que más tarde sería mi personaje Duendy, en ese momento guardé esos bocetos sin ninguna intención, hasta el día que entré a Zunzún y me pidieron crear un personaje para los niños, solo tuve que desempolvar aquello que había hecho en el hospital estando mi hija ingresada, así surgió Duendy y así salió por primera vez a la luz de los medios impresos profesionalmente, saliendo cada mes en la revista. Además de Duendy, existen otros personajes que quiero como a mis propios hijos, está ¨Toña Caracoles¨, (una negrita santera que vive en un solar habanero y le encanta leer, lo que le permite aconsejar y conversar con su sobrina universitaria…), este personaje fue creado a raíz de la creación de un periódico dirigido por el historiador de la ciudad de la Habana, Eusebio Leal, que circularía solo en la capital, querían una tira con el tema de las ilegalidades y las malas actitudes ciudadanas en la Habana vieja, se me ocurrió ese personaje por sus características de cubanía para criticar lo mal hecho, pero solo se publicó una tira del personaje porque solo se llegó a editar y publicar un número de esta publicación, pero tiempo después surgió la revista de historietas ¨Mi Barrio¨, la cual convocó a un concurso de historietas y presenté a Toña Caracoles, con la cual obtuve premio y la publicación de la obra, este personaje también se publicó en formato de tira en la revista ¨Alma Mater¨, dirigida a los jóvenes universitarios.  Otros de mis personajes son ¨Los Derechitos¨, los cuales fueron creados para un proyecto con la UNICEF, con la cual se hicieron unos afiches, pero después empezaron a salir mensualmente en la revista infantil ¨Zunzún¨, en formato de tira, con ellos tocaba los derechos de la niñez a la vez pretendía entretener e inculcar valores a los niños. ¨SMOG¨, este otro personaje toca el tema del medio ambiente, se encargaba de criticar la contaminación ambiental, en un futuro decadente lleno de chimeneas y que debido a la contaminación era necesario andar todo el tiempo con escafandras, este personaje se publicó en las revistas ¨Energía y Tú¨ y ¨Juventud Técnica¨, en esta última publiqué ¨Robótica¨, con guion del escritor y guionista Daniel Solano Bacallao, ¨Los Tres Manigüeros¨, son otros personajes realizados para el concurso de historietas de Cuadro A Cuadro, en el cual recibí mención por esa y las otras obras entregadas entre los que estaban mis personajes, Toña Caracoles y Alíyaba, este último es una parodia de Alibaba y los cuarenta ladrones y se estuvo publicando en la reconocida revista de humor ¨Palante¨.

El personaje más reciente creado es ¨Ajíguaguao – La mambisita justiciera¨,  una niñita picara y traviesa hija de campesinos pacíficos, sus historias se desarrollan en la época de la guerra de independencia, en Cuba durante la colonia española, de la cual ya tengo terminado tres libros en colaboración con dos amigos y buenos dibujantes, Pedro Luis (Pomares) y Roberto Martínez (Romez), las primeras aventuras de este personaje fueron en la revista Zunzún, el guion siempre a mi cargo, pero en los comienzos el dibujo lo realizó el historietista Héctor Saroal, después el dibujante Pedro Luis Pomares y actualmente Roberto Martínez, (Romez), los tres han realizado un buen trabajo con mis guiones, los dos primeros libros de Ajíguaguao, se entregaron a dos conocidas editoriales cubanas, Gente Nueva y la Editorial Pablo de la Torriente, la tercera entrega está a cargo de la editorial Ediciones Obrador en Canadá, hay en preparación otros libros del personaje, tanto de historietas como para colorear, también se prepara un proyecto para una serie de animación. Ajíguaguao fue inspirado por una necesidad de hacía mucho tiempo de crear un personaje cubano, ubicado en esa época de la historia de Cuba, durante la guerra entre Cuba y España, pero con tema de aventuras, me llevó mucho tiempo madurar la idea, años de pensarlo y elaborarlo, ya que existían historias y personajes con esas características y no quería repetirme, por eso decidí que fuera un personaje femenino, para alejarla del popular personaje Elpidio Valdés, del creador Juan Padrón que ha tenido mucho éxito en la historieta y el cine, aunque el universo, ambiente y época es el mismo, quería centrarme más en las travesuras del personaje que en las batallas entre soldados insurrectos y españoles, aunque todo va de la mano, mezclando la historia, mitos y leyendas de Cuba.

 De su superación profesional, ¿qué nos puede decir?

Mi superación profesional en gran medida fue autodidacta, aprendí mirando y leyendo mucho y gracias a mi padre que por ser pintor y haberse graduado en la escuela de artes plásticas San Alejandro, me facilitaba las herramientas necesarias tanto materiales como prácticas. La influencia que ejerció en mí el paso por el taller sobre la técnica del guion de historietas en la (UPEC) Unión de Periodistas de Cuba, fue significante en mi carrera, me aportó una visión más clara del mundo de la narración gráfica y de lo que yo quería hacer, aportándome las herramientas necesarias para emprender ese camino del llamado noveno arte, dándome también la oportunidad de poder ver publicado mis primeros trabajos, algo vital para el desarrollo de todo artista, es algo que ayuda mucho a mejorar y superarse al confrontar el trabajo original con lo impreso. El taller de la técnica del guion de historietas, me enseño sobre todo a eso, a escribir de manera profesional lo más importante en una historieta y que no todos tienen en cuenta, el guion, antes de aprender esa técnica yo no escribía ni siquiera un argumento, sencillamente se me ocurría una historia o personaje y comenzaba a dibujar directamente, ello me llevaba a muchos errores y muchas veces la historia quedaba inconclusa por no tener bien concebidos los personajes ni un orden narrativo de lo que contaba, realmente aprendí a escribir guiones en el taller, aprendí que ser un excelente dibujante no te hace un buen historietista, se debe saber ante todo escribir y narrar bien la historia que se cuenta, siempre estaré agradecido al taller y a los maestros que estuvieron al frente del mismo.

Agradezco mucho a la Editorial Pablo de la Torriente, de hecho fue la editorial que apoyó al Taller de historietas de la UPEC, creando publicaciones como las revista ¨Cómicos¨, ¨Pablo¨ y el ¨Muñe¨, entre otras, donde tanto los autores profesionales como los que empezábamos a publicar podíamos ver nuestro trabajo publicado, fue una época de desarrollo total para los que pasamos por ese taller y estuvimos vinculados a la editorial, que siempre hasta hoy ha apoyado a los historietistas y ha tratado de defender y promover este género que desgraciadamente no lo hacen otras entidades.

¿Qué nos puede decir de su labor actual?

Trabajo como artista independiente, sigo trabajando por encargo, para diferentes lugares, pero más para mi propio disfrute, en Colombia donde resido actualmente (Pereira), hay muy buenos artistas y eventos del género, pero no se puede decir que exista un mercado ni editorial que se dedique ampliamente a la producción de historietas nacionales, como en otras latitudes, sí existe de cierta manera la posibilidad de la autoedición y poder ver su trabajo impreso y eso ayuda mucho como dije anteriormente a ver los detalles de impresión a tener en cuenta a la hora de trabajar los originales, también cada año se celebran eventos internacionales dirigidos y organizados por amantes de la historieta, como el ¨Cómic Sin Fronteras¨, en Risaralda y el ¨CaliComix¨ en Cali, donde he sido invitado y he participado en varias oportunidades, donde puedo compartir con amigos colombianos y colegas de otros países. En este momento, me encuentro trabajando en los guiones del cuarto libro de mi personaje Ajíguaguao, un proyecto con el amigo y excelente historietista cubano Roberto Martínez (Romez) y en otro libro con el amigo y colega de Ecuador Enrique Pilozo, donde participan historietistas de diferentes países.

 

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