La novela “La muerte es otra cosa”, de José Adelnide Giraldo Herrera

Apartes de una entrevista reciente en una de las plataformas de Youtube, por la periodista María Libby Duque, desde Orlando (Florida), al escritor y poeta José Adelnide Giraldo Herrera, en la que se habla sobre su más reciente obra.

“Somos ángeles del viento
sin un momento de paraíso”

-Muchas gracias José Adelnide por venir a nuestro programa “Conversando con Libby Duque”. Háblanos un poco sobre la novela “La muerte es otra cosa”.
Agradezco infinitamente la invitación apreciada Libby Duque y, por supuesto a la Divina providencia por permitirnos este momento tan importante, en el que se puede contar al mundo parte de mis inquietudes y mis trabajos literarios. Respecto a esta novela que titula “La muerte es otra cosa”, se refiere al seguimiento que se le hizo en el año 2008 a una mujer en condición de calle que cruzaba con mucha frecuencia por el frente de mi litografía, ubicada en la Avenida Simón Bolívar, frente a lo que es hoy el centro comercial El Metro, en Dosquebradas. Esta mujer que aparece con el nombre Guillermina en la narración, vendía pequeños manojos de ruda y sahumerios, a lo largo de la amplia avenida y con ello levantaba algunos pesos para sobrevivir. Yo me interesé en el personaje, dado que vivir en esa forma representa para ella y para cualquier otra persona demasiadas dificultades y vale la pena bucear al interior de ellas que sufren y que les cuesta tanto sobrevivir en esta vida.
-Explícanos la carátula del libro, por favor…
La carátula de la novela presenta en blanco y negro una alusión a la crudeza de la vida, un manojo de ruda y, abajo, un fondo ajedrezado, como el tablero de un ajedrez; y a punto de caer aparece la figura de la reina, significando con ello que está en riesgo de morir irremediablemente; pero ahí, según la imagen, no ha muerto. Es el caso de mi personaje en la novela, María Libby.
-Lo quiero felicitar ahora que estoy leyendo sus novelas, porque le acabo de comprar los 15 libros que hasta el momento ha publicado y ya llevo tres leídos y estoy muy feliz; y es que he aprendido mucho durante la lectura de estas tres novelas que llevan por título Después de la Soledad, En el Umbral del Infinito y ahora ésta, que estamos comentando… descubro gratamente la armonía que guarda usted en su corazón, para expresar como escritor, como artista, como poeta, como persona que le enseña a uno, que más allá de nosotros hay mucha gente padeciendo enormes problemas, necesidades y dolor; y que tú lo denuncias de esta manera tan maravillosa en tus novelas; y que si nos ponemos a ver, de verdad que muchos de nosotros estamos en ganancia frente a tantos que padecen con el dolor de sus enfermedades terminales, el hambre y las necesidades, aún las más básicas, mientras pasamos de largo frente a ellas. Veo que tú lo mencionas cuando mencionas en otra novela tuya que titula “En el Umbral del Infinito”, que todos tenemos un pie en esta vida y el otro en el umbral, a muy poca distancia del infinito, sin saber que en un segundo podemos cruzar ese umbral hacia la otra vida. ¿No es verdad? Cuéntanos un poco más sobre este libro, sobre el personaje de la novela. Veo que es una mujer proveniente de la Costa Atlántica. Cuéntanos sobre ella, y por qué la representas en la carátula como una reina.

La novela empieza con la cita de un fragmento de la canción de Albano Carrisi que titula “Ángeles sin paraíso”, y que dice: “Mi serenata vuela en el aire al azul del cantar /Mi serenata a las estrellas, que aquí tristeza no hay/ Somos ángeles del viento, sin un momento de paraíso/ cuánto amor y cuanto llanto en nuestros ojos, en nuestra cara”… y es que nosotros los seres humanos somos realmente “ángeles sin paraíso”. Desde el momento en que el hombre llega al mundo, empieza su lucha de supervivencia y esa lucha no para, hasta el día en que entrega su alma al Creador. No hay paraíso. Hay algunos “paraísos ficticios” que el hombre en medio de sus luchas logra conquistar; pero al final de todo, ese paraíso no existe porque todo desaparece con la muerte.
-O sea que todo se acaba, no más se muere uno…
¡Exactamente! Pero para algunos, esa falta de paraíso es más cruda y dolorosa y este es el caso de esta mujer, quien jamás imaginó que su vida sería una lucha permanente, en la que siempre estaría sin un momento de paraíso; y la novela cuenta esa lucha que yo alcancé a vislumbrar durante los quince días en los que le hice el seguimiento. Yo siempre quise conocer la historia real de Guillermina, pero no lo logré en la realidad; y entonces decidí, con base en lo que alcancé a vislumbrar, crear su historia, que no por ser ficticia está ausente de la cruda realidad a la que están sometidos estos habitantes de la calle, tal como los conocemos; y muy en especial de la negra Guillermina, a la que siempre vi trasegando la alargada cinta de la avenida Simón Bolívar, que nace en el Viaducto César Gaviria Trujillo y que llega hasta La Romelia, cruzando siempre el cordón comercial de nuestro municipio de Dosquebradas.
-Me impresiona mucho lo que dices, porque la verdad es que, si apreciáramos lo que Dios nos ha permitido vivir, seríamos más agradecidos con la vida, ya que, a ella, según tu relato, le tocó vivir con muchas carencias en su niñez. Fueron muy pocos los momentos en que ella fue feliz. La lectura de ese libro me impresionó grandemente, porque en él se desnudan muchos momentos difíciles, como el acoso de su tío y otras circunstancias, que entiendo, son los retos que debe afrontar una mujer como la de ella, en la que, según entiendo, se vio presionada a escapar con el novio y que, a consecuencia de ello se vio en muchas ocasiones precisada a hacer lo que jamás hubiera querido, como trabajar en los bares para subsistir, y tener que acostarse con borrachos, desconocidos o con cualquier otro ser despreciable, por la misma necesidad de subsistencia.
Correcto Libby.
-Otra de las cosas que me llamó la atención en la novela es el buen humor permanente de Guillermina, quien, a pesar de todo conserva un enorme sentido del humor y que con alguna frecuencia suelta frases alocadas, llenas de una morbosidad humorística, como también de las canciones que en forma inusitada entona en ocasiones para ganarse el cariño de cuanto pasa por su lado.
Es la verdad Libby. Su humor, a pesar de las dificultades que siempre debió enfrentar, fue admirable y aquello fue uno de los aspectos de su vida que más me llamaron la atención.
–¿El personaje de tu novela vive actualmente, o no?
Te diré que yo perdí el contacto con Guillermina desde el 2008 y a esta hora no sé si vive aún o si ya falleció. Lo único que considero necesario aclarar, es que todo este relato es novelado, puesto que, como dije, jamás logré que ella me contara su historia real; no obstante, muchas de las acciones y correrías suyas si fueron reales, porque yo las presencié y puedo dar fe de ello. El personaje fue real, pero la historia que se teje a su rededor es eminentemente basada en la vida que llevan el común de los que viven en condición de calle; y para lograr esta narración, debí investigar mucho sobre la forma cómo viven en Colombia y en el mundo entero, aquellos que, a causa de la adicción a las drogas, al licor, o a cualquier otra circunstancia, terminan habitando la calle y en condiciones lamentables. Quiero agregar además que muchos de los habitantes de la calle no nacieron en ese ambiente, y que fue la vida misma y las situaciones difíciles las que terminaron arrojándolos a esa manera de vivir. Muchos nacen en un hogar formal; pero en ocasiones, es la vida la que los conduce allí, o por mala orientación, o por decisión propia y en el caso de Guillermina, fueron los mismos accidentes de la vida, los que la conduciendo a esta situación.

-José Adelnide, este libro dónde se puede adquirir…
Se puede adquirir por ahora en mi casa, llamando al 3113921733, o en Amazon, donde ya tengo otros libros, como las novelas que ya hemos comentado a través de estas entrevistas que tú me has hecho.
-Tengo que confesar que el tema que tú tratas en la novela es tan interesante que yo quiero adquirir de nuevo el libro para regalarlo a una institución que apoya a los habitantes de calle en Pereira, un lugar que se llama “Más que vencedores”, para que lo lean y saquen las mejores conclusiones y enseñanzas que a través de él se puedan obtener. Hay algo que yo quisiera preguntarte. ¿Por qué el título de la novela “La muerte es otra cosa”?
El título de la novela obedece a un momento en el que Guillermina empieza lamentarse sobre la mala situación por la que atraviesa en esos momentos y a reflexionar sobre la vida tan difícil que le ha tocado; y en medio de esas lamentaciones termina protestando por la vida misma que lleva, hasta llegar a la conclusión de que todo esto terminará un día, cuando llegue su muerte y entonces es cuando ella finaliza exclamando: “Al fin y al cabo, la muerte es otra cosa”, como queriendo decir que después de esta vida ya no tendrá más dificultades, al liberarse de todos los males que ahora padece.
-Qué gran enseñanza nos deja la lectura de este maravilloso libro, José Adelnide. Ojalá las personas compren su libro y lo lean, lo mismo que toda esa obra tan extensa como la suya. Son más de catorce libros que ya ha publicado y en los que descubro gran parte de la visión del hombre, ese que es paciente y doliente de este mundo, como si usted se hubiera dedicado en especial a desnudar en ellos toda esa parte frágil que padece gran parte de la humanidad. Yo le agradezco que me haya concedido esta entrevista y le auguro muchos éxitos de ahora en adelante.
Muchas gracias Libby por tus palabras tan generosas y en especial por permitirme la comunicación con tantas y tan diversas personas del mundo que ven tus maravillosos videos. La verdad es que el tema del hombre, como militante de esta tierra ha sido y será siempre para mí un motivo de análisis, sobre todo por lo que toca a su condición de ángel caído, donde le rondan tantas ilusiones, que a la postre se esfuman el día de su muerte; y eso es lo que al final termino yo denominando como parte constitutiva de nuestra tragedia humana. El hombre sin el Absoluto solo será una criatura inconclusa, a la que únicamente le dará sentido la esperanza en un más allá. Gracias de nuevo Libby, tanto a ti, como a cuantos me puedo dirigir a través de este maravilloso medio que me ofreces con tanta generosidad. Para ti y para todos, un saludo muy respetuoso y les agradezco su amable atención.
*Orlando (Florida), diciembre de 2025.

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