Walter Benavides Antía*
Balboa decide salir en busca
del Mar del Sur. Agosto
Balboa sospecha que sus enemigos dentro y fuera de Santa María de la Antigua del Darién son muchos, y tras la llegada de dos navíos con víveres y 150 soldados desde Santo Domingo, decide enviar a la Corte para su defensa, a Sebastián de Ocampo, y organiza una cuarta salida hacia el noroeste en busca del nuevo mar. Con el título de Gobernador (E), reúne entre los soldados antiguos y recién llegados, 190 hombres, y mil indios de servicio taínos, para cargar provisiones, armas y otros menesteres, y decide emprender la marcha, utilizando para ello caminos de indios. Figura como uno de los capitanes de la expedición, Francisco Pizarro. En 10 canoas y el único bergantín, llega a Káreta (donde su suegro), quien lo recibe con amistad. Se interna hacia el sur, hacia las tierras del Cacique Ponca, adonde arriba el 1 de septiembre de 1513. Ponca huye a la selva, más Balboa que se había propuesto no dejar enemigos por las tierras conquistadas, esperó se presentase. Persuadido por indios de lengua, regresa y le entrega a Balboa oro y guías, para continuar la marcha.
En Cuarecuá, Balboa encuentra
negros etíopes. Agosto
En el camino encuentra al Cacique Cuarecuá, con más de mil indios de combate, a los que se enfrenta. Como resultado, el cacique y más de 600 indios son hechos prisioneros. Pero lo que le llama la atención, es que Cuaruecuá, “tenía hombres negros, como prisioneros”. “…Encontraron allí esclavos negros de una región que dista de Cuarecuá sólo dos días, en la cual no se crían más que negros, y éstos feroces y sobremanera crueles. Piensan que en otro tiempo pasaron de la Etiopía negros a robar y que, naufragando, se establecieron en aquellas montañas. Los de Cuarecuá tenían odios intestinos con esos negros, y se esclavizan mutuamente o se matan…”.1 De las Casas cuenta, que Balboa y el Cacique Cuarecuá, en alianza, atacaron la aldea de los negros y en la batalla, “quedó muerto allí el negro Rey, y señor, con sus principales que venían señalados”2. Pero una cosa queda clara para los dos cronistas. Los negros encontrados, perseguidos y muertos, habían llegado al Darién en épocas anteriores a la conquista, y habían logrado crear una sociedad con poblados, y estructurado una corte con Rey y principales.
Negros de origen etíope, se internan
por el río Darién, al bajo Chocó. Agosto
La alianza de Balboa y Cuarecuá, acabó con el poblado de negros, y muchos de los sobrevivientes, después de conocer la muerte del Rey Negro y sus funcionarios, se internan en las selvas del Darién, siguiendo diferentes rutas a saber: el curso del río Darién arriba, buscando su nacimiento; por el Golfo de San Miguel y las tierras del Cacique Tumaco; siguiendo la costa pacífica, algunos logran llegar a las desembocaduras de los ríos Baune o Cacarbado (río Baudó), y por el río Noanamá (río San Juan), se internan por ellos a tierras del actual Chocó. Pedro Mártir de Anglería3, en su obra “Décadas del Nuevo Mundo”, al narrar el recorrido que en 1513 hace Balboa, habla, de “negros africanos en el Darién”.
En Cuarecuá encuentra también,
“hombres vestidos de mujer”. Septiembre
Después de arrasar el pueblo del Rey Negro, vuelven a la aldea del Cacique Cuarecuá, donde encuentran oro y provisiones, y observa algunos indios vestidos de mujer cuidando las casas, y juzgando, (dice el cronista Antonio Herrera), “que del pecado nefando eran inficionados”4, sin piedad, ordena sean lanzados a los perros, quienes los despedazan en el acto. … “llena de nefandos placeres; en ella sorprendió al hermano del cacique vestido de mujer y a otros muchos acicalados que, según atestiguaron los vecinos, eran invertidos. Mando el capitán español entregarlos en número de cuarenta a la voracidad de los perros”5. “También hallaron a un hermano de Cuarecuá, en hábito de mujer (dice Francisco López de Gómara), que no solamente en el traje, pero en todo, salvo en parir, era hembra”6. Mientras los “invertidos” eran devorados por los perros, Balboa y sus hombres se quedan “regocijándose como si miraran una graciosa montería”7. En total, se “destrozaron a unos cuarenta” o “cincuenta putos”, condenados por el “abominable y sucio pecado de la sodomía”8. Después de la matanza de negros, e indígenas invertidos, Balboa deja en el pueblo algunos españoles que no podían caminar, y continua su viaje por aquellas serranías, hasta que los indios guías, le muestran la cima de una montaña, desde donde se podía divisar “el otro mar”.
Los perros que encuentran los españoles
Los gozques colombianos (eran mudos y servían de compañía y alimento). Los perros que llegaron con los españoles eran de razas de las que hoy distinguimos como peligrosas: mastines y alanos, utilizados para el ataque; galgos y sabuesos, utilizados para el rastreo. Los perros de la tierra, sorprendieron a los españoles por su docilidad y silencio. El cronista Oviedo, tuvo el gusto de probar un “pequeño gozque mudo”, untado con ajos castellanos: “El caso es que todos los españoles que lo han probado, loan este manjar e dicen que les paresce no menos bien que cabritos”9.
El uso de los perros en la guerra
Los perros de presa habían prestado un importante servicio a los cristianos en la conquista de las Islas Canarias y en la guerra de Granada y demostraron ser aún más eficaces en América. Colón los había empleado contra los nativos en su segundo viaje, y el famoso perro de Juan Ponce de León, Becerrillo, había aterrorizado a los habitantes de San Juan en 1508. El igualmente célebre descendiente de Becerrillo, Leoncico, pertenecía al propio Balboa10. Algunos sabuesos llegaron a tal especialización (uno en especial), que era capaz de distinguir el olor de los españoles, los indios lengua y los indios rebeldes. También se utilizaron perros, para proteger enfermos y heridos que quedaban en la retaguardia; para conseguir comida, en la caza de animales como venados y aves; pero, en la lista de protocolo de supervivencia, en momentos de dificultad, los perros españoles y autóctonos, sirvieron también de alimento.
(Textos tomado del libro,”América empezó por el Chocó”. 2018)
*antia53@gmail.com
Bibliografía
1. MÁRTIR DE ANGLERÍA, Pedro. Décadas del Nuevo Mundo.
2. DE LAS CASAS, Bartolomé, Historia de las Indias.
3. 1457-1526. Humanista italiano al servicio de los Reyes Católicos
4. DE HERRERA, Antonio. Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y tierra firmes del mar océano.
5. MÁRTIR DE ANGLERÍA, Pedro. Décadas. Ob. Cit.
6. LÓPEZ DE GÓMARA, Francisco. Historia General de las Indias.
7. DE LAS CASAS, Bartolomé, Historia de las Indias.
8. LÓPEZ DE GÓMARA, Francisco, Historia General, Ob. Cit. t. I, cap. LXII, p. 144.
9. FERNÁNDEZ DE OVIEDO, Gonzalo: Historia General y Natural de las Indias.
10. Ibíd.



