RE-ENCUENTRO EN YONKERS

(Siete artistas grabadores colombianos exponen en la ciudad de Yonkers, estado de Nueva York)

 

Germán A. Ossa E.

Desde septiembre pasado, coincidiendo con la celebración del Mes de la Herencia Hispana en Estados Unidos, tiene lugar en Nueva York hasta diciembre de 2022, la Trienal Latinoamericana de Arte que agrupa a cerca de doscientos artistas latinoamericanos y norteamericanos de origen latino, en una multitud de eventos diversos, dispersos por la ciudad, incluyendo un Salón de Grabado Latinoamericano. La Trienal es un evento impulsado por el sector privado, respaldado por varias agencias gubernamentales y municipales (Governor’s Island).  Universidades como CUNY, Lehman, Pace and Queens se han vinculado, asimismo al evento facilitando sus espacios expositivos para tal fin.

La noticia pasó, como es normal, desapercibida para la prensa nacional en Colombia que registra -cuando lo hace, con dificultad- eventos culturales y artísticos en el país y menos fuera de él, para en su lugar, inundar a los lectores con abundantes chismes y comentarios de la farándula mediocre y el entretenimiento basura que, tal parece, resulta más rentable para casi todos los medios de comunicación nuestros.

 

 

 

 

 

 

 

La noticia hubiera podido carecer de interés para Colombia, excepto por el hecho de que siete artistas grabadores, todos antioqueños, participaron invitados en el Salón de Grabado de la Trienal. El curador, el dominicano Ezequiel Taveras, los seleccionó después de que llegó a sus manos información relacionada con el Encuentro de Artistas Grabadores, un evento bienal que reúne a los artistas practicantes de esta técnica en Medellín. Tres “Encuentros” se han realizado a la fecha (2018, 2020, 2022).

El Encuentro de Artistas Grabadores es un proyecto gestionado y financiado por Félix Ángel, el artista antioqueño que vive en Washington hace cuarenta y cinco años. El objetivo es contribuir a revivir el interés y el aprecio por el grabado artístico que, en Colombia en general, pero en Medellín en particular, ha caído literalmente en el olvido por parte de los museos oficiales, privados y galerías comerciales, con muy contadas excepciones.

La práctica del grabado en Antioquia en las últimas cuatro décadas se ha concentrado en los programas académicos de universidades e institutos tecnológicos, y en los talleres de artistas donde aquellos interesados en aprender los secretos de la obra impresa acuden a educarse en las técnicas que hacen del grabado una expresión única y múltiple a la vez. Los años setenta fueron favorables al grabado a nivel mundial y en Colombia, hasta la aparición del narcotráfico, que alteró drásticamente las reglas económicas, las preferencias y el gusto (dudoso) de los coleccionistas.

A partir de los años ochenta, sin embargo, a juzgar por el registro de la actividad cultural en la ciudad, el grabado -y de paso los artistas grabadores—han permanecido invisibles para la gran mayoría del público que carece de conocimiento y criterios para evaluar esta técnica y considerarla tan válida como otras más populares como la pintura. Ello resulta inexplicable en una ciudad que no solo ha dado excelentes grabadores como Aníbal Gil, Augusto Rendón, Francisco Valderrama, Luis Fernando Mejía y Fabian Rendón, y en la que el “Encuentro” ha registrado la existencia de cerca de 250 artistas grabadores activos, donde debutan desde estudiantes hasta profesionales.

 

 

 

Al cerrar el Salón de Grabado en Nueva York, realizado en el Bronx Art Space, la muestra fue reinstalada en Urban Studio Unbound, Warburton Galerie, en la ciudad de Yonkers, estado de Nueva York, inaugurándose el 11 de noviembre pasado, simultáneamente con otra muestra de grabadores internacionales en la que se encuentra incluido el Maestro Félix Ángel, extraordinario por demás. Yonkers es la tercera ciudad en población del Estado de Nueva York. Hasta el siglo veinte fue tradicionalmente una ciudad agropecuaria. A partir de la Gran Depresión y luego la Segunda Guerra introdujo la industria y produjo importantes inventos y contribuciones como el elevador (Otis), la Baquelita, y el sistema de radio FM.

Mucha gente todavía recuerda la extraordinaria obra de teatro de Neil Simon “Lost in Yonkers”, que se desarrolla en 1942 en pleno final de la Depresión y la entrada de los Estados Unidos a la Segunda Guerra. La obra mereció después de su estreno en 1991 los premios Desk Drama, Pulitzer y Tony, entre otros. La obra gira alrededor de dos adolescentes atrapados contra su voluntad, o más bien extraviados en Yonkers, sorteando toda clase de situaciones familiares, en las cuales están envueltos su padre (vendedor viajero), su abuela (alemana de terrible genio), su tía (que padece problemas emocionales), y un gánster (el tío). 

Los grabadores antioquenos: Victoria Ortiz, Hernando Guerrero, Susana Santamaría, Clara Arias, Norbey Moncada, Ana Fernández, y Álvaro Botero, no están exactamente extraviados en Yonkers.  Responden a una exitosa invitación que les da la oportunidad de representar a nuestro país en un evento internacional y lo menos que merecen es darles crédito por dicho reconocimiento, y obvio, agradecerles por el honor que nos hacen.

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