Que hagan realidad ese sueño que ya él tiene y que se le está convirtiendo en una muy poderosa realidad.
Geross
Conozco a Jorge Diego desde hace rato. Es un marsellés destacado. Viajero incansable. Conoce sitios maravillosos, los que describe maravillosamente cuando lo hace con letras escritas o cuando en pequeñas tertulias las hace “ver” con sus palabras. Sus viajes no son solo por avión, hace muchos leyendo libros, esos que también han sido escritos por grandes literatos, investigadores, profesores, inventores de historias o escritores que, como él, han tenido la oportunidad de salir más de una vez de su pueblo natal o de su grande Patria del alma.
Un día, gastando de la mejor manera que puede hacerse, el tiempo que nos unió para sentarnos al calor de un tinto (que fueron varios), descubrimos que su hermoso libro contenía en su interior, no una historia sino muchas y que, además, escondía más de una película, las que queremos grandes directores de cine de nuestro país, a quienes ya les hemos hecho llegar “No me ponga a negociar con la viuda”, hagan realidad ese sueño que ya él tiene y que se le está convirtiendo en una muy poderosa realidad.
En la mesita de noche de Víctor Gaviria, Carlos Palau y nuestro Diego Espinosa, desde hace días, reposa la novela que sigilosamente ellos ojean con una curiosidad extraordinaria, con una pasión cálida y con un extraño compromiso con nuestro cine, deseando hacer salir los personajes reales e inventados, anónimos y con nombres propios que habitan en este libro de 190 páginas, para convertirlos, muy probablemente en criaturas tangibles, en unas cintas de cine que se proyectarán en más una pantalla de gran formato en más de un teatro, no solo de nuestro país sino del mundo hispanoparlante que anda en busca de conocer más y auscultar más nuestra historia (que no es tan fantástica sino dolorosa y cruel), con la esencia que Jorge Diego describe tan certeramente en este tenaz relato.
Unos momentos de descanso, me permitieron inventar con él, este pequeño diálogo.
¿Por qué escribe y para qué?
El escribir me permite plasmar los pensamientos y sentimientos que guardo y que, de alguna manera, no quiero dejar en el olvido. Escribir me desahoga el alma, me da el aliento de vida que en algunos momentos se requiere para seguir adelante. Yo creo que todos tenemos algo o mucho que contar y la mejor manera de guardar la memoria de los hechos es escribiendo.
¿Cómo nace el título de un cuento o de una novela?
Los títulos de lo que yo escribo, por lo general, nacen cuando tengo terminado el texto. En el caso de “No me ponga a negociar con la viuda”, dicha expresión me estuvo rondando por muchos años cuando la escuché en dos oportunidades dichas en dos municipios diferentes, por dos personas diferentes, a campesinos humildes con quienes trataban de cerrar un negocio de compraventa de una pequeña finca, y ya, cuando terminé de escribir la novela, sentí que ese sería el nombre más apropiado que debería llevar como título.
¿Cree que es un título atractivo?
El título de mi novela genera controversia. De una parte, puede sonar agresivo para unos, pero también permite recobrar la memoria de hechos vividos para otros o de los cuales alguna vez les escucharon a personas cercanas. El “No me ponga a negociar con la viuda”, es una sentencia dicha como si se tratara de un mal chiste, que cobró muchas vidas en muchos pueblos cafeteros y no cafeteros de Colombia.
¿Es importante el prólogo?
Generalmente al iniciar la lectura de un libro, siempre se busca información que nos permita tener una visión general del contenido de lo narrado, ya sea escrito por el autor mismo o por otra persona que haga una referencia concisa de lo publicado.
Ha tenido mucha promoción, el libro ha sonado mucho, pero… ¿qué te ha “chocado” del libro?
Esta es mi primera novela publicada y estoy en el proceso de buscar la manera de hacerla llegar al mayor número de lectores. Sacar adelante un proyecto de publicación de una novela no es fácil -tú lo sabes muy bien-, y hay que tener la mente abierta para aceptar todas las opiniones que sobre ella surjan. Yo estoy satisfecho por haber superado el reto personal de convertir en realidad un sueño.
¿Qué proyecto viene marchando?
Yo tengo tres novelas inéditas que aspiro a publicar. Para este año quiero publicar mi segunda novela, la cual ya pasó por la corrección de estilo y está para enviar a imprenta. Las otras dos novelas las tengo en nueva revisión para hacerles algunos ajustes. Tengo, igualmente, dos proyectos de novelas sobre los cuales he venido recolectando información….
Todo esto significa que en Jorge Diego Hernández tendremos un escritor para rato.



