Desde la inauguración del sistema de transporte masivo Megabús en el año 2006, la carrera sexta de Pereira, pleno corazón de la ciudad, pasó a ser una calle semipeatonal, pues está destinada para el tránsito de los buses articulados.
Si bien durante la construcción de este carril exclusivo, que se prolongó por varios años, los comerciantes llegaron casi al punto de la quiebra, e incluso algunos cerraron sus negocios, la verdad es que ahora las características de esta zona han dinamizado el comercio y podría decirse que es una de las más importantes para la venta de prendas de vestir, servicios de cafetería y modernos cafés, esto debido a que la gente puede caminar con tranquilidad por los andenes que son un poco más anchos que en otras zonas del centro y gracias a la falta de vehículos de forma permanente, menos congestión.
En un recorrido a lo largo de esta carrera, en el tramo más central se evidenciaron algunas situaciones cotidianas, algunas problemáticas, otras llamativas que hacen de este sector un sitio único.

Llama la atención que, aunque están instalados los contenedores de basura, este en especial está vacío, mientras que las bolsas y otros desperdicios fueron dispuestos a su alrededor.

‘Librería al paso’ podría ser el nombre de este negocio callejero. Se puede encontrar best seller, cartillas de estudio, de entretenimiento y hasta almanaques, propicio para un antojo intelectual.

‘Los andenes son para todos’. Tal vez eso piensa este ciudadano que con sus tres cabritas camina por la zona peatonal, cual si fuera con sus mascotas. La imagen es llamativa y en su recorrido, los transeúntes no paraban de admirarlo.

Cada vez se ha vuelto más habitual ver a los conductores que no respetan la norma del ‘solo bus’. Es de aclarar que se permite a los particulares ingresar a él cuando residen a lo largo de la avenida o necesitan ingresar a un parqueadero.


Caminar por los amplios andenes es un placer, aunque en ocasiones se encuentran algunos ‘obstáculos’ que hacen desviar la ruta, como la carreta de este vendedor ambulante, que impasible espera a los clientes.



