El pasado 26 de junio se celebró el Día Internacional de la Preservación de Bosques Tropicales.
La celebración de este día busca incentivar el adecuado aprovechamiento y conservación del comúnmente denominado “pulmón del planeta”, debido a la gran cantidad de servicios y recursos que nos ofrece.
A pesar que los bosques tienen una gran importancia en el equilibrio ecológico, la deforestación continúa siendo un grave problema, por ello en muchos lugares se busca integrar las necesidades de la gente local a iniciativas de conservación y rehabilitación de los bosques, a través de la promoción del manejo sostenible de los recursos y sistemas de administración organizados.
Importancia
Los bosques tropicales tienen una gran importancia nos proporcionan diversos servicios ambientales a la sociedad; producen oxígeno, permiten que el agua de lluvia se filtre al subsuelo y se recarguen los mantos acuíferos, mantienen los suelos fértiles al producir materia orgánica, son el hogar de diversos animales, nos proporcionan madera y materias primas para fabricar medicamentos, resinas, entre otros productos.
A los bosques tropicales los encontramos cerca del ecuador con lluvias anuales de 200 cm o más. La vegetación es muy densa, es estratificada verticalmente, se compone de árboles elevadísimos cubiertos de enredaderas, trepadoras, lianas y epifitas.
En la parte baja se halla una alfombra siempre verde de 25 a 35 m de altura. La diversidad de especies es enorme tanto de plantas como de animales y además de encontrar recursos minerales.
Deterioro
Es preocupante el rápido deterioro o destrucción completa de muchas áreas del bosque tropical húmedo. Las presiones económicas y el crecimiento de la población están intensificando el uso de la tierra que, anteriormente, era sustentable (agricultura migratoria), pero ahora alcanza niveles no sostenibles y destructivos, motivando la explotación forestal desmedida e impulsando la conversión en gran escala, de las tierras forestales a la agricultura y la ganadería. Generalmente, son insostenibles y producen daños permanentes en el ecosistema forestal.
La fecha ambiental
– Recordando la importancia de los bosques tropicales y el papel que tienen en el planeta.
Cada 26 de junio se celebra el Día Internacional de la Preservación de Bosques Tropicales,
Esta fecha fue establecida desde el año 1999 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Organización Mundial para la Conservación y la Organización de las Naciones Unidas, fecha para reflexionar sobre la importancia de los bosques, los cuales nos proveen de agua, frutos aire y fauna.
Recordemos siempre que los bosques son ecosistemas muy importantes y vitales para el planeta, siendo claves para hacer frente al calentamiento global y el cambio climático. Los bosques tropicales regulan el clima y la temperatura, además de purificar el agua y ser un hogar para diversas especies.
Datos sobre los bosques tropicales
– En Colombia se aprovechan cerca de 500 especies forestales, para un consumo aparente cercano a los 3,5 millones de metros cúbicos por año y un subregistro del 40%.
– Los bosques suministran cerca de 9 millones de toneladas de leña, para consumo doméstico e industrial, prestan los servicios de la regulación y el suministro de agua para consumo humano y procesos industriales.
– Igualmente permiten la recarga de los embalses para la generación de hidroenergía, la cual es equivalente al 70% del consumo total nacional, como también otros servicios ambientales.
– Con 59.9 millones de hectáreas de bosque natural, equivalentes al 52.2% por ciento de su territorio, Colombia es el tercer país de Suramérica con mayor área en bosques, un país de vocación forestal.
– Los bosques son mucho más que madera. Más de 1.600 millones de personas en los países más pobres del mundo sobreviven por los alimentos, los materiales, el agua o las medicinas que consiguen gracias a ellos.
– Los bosques son el hogar del 80% de la biodiversidad mundial de plantas y animales y, por ello, su destrucción pone en peligro la supervivencia de muchas especies.
– Los árboles son uno de los principales sumideros de carbono, al absorber el dióxido de carbono (CO2) y fijarlo en forma de biomasa.



