Alberto Rivera
Carlos Alberto Cardona Montoya es periodista y psicólogo, además especialista en farmacodependencia, salud ocupacional, gerencia y control de riesgos. Es docente catedrático de la Universidad Antonio Nariño en Pereira. Dialogamos sobre este tema para saber qué nos espera después del confinamiento, en cuanto a comportamientos social y psicológico. Aquí sus conceptos.
¿La cuarentena tendrá consecuencias en la salud mental de las personas?
Si, durante y después del aislamiento obligatorio. Mírelo de ésta manera: vivimos en una sociedad que tiene serios problemas con la disciplina. no estamos en Suiza, ni en Tokio en donde este tipo de represiones se asumen colectivamente bien; esto no es primer mundo Nuestro modelo socioeconómico nos muestra que el 65% de la población trabajadora es informal; por eso el encierro sin producción para la supervivencia, y la incertidumbre sobre el control del virus, activa estados de ansiedad que se manifiestan en irritabilidad, inestabilidad, inseguridad, agresividad y probablemente conflictividad con el entorno y eventualmente actos de violencia física. Eso en parte explica por qué tantas personas violan la cuarentena.
Pero la cuarentena es violada por personas de todos los estratos socioeconómicos, ¿cómo se explica esa conducta tan peligrosa?
La psicología lo explica como un comportamiento temerario, desafiante, dado por un sesgo confusional positivo, es decir, la sensación de seguridad que otorga el que el individuo se exponga al peligro una o varias veces sin que sufra las consecuencias del desencadenamiento del peligro. Salgo y no pasa nada, entonces, no hay nada que temer. Lo que pasa es que esa sensación de seguridad es falsa, y ese sesgo confusional incuba un problema mental, porque en caso de ser el vehículo portador del virus a la familia y sus consecuencias (Enfermedad, sufrimiento y muerte), implica un grave choque emocional por efecto de la culpa, que es el camino a la depresión y en casos graves, también al suicidio.
¿El miedo puede ser un factor determinante para la salud mental durante esta emergencia?
El ser humano siempre tendrá miedo a lo desconocido, y el Coronavirus es todavía un agresor invisible del que faltan muchas cosas por conocer según la ciencia; el problema está en la incertidumbre, el confinamiento gradual y progresivo, el desconocer cuándo y cómo estaremos seguros; eso afecta las conductas, las emociones. El miedo al virus se convierte en miedo a no saber cómo sobrevivir cuando ésto pase, y ahí comienza el daño mental.
¿Es posible asegurar que la cuarentena ha contribuido a disminuir el consumo de sustancias?
No sé, pero puedo asegurarle que en ninguna parte se consideró el síndrome de abstinencia de los adictos en la cuarentena, y ese es un pecado grave del sistema de salud. Es probable que el consumo de alcohol hubiese caído en sectores populares pero porque no hay con qué comprarlo.
¿Es bueno el trabajo en casa?
Como medida protectora no solo es buena, si no que también es la herramienta más eficaz, demostrada en el mundo y en la historia; solo que por trabajar en casa no lo hace más fácil. Los que conocen de nuevas TIC lo asimilaron mejor que los que no, pero en salud laboral esta nueva situación potenció el riesgo psicosocial, porque hay más demanda en la carga mental del trabajador, sumado a los otros factores de la pandemia. En esta forma laboral, que terminará imponiéndose, resultan claves los capítulos de seguridad y salud en el trabajo, como higiene postural, pausas activas, higiene mental y especialmente saber distribuir el tiempo durante el día.
¿Que otros fenómenos ve en el trabajo a distancia?
Trabajo con mi hijo asesorando organizaciones en seguridad y salud en el trabajo, el fenómeno Covid-19 tiene que estar ya mismo en los sistemas de gestión entre otras cosas porque lo que viene implica una serie drástica de nuevas conductas, y el aumento de algunos de los hábitos adquiridos durante la cuarentena, algunos de ellos peligrosamente asociados a nuevas formas de adicción, adicciones no químicas. Mírelo de esta manera, ya hay identificadas por lo menos diez nuevas adicciones generadoras de patologías que tendrán que ser incorporadas a la tabla de enfermedades laborales en Colombia, que ya se habían asomado por uso de nuevas tecnologías, pero que se materializaron en la cuarentena; solo para darle un ejemplo el Text Neck o Síndrome de Cuello de Texto, no es otra cosa que lesión en la columna cervical por uso continuado del teléfono inteligente.
¿Cómo ha sido el papel de la psicología en la atención de la emergencia?
El gobierno no ha tenido a la psicología en la primera línea de atención, se ha apartado del concepto general de salud como el equilibrio entre cuerpo mente y entorno del individuo, somos seres bio-psico-sociales. En algunas partes se busca al psicólogo como conciliador de situaciones especiales de conflicto o como recreacionista para distraer a personas en trance. Le doy un ejemplo, la decisión de confinar los viejos estuvo mal orientada, los convirtieron en inútiles. La psicología puede advertir una calamidad emocional en esas personas que aún hoy, pueden aportar mucho con su conocimiento y sabiduría, pero no contemplaron ese contenido. La psicología será muy importante en el post covid.
¿Que debemos esperar cuando pase la emergencia?
Mire, pertenecemos a una sociedad altamente emocional, un abrazo, un beso, estrechar la mano de otra persona, hacen parte del equilibrio emocional de todos nosotros, nos hace sentir bien, pero cuando esto se normalice habrá que mantener el aislamiento inteligente, es decir sin contacto físico con otra persona, eso va a traer desequilibrios, desconfianzas, inseguridades, nuevas formas de miedo, manifestaciones paranoicas, fobias especiales, consumo de sustancias inclusive mixturas, combinaciones en busca de nuevas sensaciones, y muchas otras para las que debemos prepararnos.
¿Entonces debemos esperar comportamientos diferentes?
La conducta es una construcción social y cultural que depende de muchas variables, entre ellas, las normas que se hacen para garantizar la convivencia. Los factores económicos de supervivencia serán muy importantes; si no se satisfacen las necesidades fundamentales de la gente, como comer por ejemplo, vamos a tener muchas conductas violentas, individuales y grupales. Son muchas las personas sin trabajo y sin opciones que no figuran en las listas que manejan los políticos cercanos al gobierno que reparte ayudas, son invisibles, por ahora. A ellos no les importará ni su salud mental ni su salud física, estarán en la ley de la supervivencia, porque el hambre no se alivia con psicoterapia.
¿El aislamiento inteligente puede ayudar al equilibrio de la salud mental?
Generar nuevos patrones culturales como el aislamiento inteligente será un buen reto de adaptación a las nuevas condiciones que demanda la pandemia, pero no se debe perder de vista que nuestra sociedad tiene serios problemas con la disciplina, fruto de los muchos conflictos sociales que tenemos; pero es un reto al que se deben sumar todos los sectores de la sociedad.-
¿Se puede mirar entonces el poscovid con optimismo?
Vamos a experimentar cambios bien drásticos, casi todos relacionados con la conducta, y seguramente nos vamos a adaptar, y eso no es ni bueno ni malo, todo cambio trae dolores y placeres. Bien orientado el momento, seguramente tendrá características revolucionarias para empezar a mirar nuestra realidad de una manera diferente, quizá sea el momento de construir reales factores de justicia social. Si vamos a vivir diferente entonces hagámoslo bien, recuerde que la salud mental depende de lo que pase con la salud corporal y con la salud social.


