Jorge Enrique García Melo es uno de los co- autores del descubrimiento de dos nuevas especies de peces de agua dulce encontradas para el mundo en Colombia.
Se trata del Pristella ariporo, una pequeña especie de sardina perteneciente al grupo de los carácidos (peces con escamas) y la Pimelodella yaharo del orden de los Siluriformes (bagres) de la familia Heptapteridae quienes no estaban en el radar de la ciencia.
El hallazgo de estas dos nuevas especies es un aporte valioso a la comprensión de la vida de nuestro planeta, y en este caso particular, al conocimiento de la biodiversidad de nuestro país.
Según el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SIB Colombia) los peces de agua dulce representan el segundo grupo de vertebrados (sin contar los peces marinos) más diverso del país después de las aves.
El último listado actualizado de los peces de agua dulce registra 1572 especies, número a modificar luego del trabajo interinstitucional desarrollado por la Universidad de Ibagué representada por el profesor e investigador Jorge Enrique García y otras instituciones.
La especie
La nueva especie fue descrita para la cuenca del río Meta, afluente del río Orinoco en Colombia. Su nombre obedece al río donde se colectaron los primeros ejemplares analizados y corresponde a un hallazgo científico importante para la ictiofauna colombiana, dado que correspondería a la segunda especie conocida del género Pristella.
En el estudio se dilucidan las relaciones evolutivas de este grupo de peces respecto al resto de los carácidos en un análisis amplio, con importantes consecuencias taxonómicas y sistemáticas en el estudio de los peces neotropicales.
Pimelodella Yaharo
La Pimelodella yaharo es un pez del orden de los Siluriformes (bagres) de la familia Heptapteridae, esta especie fue encontrada en los ríos costeros que descienden de la Sierra Nevada de Santa Marta en el departamento de La Guajira en Colombia.
Se diferencia de sus congéneres de la región del norte de los Andes (conocidos popularmente como Quiques) por una combinación de características morfológicas asociadas a huesos de la cabeza, barbillas mentonianas, ancho del cuerpo, espinas de las aletas dorsal y pectoral, entre otras.
La palabra Yaharo hace referencia al nombre con el que llamaban a esta región los indígenas en la preconquista. Además, los autores resaltan, que la ocurrencia aislada de la nueva especie en ríos costeros de la Sierra Nevada de Santa Marta, podría tener implicaciones biogeográficas interesantes para los procesos de dispersión y vicarianza de la ictiofauna del norte de América del Sur.



