Carlos Vicente Sánchez **
El panorama literario pereirano está lleno de sorpresas y suele ocurrir a veces que, surgen nuevas voces que brillan por sí mismas y corren con la fortuna y el buen tino de ser publicadas por prestigiosas casas editoriales, voces frescas cargadas de historias e ímpetu, tal es el caso de Juliana Javierre, quien ya antes había sido premiada con “Siete veces Lucía”, con el premio anual de novela Aniversario ciudad de Pereira que realiza la Secretaría de Cultura de Pereira y que ahora nos sorprende con una nueva novela que desde ya, está dando mucho de qué hablar, una novela publicada por Seix Barral que se ve exhibida en los aeropuertos, en las principales librerías del país y que cumple ese sueño de todo joven escritor de ver su libro en una vitrina insospechada.
Quiero recomendar “Plaga” de la joven escritora pereirana Juliana Javierre porque además de leerse con el vértigo del vuelo de las moscas (tres horas amenas y profundas de lectura) nos permite transitar por la innegable historia de violencia e invisibilización que ha padecido la niñez y la mujer Latino americana a lo largo y ancho de nuestros pueblos, pero no solo se transita, se siente, junto con los zumbidos, junto con el ardor y el asco.
Este libro no se deja cerrar en ningún momento, tal vez en las pausas de las cartas a Esteban se detenga un instante el lector para beber un café, pero luego se retoman las páginas con la avidez con que un sapo devora moscas. Es una historia que golpea los sentidos desde la primera página, que nos hace sentir la impotencia a través de atmósferas bien construidas, de personajes ferozmente logrados, que uno odia y ama en medio de la precariedad, porque en la voz de una niña que sufre la invasión de moscas que azotan el pueblo, hasta tragarse una de ellas en medio de una emergencia sanitaria producto de la diarreas y vómitos, se da inicio a esa realidad de los pueblos risaraldenses tan poco contada, en la que la niñez ha sido violentada, niñas violadas, niños perdidos, profesores asesinados, pueblos tan al garete de las grandes empresas latifundistas que siembran plagas, que pagan para eliminar a personas que por su condición de marginalidad, su negritud y pobreza se les ve como plagas también, y que deben ser exterminadas si se oponen a sus caprichos financieros con la aprobación y cierta displicencia estatal.

“Plaga” azota a Sopinga con una verdad ineludible, la de los pueblos avasallados no solo por las inundaciones, los bichos y los sapos, sino por la insensatez de la industrialización.
Mientras tanto Emilia intenta, no sobrevivir, sino anularse de ese mundo que padece tal como lo hace su abuela y su madre, para que nadie vea la mosca que nace en su vientre, pero en un pueblo como Sopinga, eso es impensable. La plaga es una invasión constante de dolor y violencia, que nos corroe por dentro y por fuera, mientras que los demás actuamos como Mamá Carmela, ignorando lo que pasa para palear el sufrimiento, colgando banderas para ser aceptados por una patria que ignora su existencia y solo la determina cuando la sagrada bandera se cuelga al revés.
Sin exagerar, estamos ante una gran novela, no porque la haya publicado Seix Barral, esto es secundario, sino porque emerge de una voz auténtica y fresca que le da un nuevo impulso a la literatura pereirana.
“Plaga” se narra con claridad, porque dice las verdades que otros apenas susurran, porque delata eso de lo que están hechos los pueblos. La novela es conmovedora, es brutal y es digna de ser leída. Y parafraseando a Tomas Mann en La muerte en Venecia: “Para que una obra espiritual relevante pueda tener sin demora una incidencia amplia y profunda, ha de existir una secreta afinidad, cierta armonía incluso, entre el destino personal de su autor y el destino universal de su generación”.
Creo que estamos ante una generación de nuevos escritores pereiranos que saben leer nuestro destino sin mayor pretensión que narrarlo de la mejor forma posible, eso es poesía.
Bien por Juliana Javierre y su “Plaga”, aplausos a las escritoras pereiranas que siempre se las arreglan para sobresalir en medio de este turbulento escenario literario, a veces tan excluyente.
Juliana Javierre, sin duda alguna, se abre campo en la literatura con una propuesta contundente y seria y debe seguir ese camino disciplinado y responsable con sus sueños, para que pueda ver más libros suyos volando de avión en avión, en escuelas, en casas y bibliotecas, para que el rostro de asombro del lector la siga premiando con el íntimo asentimiento del que descubre en una mosca el alma de Sopinga y de Emilia.
** Director de la Biblioteca pública de Pereira.
Acerca de Juliana
Adelantó la carrera de pregrado en Estudios Literarios de la Univeridad Javeriana de Bogotá y luego regresó a Pereira, hizo el proyecto de grado a distancia y realizó un viaje de algunos meses a Estados Unidos, pero decidió volver a la ciudad para adelantar los estudios de Maestría en Literatura en la Universidad Tecnológica. Su tesis creativa fue la novela “Plaga”. Su obra “Siete veces Lucía” recibió el premio anual de novela Aniversario Ciudad de Pereira que realiza la Secretaría de Cultura.



