El Coliseo Menor de Pereira fue epicentro esta semana de un campeonato Nacional de Voleibol, lamentablemente el protagonismo no solo se lo llevaron las talentosas deportistas, ya que las eternas goteras que caen sobre la cancha de este escenario volvieron a llamar la atención sobre la necesaria remodelación que requiere este emblemático lugar. De todas maneras es de muy mal gusto que las delegaciones de otros departamentos se lleven una mala imagen al tener que parar los partidos para limpiar los regueros de agua.
¿Hasta cuándo?
Por más letreros de prohibición que coloquen, anuncios de multas, campañas de concientización ambiental, etc., a muchos de los habitantes del Área Metropolitana parece no importales que las esquinas de barrios y avenidas luzcan así, llenas de basuras y desechos de todo tipo. El llamado es para que desde casa adoptemos la cultura del aseo y del reciclaje, esto no solo es tarea de los gobiernos de turno o empresas recolectoras.
El “partido” azul
En tres pedazos va a quedar el Partido Conservador en Risaralda, que parece haber dejado atrás los episodios de gloria que escribieron Emiliano Isaza y Jaime Escobar por el alvarismo y Jaime Salazar por el ospinopastranismo. Después de los nada halagadores resultados de las elecciones del 13 de marzo, el actual congresista, Juan Carlos Rivera -quien perdió su curul-, decidió armar tolda aparte y separarse de la casa Merheg, con la cual estaba evidentemente distanciado. Así que ahora no son dos, sino tres fracciones en que queda dividido el conservatismo: los Merheg por un lado, Rivera por el otro en una posible alianza con el senador tolimense Óscar Barreto y el Nuevo Conservatismo con el movimiento de Salvación Nacional.
Posible alianza
Aunque en medio de este despelote azul, se está hablando de acercamientos entre el representante Juan Carlos Rivera y el sector del Nuevo Conservatismo que es afecto al Gobernador Víctor Manuel Tamayo. Nos cuentan que los dos actores ya se han sentado a la mesa de diálogo, aunque los más escépticos no le ven pies ni cabeza al asunto, dado que el Nuevo Conservatismo es cercano al ala alvarista, mientras que Rivera, desde su padre, Guillermo Rivera, ha militado en el ospinopastranismo. Amanecerá y veremos, dijo un ciego…
Por firmas
Lo que se decanta de este asunto es la decisión de la diputada Juliana Enciso, esposa de Habib Merheg, de postularse a la Gobernación de Risaralda por firmas, dado el estado de resquebrajamiento que presenta hoy el conservatismo, partido que paradójicamente ostenta cuatro de los doce diputados a la Asamblea de Risaralda. Y por esos lados no está nada fácil el asunto, puesto que otros dos diputados azules, Diego Naranjo y Carlos Andrés Gil, también están madurando sus aspiraciones a la Gobernación. Por ello la Enciso irá por firmas, póngale la firma.
¿Y Álvaro Arias?
En las últimas horas también se ha mencionado con insistencia la posibilidad de la candidatura de Álvaro Arias, actual Secretario de Gobierno de Pereira, a la Gobernación de Risaralda. Este funcionario, quien a decir verdad lo ha hecho muy bien en tan delicada posición a nivel municipal, contaría con el respaldo del sector azul que lidera Juan Carlos Rivera. Hay que señalar que Arias ha sido uno de los más fieles escuderos de Rivera en el caso de Pereira.
El clan Gallo
Dicen que cuando el río suena, piedras lleva o se ahogó un músico. En los mentideros políticos se afirma que el senador electo Juan Pablo Gallo, del liberalismo, está madurando la candidatura de su hermano, Alejandro, para la Alcaldía de Pereira. Se trata de un joven profesional con una muy corta carrera y escasa trayectoria, quien en la actualidad ocupa un cargo medio en Findeter gracias al apalancamiento que en su momento le brindó el congresista Diego Patiño. Lo que se sabe es que Alejandro Gallo se está preparando con toda para postularse al cargo, a la sombra de su hermano, el senador electo. Así que las aspiraciones de gallistas de primera línea, como Harold Calderón, Camilo Montoya, Jaime Esteban Duque y Sergio Trejos, entre otros, quedarán con los crespos hechos.
Sin consulta
Esta situación tiene muy molestos a muchos dirigentes liberales que no comparten la poca democracia con que se vislumbra el manejo de las candidaturas al interior del liberalismo, para el caso de la Alcaldía de Pereira, en donde también están en juego actores como el concejal Pablo Giodarnelli, el diputado Juan Diego Patiño, entre otros. Lo que piden los quejosos es que haya reglas claras y procedimientos democráticos para escoger el candidato a reemplazar a Carlos Maya, con base en merecimientos y trayectorias, propiciando así la unión del partido, antes que una posible ruptura.
Exceso de vanidad
Es una verdadera lástima la actitud de varias funcionarias de la Gobernación de Risaralda que convirtieron las procesiones de Semana Santa en una feria de vanidades. Aquellas se dedicaron a tomarse fotos, en todas las poses posibles, para subirlas a sus redes sociales, muy sonrientes y en plan de modelos, en un excesivo e irritante afán de figuración. Entendemos que los actos de la Semana Santa son de recogimiento y devoción y no una pasarela de moda o un escenario de modelaje. Ojalá el Gobernador, quien es un fiel y respetuoso creyente, tome nota de este lastimoso asunto.
Peligroso precedente
Ante un juzgado de la ciudad acaba de ser presentada una acción de tutela que de ser fallada a favor de actores podría convertirse en un peligroso precedente para la administración pública. Se trata del caso de una señora y sus tres hijos, quienes llegaron desplazados por la violencia desde Guapi (Cauca) y se instalaron, junto con otras 20 familias, en una invasión en un sector de Pereira de donde fueron desalojadas al estar ocupando un predio de propiedad del municipio. Pues bien, el abogado que representa esta familia, mediante esta acción de tutela, está buscando que se les solucione el problema de la falta de vivienda y que se les cobije con los programas de seguridad social. De fallarse a su favor, muy seguramente esto alentará que se promuevan muchas más invasiones de las que ya existen, para luego obligar al gobierno municipal -por la vía de un fallo judicial- a darles techo y otros beneficios a los invasores.
Ausencia oficial
A los funcionarios del Área Metropolitana y del Catastro Multipropósito les ha tocado echarse al hombro la difícil tarea de ir, barrio por barrio, a explicarles a los contribuyentes la nueva realidad del catastro en Dosquebradas, el cual tenía casi 12 años de atraso. Y mientras tanto, ni el Alcalde Diego Ramos ni la Secretaría de Hacienda, a quienes les compete el asunto, le han dado la cara a los contribuyentes. Y lo peor es que al parecer hay inconsistencias en la facturación del impuesto predial, que le corresponde explicar directamente a la administración local.



