La Cumbre del Clima de Dubái (COP28) ha acordado iniciar una transición para dejar atrás los combustibles fósiles tras dos semanas de intensas negociaciones en las que cerca de 200 países han debatido la forma de atajar colectivamente la crisis climática.
Los países representados en la COP28 adoptaron el ‘Balance Global’, el acuerdo con el que aspiran a reforzar su acción climática para contener el aumento de temperatura y que no supere el grado y medio respecto a los niveles preindustriales.
Dicho acuerdo, aprobado por consenso en el plenario, llama a los estados a iniciar una transición para alejarse de los combustibles fósiles, “de manera ordenada y equitativa, acelerando la acción en esta década crítica, con el fin de alcanzar el objetivo de cero emisiones netas en 2050, de acuerdo con la ciencia”.
Abrir una senda de abandono de estos tipos de energía era la prioridad en esta cumbre para la Unión Europea y otras economías industrializadas, así como para países muy vulnerables al cambio climático, como muchos estados en desarrollo.
Sin embargo, hasta el plenario había en la COP28 incertidumbre sobre si un acuerdo que marcara el fin de la era de los combustibles fósiles sería aceptado por países petroleros como Arabia Saudí, a quien señalaban como la principal oposición.
“Es un logro histórico y sin precedentes”, señaló en el plenario el presidente de la COP28, el emiratí Sultán Al Yaber, quien agradeció el “trabajo duro” de las delegaciones para lograr el consenso.

Ecologistas
El acuerdo alcanzado en la Cumbre del Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP28) para que el mundo inicie una transición para dejar atrás los combustibles fósiles es “significativo” para las organizaciones ecologistas, que certifican que el planeta Tierra “sigue tocado pero no hundido”.
Así lo expresó después de que el plenario de la COP28 aprobara esta resolución el exministro de Ambiente de Perú y responsable de Clima Global y Energía de la organización WWF, Manuel Pulgar-Vidal, quien reconoció el valor de que el mundo “transicione para alejarse de los combustibles fósiles” que reconoce el documento, que sin embargo, se queda corto del “consenso para la extinción del carbón, petroleo y gas”.
El planeta, pues, “está tocado, pero no hundido”, razonó el que fuera presidente de la COP20 de Lima, antes de señalar que el acuerdo de Dubai es “significativo” y puede señalar el “inicio del fin de la era de los combustibles fósiles”.
“Es desafortunado que con la inclusión de la expresión “sin mitigar”, el resultado sugiera que hay algún papel para peligrosas distracciones, como la captura de emisiones de carbono a gran escala y su almacenamiento, o “los combustibles de transición”. Ese no es el caso. Para un planeta habitable necesita extinguir el uso de todos los combustibles fósiles”, dijo.
La organización Red de Acción Climática (CAN, en inglés) también señaló que la decisión de hoy “pone en el candelero a los verdaderos culpables de la crisis climática: los combustibles fósiles”.
“Un cambio de rumbo, alejado del carbón, petróleo y gas, ha sido trazado”, dijo a través de sus redes sociales Harjeet Singh, jefe de política estratégica global de la organización.
Sin embargo, criticaron los “agujeros” que el acuerdo ofrece a la industria de los combustibles fósiles, para “escapar”, respaldada por “tecnologías sin comprobar e inseguras”.
También señaló que los países en desarrollo, que dependen de los combustibles fósiles, “han quedado sin garantías robustas de apoyo financiero ante su urgente y justa transición a la energía renovable”.
En santuario, a salvo dos osos
La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) trasladó a Bogotá a dos osos andinos que fueron rescatados hace nueve años en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador, donde se presume que fueron separados de su madre a los dos meses de nacidos.
Los osos andinos (Tremarctos ornatus) fueron llevados desde el aeropuerto Antonio Nariño de Pasto, capital de Nariño, hasta el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam) en Bogotá, y de allí, por carretera al Santuario del Oso de Anteojos en el vecino municipio de Guasca, detalló la FAC en un comunicado.
En el traslado participó un equipo de la Fundación Parque Jaime Duque conformado por médicos veterinarios y cuidadores profesionales que se encargaron de los protocolos para su movilización hasta el aeropuerto de Pasto donde los recogió un avión C-295 de la FAC. Ya en el santuario, los animales serán examinados por veterinarios y luego serán trasladados a un espacio de 5.000 metros cuadrados, acondicionado con todo lo necesario para su bienestar.
La organización Corpoamazonía rescató a los dos animales en octubre de 2014 cuando tenían dos meses y se presume “que fueron separados de su madre”.
“Al no contar con los cuidados parentales necesarios para sobrevivir de manera autónoma, se estableció que quedarían bajo el cuidado del Centro de Rehabilitación de Especies de Alta Montaña en Guasca en proceso de rehabilitación”, añadió la información.
El pasado 31 de octubre un comité técnico determinó que la mejor opción para los dos ejemplares es el Santuario del Oso de Anteojos de la Fundación Parque Jaime Duque, a donde llegaron.



