La música, a lo largo de la historia, ha sido una expresión cultural, que además de tejer, refleja la identidad, las tradiciones y las experiencias de sociedades en todo el mundo. Este vínculo entre la música y la cultura es un fenómeno universal que trasciende las barreras lingüísticas y geográficas, conectando a las personas en un nivel más allá de las palabras, Pereira es un municipio culturalmente diverso, además de tener muchos artistas y colectivos, es un lugar en donde la cultura toma cada vez más poder, en donde el tambor, las maracas, el llamador y las melodías que se fusionan en los diferentes lugares de la ciudad, integran un solo talento.
Fuego de Tambor
Natalia Muñoz y Brayan Hernández, son dos jóvenes músicos y artistas del barrio nacederos de Pereira, quienes tuvieron la iniciativa de crear este colectivo llamado ‘Fuego de Tambor’, ellos hacen parte de dos colectivos más muy representativos de la ciudad, ‘Son de Fuego’, en donde realizan ruedas de gaitas, tambores y bailes cantados de la ciudad de Pereira y ‘Otún va’, el cual se encarga de rescatar el bullerengue, típico de la costa Caribe.
“Nosotros, además de ser colombianos, somos de pasillo, somos andinos y lo que queremos es rescatar diferentes ritmos de todas las regiones” asegura Brayan
…Cómo nace?
Este colectivo nace de diferentes factores relevantes, entre estos, la necesidad de recuperar el barrio nacederos, ya que es un sector marginado por temas sociales como, violencia, drogadicción, entre otros, lo que pretenden es aportar un granito de arena y regar fuego, principalmente en La Ferro que es el primer corredor turístico de la ciudad, para cambiar esta realidad, con cultura, arte y música y para rescatar no solo la tradición sino la juventud que se ve inmersa en estas situaciones.
“Lo que queremos es dignificar y recuperar el folclor colombiano y la cultura como tal, ya que es algo que se tiene olvidado en estos sectores, además restituir, ya que es algo que nosotros deberíamos llevar con orgullo, porque esto nos representa, esto es de Colombia, es tratar de rescatar y retribuir algo para dejar un bonito legado” asegura Brayan, músico y creador de Fuego de Tambor
Generalmente, hacen ruedas en diferentes parques de la ciudad todos los viernes, las cuales constan de reunirse a interpretar y activar energías, para que todos reconozcan que la música no solo es hacer sonidos, sino que este tipo de actividades conectan tanto con las raíces, como con los ancestros y la esencia.
“Estas músicas son un ritual, son un agradecimiento, una conexión muy espiritual, porque los instrumentos que nosotros utilizamos son de seres vivos, entonces el cuero de los tambores, que es de animales, o la madera que es de un árbol, nos hacen agradecer a la tierra, al territorio, que primero nos dan la posibilidad de utilizarlos en la música y que a pesar de que están muertos, aquí aún siguen vivos” asegura Natalia
Fuego de tambor ha visitado diferentes lugares de la ciudad, el corregimiento Caimalito, la invasión El Maizal, la comuna Villa Santana y diferentes colegios de zonas vulnerables con el fin de intervenir, enseñar y generar impacto cultural en la sociedad.
“Cuando hago música, en vez de sentir, creo que dejo de sentir, me desconecto de la realidad, es un refugio para expulsar todas mis emociones con el tambor” asegura Brayan
Por otro lado, Natalia dice “siento una conexión con mis ancestros, con las raíces, con mis abuelos y el bullerengue tiene letras que narran la realidad, son letras tan sentidas que siento muchísimas emociones, una forma de desahogarme y olvidarme de los problemas y las angustias”
¿Por qué Fuego de Tambor?
“Porque somos semilla de fuego y de ‘Son de Fuego’, de los primeros colectivos a los que hicimos parte, porque el tambor tiene fuego, cuando se toca un tambor se siente calor y se relaciona también con el fuego, además las manos quedan calientes, entonces es como una energía y un calor de familia, además por el poder sanador de este instrumento, porque une y transmuta y porque se revive el fuego ancestral” aseguran los creadores del colectivo



