Cada vez son más las personas que optan por tener peces como mascotas en casa, atraídas por su tranquilidad y bajo nivel de ruido. Sin embargo, aunque parezcan animales de compañía fáciles de cuidar, requieren una atención específica para mantenerse sanos y con una buena calidad de vida.
Para hablar sobre los cuidados básicos que deben tener los peces ornamentales, El Diario del Otún habló con Daniela Marulanda Ariza, médica veterinaria, quien compartió recomendaciones fundamentales para quienes deseen iniciarse en el mundo de la acuariofilia.
“Los peces más vendidos suelen ser los más resistentes”, explicó Marulanda. Entre los más populares están las bailarinas, los golfistas, las monjitas y las hebritas, especies pacíficas que, según la experta, “se utilizan frecuentemente para madurar las peceras o iniciar con acuarios pequeños”.
Cuidados esenciales en casa
Aunque tener peces puede parecer sencillo, hay detalles clave que se deben tener en cuenta para garantizar su bienestar. “El mantenimiento de la pecera debe hacerse cada ocho días y la alimentación dos veces al día”, indicó.
Uno de los errores más comunes, según Marulanda, es cambiar toda el agua del acuario. “Lo recomendable es cambiar solo una tercera parte. Cambiarla toda puede dañar el ecosistema interno y causar la muerte de los peces”, advirtió.
Además, el agua nueva debe estar previamente reposada. “Se debe dejar de un día para otro para que baje el nivel de cloro, que es tóxico para los peces”, señaló.
Filtros, decoración y temperatura
“Dependiendo del tamaño de la pecera, se debe usar un filtro adecuado, ya que este mueve cierta cantidad de litros de agua. Un filtro muy grande en una pecera pequeña puede fatigar a los peces”, explicó la veterinaria.
Los filtros no solo ayudan a mantener el agua limpia, también cumplen una función vital: oxigenar el agua. “Los peces respiran por branquias, y necesitan un entorno donde el agua esté en constante movimiento”, detalló.
En cuanto a la decoración del acuario, Marulanda aconseja tener precaución con los elementos que se introducen, así como mantener una buena ventilación y control de la temperatura. “El frío puede enfermarlos, y una temperatura inadecuada puede ser mortal”, advirtió.
Signos de alerta
Los peces pueden presentar enfermedades, las más comunes es la disfunción de la glándula natatoria, que impide al pez mantenerse equilibrado en el agua. También mencionó el punto blanco, causado por el frío, que se manifiesta como pequeñas manchas en el cuerpo del pez, similares a burbujas.
“La forma de nadar es el primer signo. Un pez saludable nada con normalidad, pero si está enfermo comienza a flotar en la superficie, se mueve de forma errática o permanece en el fondo sin actividad”, explicó Marulanda.
Además dijo que “cuando se enferman por acumulación de amoníaco, hay que hacer un cambio parcial de agua. Si es por frío, se debe instalar una calefacción y controlar la luz del acuario. En casos más graves, se debe consultar con un veterinario especializado en peces”, señaló la experta.
Recomendaciones finales
“Los peces no son difíciles de tener, pero sí requieren orden y constancia. Si el mantenimiento no se hace cada ocho días, el agua empieza a cambiar su pH, temperatura y niveles de amoníaco, afectando directamente su salud”, concluyó.
La médica veterinaria hizo un llamado a la responsabilidad de quienes deseen tener peces como mascotas. Aunque son animales silenciosos y decorativos, su bienestar depende de rutinas estrictas de limpieza, alimentación adecuada y conocimiento de su entorno.
Dato curioso
No todos los peces pueden convivir juntos. “Se dividen en pasivos, semiagresivos y agresivos. Los pasivos como las bailarinas, golfistas y monjitas pueden compartir pecera sin problema. Pero mezclar especies de distinto temperamento puede desencadenar peleas o estrés”, explicó Marulanda.



