Durante este periodo de cuarentena en el hogar, algunas técnicas de relajación y ejercitación para el cuerpo como el yoga, pueden funcionar para mantener un equilibrio mental, físico y emocional. Catalina Villada, instructora de yoga y doula, brinda algunos consejos, recomendaciones y una clase de yoga a través de un video (ver redes sociales de El Diario), que permita a los interesados la iniciación en esta práctica o continuar sus procesos personales en estos tiempos de cuarentena en casa.
Catalina Villada confesó que inició este camino como practicante, pero el tiempo y el bienestar que le brindó la práctica de yoga la llevaron a formarse como instructora y dejar de lado el trabajo que tenía para dedicarse a trabajar de lleno en su “hobby”.
La respiración
“Dentro de la práctica de yoga, sea cualquiera de sus estilos, lo más importante es la respiración. Usualmente no es tan sencillo para una persona que está iniciando su práctica pero en la medida en que vamos realizándola, esta se nos hace más sencilla y natural. La respiración provee de oxígeno el cerebro, relaja tensiones musculares y nos conecta con el momento presente (el aquí y el ahora). Esta respiración acompañada de unos sencillos movimientos que no toman mucho tiempo, nos regalan la oportunidad de sentirnos mejor física y emocionalmente”, indicó la instructora.
¿Qué se necesita para practicar yoga en casa y que recomienda antes de iniciar la rutina?
Los elementos son el tapete de yoga (no indispensable, solo si se tiene), se puede usar una toalla, una alfombra, un antideslizante, o simplemente el piso. La instructora recomienda usar ropa cómoda que no limite el movimiento (no telas tipo náutica), preferiblemente ropa en algodón. Es importante hacer la práctica de yoga sin haber ingerido alimentos o haber comido una pequeña porción de fruta, ya que varias posturas pueden producir devolución de los alimentos si se han consumido en cantidad, o no ser una sensación agradable para el practicante.
Los beneficios
En este punto la instructora indicó que “son muchos, entre estos la tranquilidad que brinda la respiración al proveer mayor cantidad de oxígeno al cerebro, el bienestar físico que se adquiere gracias a la elongación de los músculos, la eliminación de toxinas a través del sudor y de la exhalación, que permite conciliar con mayor facilidad el sueño, si la práctica se realiza en las noches o activarse durante el día si se realiza en la mañana. Así miso brinda niveles más altos de atención y concentración que permiten la toma de decisiones asertivas. Ayuda en los procesos curativos a nivel físico y emocional. Mejora las relaciones interpersonales al proveernos de mayor conciencia de gratitud y compasión con los demás”.
Consejos para principiantes en yoga
1. Todos podemos practicar yoga, sin importar la raza, el sexo o la religión (no es algo ligado a una religión en particular aunque erróneamente así se ha catalogado). Es importante tener en cuenta las limitaciones físicas, ya que estas indicarán hasta donde llegar en cada postura, pero la práctica no tiene ninguna contra indicación a menos que el médico así lo exija.
2. Buscar un espacio cómodo y tranquilo, puede poner música relajante o mantras que se encuentran en Internet. Encender una vela para concentrar la energía en esta y si lo prefiere usar aromas o aceites esenciales que relajen aún más.
3. Empiecen por conectarse con la respiración, esta es la parte más importante de la práctica de yoga y no siempre se da fácilmente. Por ello se recomienda sentarse y respirar conscientemente todos los días durante unos 5 minutos.
4. La respiración debe ser consciente (visualización, observar con la mente, hacia donde se dirige la inhalación y desde donde proviene la exhalación), esta debe ser profunda y lenta. Es sonora y la mejor manera de explicarlo es que debe sonar como las olas del mar a la distancia, cuando el aire pasa por la garganta en cada inhalación y exhalación. Esto relaja y hace que la mente solo pueda pensar en respirar, mas no en otras cosas como lo que debemos hacer mañana o lo que pasó ayer. (Nos mantiene en el aquí y el ahora, el momento presente). Esta respiración le dará la pauta para toda la práctica y guiará los movimientos.
5. Es importante, poner una intención a la práctica (hacerla por algún motivo) y ante todo mantener presente en la mente y en el corazón la gratitud por las pequeñas cosas que nos regala la vida, como abrir los ojos cada día, respirar, la familia, el hogar, los alimentos, la salud, entre otras.
6. Buscar sentir siempre el cuerpo cómodo, en cada postura pero con la exigencia natural de realizar un trabajo físico. Una sensación de dolor intenso e insoportable donde se está haciendo daño o lesionando es muy diferente al dolor que produce el estiramiento sano de un musculo que ha permanecido estático por algún tiempo. Así, que si alguna postura no se siente bien, es mejor no hacerla y buscar asesoría de un instructor de yoga que pueda hacer las aclaraciones de esta para hacerla correctamente.
7. Es recomendable ir al propio ritmo, no pretender hacer posturas complejas porque los demás las hacen o se ven fáciles; poco a poco el cuerpo lo irá llevando a donde quiere llegar, pero es un proceso que requiere paciencia y práctica. Cada postura tiene variaciones acordes para uno, bien sean básicas, intermedias o avanzadas.
8. Conectarse consigo mismo y con la práctica, no se deje llevar por el ego de la fortaleza física de cada uno y la observancia de los demás. Recuerda que esta práctica parte del amor y respeto por uno mismo, el que vas a irradiar a los otros. Así que reconócete como individuo con todas sus capacidades y limitaciones con amor y gratitud.
9. No omitir la relajación final o savasana, ya que es una parte fundamental de la práctica. Tenderse boca arriba con los brazos a los lados del cuerpo y las palmas de las manos hacia arriba, dejar que los pies se vayan hacia los lados como naturalmente lo hacen y relajar el cuerpo (no importa si se queda dormido, por el contrario esto indica que se ha hecho muy bien). Si necesita algo más para buscar la comodidad se puede poner una almohada bajo las rodillas o arroparse con una ligera manta en caso que sienta algo de frío, incluso puede usar un tapaojos.
10. Luego de la relajación final no olvide sentarse y agradecer (la gratitud siempre se retribuye en beneficios).
Practicas de Yoga
“Dentro de las formaciones que he realizado están las de Power Vinyasa Yoga, Raja Hatha Yoga, Vinyasa Yoga Prenatal, Rainbow Kids Yoga y Dolphin Doula y para estos días en los que estamos en casa durante la cuarentena, que mejor que hacer un poco de yoga para estirar, relajarse y continuar con una energía renovadora”, indicó la instructora de Yoga.
*Power Vinyasa Yoga es una práctica con posturas enlazadas unas a otras, como una especie de sucesiones donde una postura lleva a la siguiente. Puede ser físicamente más demandante que una practica de Hatha Yoga. Esta práctica es recomendable para practicantes en nivel intermedio y avanzado o para principiantes que gocen de una buena elasticidad.
*Raja Hatha Yoga o Hatha Yoga es la práctica del camino real del yoga, las posturas normalmente no van secuenciadas sino que se presentan de manera suelta (es muy recomendable para principiantes).
Vinyasa Yoga Prenatal, es un práctica de yoga para mujeres en estado de gestación la cual va encaminada a proveer a la mujer un embarazo tranquilo, consciente, generando más vínculo emocional con su bebé y una agradable sensación de bienestar físico y emocional. La prepara para el trabajo de parto y el parto.
*Rainbow Kids Yoga es una formación de instructores de yoga para niños y familias donde a través del juego y la diversión se realiza una práctica completa de yoga para niños desde los 3 años de edad. En esta pueden estar acompañados de sus padres, o adultos a su cuidado.
*Dolphin Doula es una formación de Doulas o mujeres que acompañan la gestación, el trabajo de parto, el parto y el post parto de otra mujer y su familia aportando el conocimiento en relación a cada una de estas etapas y empoderando a la mujer para que cada uno de estos procesos se lleven a cabo de manera consciente, tranquila y amorosa, sin temores y prejuicios, libres de mitos y en lo posible de la manera más natural. Normalmente una mujer que tiene una doula en su proceso es una mujer que no requiere de analgesia durante su trabajo de parto y reduce hasta en un 80% las probabilidades de una cesárea, son mujeres que no requieren complementar a sus bebés con leches de fórmula pues se promueve y apoya la lactancia materna en un 100%.



