La carrera mundial por el dominio de la inteligencia artificial suma un nuevo capítulo. Las gigantes tecnológicas surcoreanas Samsung Electronics y SK Hynix sellaron acuerdos iniciales con OpenAI para convertirse en los principales proveedores de chips de memoria del proyecto Stargate, una de las iniciativas más ambiciosas en la construcción de centros de datos de próxima generación.
El compromiso, firmado en Seúl por Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, abre la puerta a una colaboración de largo plazo con los fabricantes que lideran, junto a Micron Technology de Estados Unidos, el mercado global de memorias de gran ancho de banda (HBM). Este tipo de componentes resulta esencial para entrenar y ejecutar modelos avanzados de IA como ChatGPT, ya que permiten velocidades de acceso superiores en entornos de altísima demanda computacional.
Según estimaciones de la industria, OpenAI podría requerir hasta 900.000 plaquetas de silicio al mes para abastecer el proyecto, una cifra que duplica la capacidad mundial actual de producción de HBM.
Impacto inmediato en los mercados
La noticia disparó el valor bursátil de los fabricantes surcoreanos: las acciones de Samsung subieron un 4,5%, mientras que SK Hynix alcanzó un 9,7% intradía, su mayor alza desde abril. El entusiasmo de los inversores refleja la magnitud del negocio que implica garantizar el suministro de memorias para un ecosistema global de IA en expansión.
Un tablero geopolítico en disputa
El acuerdo se da en un contexto de competencia internacional por los recursos críticos que sostendrán la próxima ola de inteligencia artificial. OpenAI, respaldada por Nvidia —que planea inversiones de hasta USD 100.000 millones en centros de datos para la startup—, busca asegurar alianzas estratégicas en Asia oriental.
Como parte de su agenda, Altman se reunirá en Taipéi con directivos de TSMC y Hon Hai Precision Industry (Foxconn), actores determinantes en la fabricación de semiconductores y hardware.
Más allá del hardware: ecosistemas locales de IA
El pacto con Corea del Sur contempla, además, la construcción de un centro de datos en el suroeste del país, en alianza con SK Telecom, con el objetivo de fortalecer la infraestructura local e impulsar servicios de inteligencia artificial desarrollados en la región.
La iniciativa Stargate se perfila así como un proyecto que trasciende la mera infraestructura tecnológica: busca articular un ecosistema internacional de innovación en IA, en el que Asia desempeñará un papel decisivo frente a la creciente demanda global de soluciones inteligentes.
El reto para OpenAI y sus socios será garantizar una cadena de suministro estable, capaz de responder a necesidades sin precedentes de procesamiento y memoria, en medio de un mercado marcado por tensiones geopolíticas y desequilibrios de capacidad productiva.



