Mediante resolución 021358 del 11 de noviembre de 2020 el Ministerio de Educación Nacional otorgó a la Universidad Católica de Pereira la Acreditación de Alta Calidad para el programa de Negocios Internacionales, la cual se suma a similar reconocimiento que hace poco le fue otorgado al programa de pregrado de Comunicación Social – Periodismo. Con esta nueva acreditación, La Católica se consolida como la universidad privada de la ciudad con mayor número de programas de Pregrado con este reconocimiento a la rigurosidad académica, investigación y de proyección social. Esta nueva Acreditación de Alta Calidad, evidencia la calidad académica que durante 45 años ha caracterizado al Alma Mater, acompañada de una formación humanista basada en los valores institucionales como la ética, el servicio, el compromiso, la dignidad humana y la verdad, lo que se ha logrado gracias al compromiso y a la labor diaria de toda la comunidad universitaria. El rector, Presbítero Behitman Alberto Céspedes De los Ríos, indicó que hoy la Universidad Católica de Pereira tiene seis de los 13 programas de Pregrado con Acreditación de Alta Calidad, algunos con renovaciones consecutivas por parte del Ministerio de Educación Nacional y se está a la espera de nuevas resoluciones.
¿Cómo avanza el proceso de acreditación en alta calidad en la Universidad Católica de Pereira?
Para una institución de educación superior es muy importante tener los programas de alta calidad, no solamente con registro calificado -que es lo que les permite funcionar y ofrecerlos a la comunidad- sino también acreditados en alta calidad. Y en la medida en que estas instituciones vayan teniendo sus programas acreditados eso va haciendo de la institución un centro de verdad reconociddo. Para nosotros que somos una universidad es mucho más importante tener los programas acreditados en su gran mayoría, tanto los de pre-grado como muchos de postgrado. En los últimos días hemos recibido la acreditación del programa de pregrado en Comunicación Social – Periodismo y también la del programa de Negocios Internacionales, lo que para nosotros es sumamente valioso porque da seguridad a la gente de que estamos ofreciendo programas que son de calidad y que pueden estar en el concierto nacional compitiendo con egresados de las mejores universidades.
¿En este momento el portafolio de la Universidad cuántos programas tiene y cuántos de ello con acreditación de alta calidad?
Tenemos una propuesta académica muy grande: unos 13 programas de pregrado y más de 20 en postgrado en las cuatro facultades con una propuesta importantísima para la comunidad. Son nuestras facultades de Ciencias Humanas, Sociales y de la Educación, Arquitectura y Diseño, Ciencias Básicas e Ingenierías y Ciencias Económicas y Administrativas con su abanico de programas, seis de ellos acreditados en alta calidad, lo que nos permite estar en el concierto de la formación y la educación con una de las mejores propuestas para la región.
¿Cómo está hoy conformada la población universitaria, tanto en pregrado como en postgrado?
En este semestre llegamos a tener más de 2.800 estudiantes, entre pregrado y postgrados, lo que ha sido para nosotros una muy buena población porque la pandemia del Coronavirus daba como indicativo que la deserción estudiantil iba a ser muy grande y nosotros pensábamos que, en el mejor de los casos, pudiéramos llegar a 1.800 alumnos en pregrado, pero superamos esa cifra. Por supuesto que la gente conoce que los nuestros son programas de calidad, que estamos acreditados y por el tipo de formación que ofrece nuestra Universidad Católica, que es una formación animada por el espíritu cristiano con base en el proyecto de vida de los estuidiantes y de toda la comunidad universitaria. Cada uno de los programas de pregrado y de postgrado nos permiten, precisamente, ayudar en la construcción de ese proyecto de vida.
¿De cara al primer semestre del 2021 y dado que la pandemia todavía subsiste, cómo vislumbran el panorama?
Según estudios que se han hecho, tanto a nivel del Ministerio de Educación como a nivel regional, inclusive en un escenario más global, se vislumbra una gran recesión económica, será un momento muy duro porque todavía vamos a estar hablando de la pandemia que no ha terminado, hemos aprendido un poco a convivir con ella, a aplicar los protocolos de bioseguridad, pero todavía no estamos listos para una presencialidad total. Entonces se está hablando de una alternancia durante todo el próximo año, lo que implica no tener los estudiantes en el campus de la Universidad y ello para nosotros ha sido muy doloroso porque la alegría del campus universitario son los estudiantes, los profesores, el personal administrativo, el ambiente académico, que es lo que llena de alegría y de entusiasmo. Tener un grupo muy, muy limitado ello afecta. Se preve que va a haber deserción, por supuesto, vamos a vivir en una alternancia y esto implica que hagamos grandes esfuerzos para seguir adelante en este concierto de la educación ofreciéndole a la comunidad una de las mejores opciones para la formación de los suyos.
¿En la Universidad Católica qué están haciendo o qué van a hacer en materia de incentivos para contrarrestar esa situación?
Nosotros hemos tenido, inclusive antes de la pandemia, un buen porcentaje de los estudiantes con alguna ayuda económica, alguna beca o algún subsidio, en algunos casos hasta el 100% del valor de la matrícula. En la pandemia hemos querido darle la mano a los padres de familia y a los estudiantes por lo que establecimos unos descuentos para toda la comunidad universitaria, tanto de pregrado como de postgrado, mediante descuentos entre el 15 y el 20% por pronto pago. Y para el primer semestre del año 2021, para el cual ya estamos en inscripciones, vamos a ayudar también con el no cobro del costo de las inscripciones.
¿Se está proyectando algun incremento en las matrículas para el año entrante?
Sobre todo lo más importante, no vamos a subir el valor de las matrículas y solamente vamos a hacer el reajuste del IPC (índice de precios al consumidor) que se está presupuestando en el 2%, pero en la Universidad solo vamos a hacer el incremento del 1.75% de tal manera que no vaya a incidir mucho en las matrículas. Esto pensando en los padres de familia y en los estudiantes, aunque la Universidad en sus parte financiera se ve afectada porque hay que aplicar muchos protocolos de bioseguridad, hay que adecuar el claustro para la poca presencialidad y porque la parte de transformación tecnológica exige una inversión alta. Entonces para la universidad es un gran esfuerzo que hace económicamente para darles el apoyo de algún descuento tanto a los nuevos estudiantes como a los que continuan con sus posibilidades de salir adelante. Además de la financiación que tiene varias posibilidades y vamos a mantener, como decía, ese plan de descuentos y lo más importantes que no vamos a reajustar el valor actual de las matrículas, solamente por debajo del IPC.




