El 6 de diciembre, el coronel Pedro Iván González Corredor asumió como nuevo comandante de la Octava Brigada del Ejército y aunque lleva en el cargo un mes, conoce como pocos militares la jurisdicción y cada uno de los batallones que la conforman, ya que este es su cuarto cargo dentro de la Brigada. La primera vez que prestó su servicio fue en el rango de subteniente durante la época del terremoto, en el batallón de Ingenieros Cisneros; regresó en el año 2006 al batallón Ayacucho, para patrullar el oriente de Caldas y con el batallón San Mateo los límites con el Chocó, vía a Tadó. En el 2011 fue el ejecutivo del batallón Cisneros y en el 2021 de nuevo formó parte de la Brigada como Jefe del Estado Mayor, cargo en el que logró resultados positivos como la desmantelación de 24 bandas delincuenciales locales y más de mil capturas en el Eje Cafetero. Su desempeño le permitió ser nombrado como comandante y ahora es el encargado de planear las estrategias para seguir conteniendo el accionar de los grupos armados ilegales y contrarrestar a las bandas criminales que operan en la zona. En este 2022 además el ejército tiene el reto y la misión de garantizar la seguridad en las jornadas electorales para elegir Congreso y presidente de la República, labor que se intensifica teniendo en cuenta que, luego del proceso de paz, los puestos de votación pueden ubicarse en sitios más alejados y es el ejército el garante del traslado de las urnas.
¿En términos generales cómo está en Eje Cafetero en materia de seguridad?
Los tres departamentos están en positivo. Una de las estadísticas que podemos mostrar es que se registró más de un 93% en la ocupación hotelera durante diciembre de 2021. No hubo ninguna alerta de inseguridad en los ejes viales. En el oriente de Caldas tenemos unas campañas ofensivas con el batallón Ayacucho y estamos yendo hasta los límites con Antioquia haciendo coordinaciones con la Cuarta Brigada y la Séptima División, con el fin de mitigar esas bandas delincuenciales que comúnmente se pasan de un lado a otro. Estamos llegando con policía y CTI a estos sitios para judicializar si es del caso.
Ante el accionar del ELN en diferentes zonas, ¿cómo está blindando la Brigada la jurisdicción para evitar algún acto terrorista?
En los tres departamentos que componen la Octava Brigada no hay presencia permanente del GAO (grupo armado organizado) ELN. En Risaralda que tiene límites con el departamento del Chocó hay unas comisiones de RAT (redes de apoyo al terrorismo) que han tratado de entrar a la jurisdicción, pero hemos lanzado unas operaciones militares con el fin de contrarrestar eso con personal del batallón San Mateo. Estuvimos en la operación en la cual se dio de baja al cabecilla del Comando Conjunto Occidental del ELN, alias Fabián y se sigue apoyando en todo el corredor de movilidad que ellos tienen.
¿El interés de alias “La Abuela”, nueva cabecilla del Comando Conjunto Occidental del ELN, es hacer presencia en Risaralda representa una real amenaza?
Los informes de inteligencia aún no clarifican si ella quedó como cabecilla de este comando conjunto de occidente, pero nuestras tropas están ubicadas estratégicamente para impedir que algún grupo terrorista se presente en el departamento.
Un delito que aqueja a la población es la extorsión que se expande a diferentes áreas de la sociedad y la economía formal e informal…
Es claro que este delito que se está cometiendo a nivel nacional de extorsión por llamadas se hace desde diferentes cárceles y ya se han hecho con la Fiscalía diferentes trabajos de inteligencia con el fin de ubicar estos sitios y bloquear la señal. En el año 2021 fortalecimos la campaña ‘Yo no pago, yo denuncio’, que permitió algunos resultados operacionales y bajó el secuestro y extorsión, es más se presentó uno y no fue en nuestra región, sino en el Valle, el Gaula del eje cafetero apoyó y logró la liberación de un secuestrado. El Gaula militar está en la capacidad de poderlos asesorar en el caso que se presente alguna situación de extorsión y secuestro.
En cuanto a la minería ilegal que se registra en la zona limítrofe con el Chocó ¿qué apoyo está prestando el Ejército?
El ejército tiene unas especialidades y una de ellas es contra la minería ilegal. Tenemos planeado traer la Brigada contra la minería ilegal y estamos atacando los focos que destruyen el medio ambiente. La Brigada contra la minería ilegal que solicitamos cuenta con sus propios fiscales, ingenieros ambientales y nosotros hacemos la judicialización con apoyo de la policía en estos trabajos de inteligencia. No solo se han realizado las capturas, también la destrucción de la maquinaria amarilla, utilizada para la extracción del mineral. Fuera de eso la Octava Brigada adelanta la campaña denominada Artemisa, que consiste en la siembra de árboles donde se ha producido un daño ambiental con el apoyo de las Corporaciones Autónomas. El año pasado sembramos más de 18 mil ejemplares y este año tenemos una meta de más de 20 mil árboles.

El Quindío, el departamento más pequeño y sin presencia de grupos armados, cuenta un batallón de servicios y el de alta montaña. ¿Este último sí es neceario en esta zona del eje cafetero?
Sí porque las capacidades que tienen y el entrenamiento, es diferencial al resto de los soldados. El batallón de alta montaña está ubicado a los 3.600 metros, además le sirve al departamento de Caldas en la zona donde están los nevados con el fin de garantizar la seguridad a toda la población que suba allá. Se hace necesario porque nosotros no podemos permitir que se creen nuevos grupos delincuenciales que utilicen los corredores de las antiguas Farc.
Además de prestar seguridad cada batallón tiene su especialidad…
Nosotros hemos evolucionado también. Los soldados regulares duran casi 4 meses en instrucción y ahora cuentan con varios beneficios como son el 30% de un salario mínimo y capacitación con el Sena, de manera que, cuando en 18 meses salgan a la vida civil estén mejor preparados. Cada batallón tiene su misionalidad, el Ayacucho tiene control militar de área y seguridad de ciertas zonas críticas de infraestructura, sobre todo de energía. El batallón San Mateo presta la seguridad a los 14 municipios y controla la base de Montezuma, que garantiza las comunicaciones hacia el Chocó y el batallón Cisneros tiene capacidad de ingenieros, con este podemos prestar un servicio a la población civil, no solamente en la construcción de vías terciarias, tenemos capacidades de atención y prevención de desastres. Todas las capacidades de cada batallón se pueden utilizar en los tres departamentos.
¿Cómo va el proceso de desminado?
En el oriente de Caldas se están llevando a cabo dos procesos con dos pelotones, uno en Salamina y otro en Pensilvania. En Risaralda ya terminó la intervención.
En la actualidad es común ver al ejército y la policía junta en operativos
Existen las operaciones de apoyo a la autoridad civil y nosotros podemos acompañar a la policía en ciertas misiones que realiza, tal y como ocurrió el año pasado durante las manifestaciones de la población. Nosotros prestamos seguridad y ellos se encargan de la judicialización y el contacto con la población. Nosotros podemos intervenir haciendo patrullajes en los barrios y veredas.
¿Qué aprendizaje le quedó a la Brigada el caso de la niña indígena violada?
Escoger mejor a los hombres que van a ese sector. Hacemos un examen sicológico, de personalidad y todos los soldados que van a ese sector tienen una capacitación diferente para estar alrededor de los resguardos, además sostenemos reuniones con los gobernadores indígenas para que ellos sepan qué tipo de personas son las que están allá… hemos logrado que pese a esa situación, la población civil vuelva a creer en el ejército.
Colaboración especial
María Eugenia Velásquez
“Lo más importante para seguir teniendo un Eje Cafetero seguro es que la población denuncie, que no se quede callada ante la presencia y atropellos de los grupos delincuenciales”.



