Desde el 16 de marzo, es decir hace ya 135 días, la Alianza Francesa de Pereira cerró clausuró sus actividades presenciales debido al confinamiento obligatorio desatado por la pandemia del coronavirus. Pero ello no ha sido impedimento para continuar con sus labores de enseñanza del idioma francés y la realización de diferentes actividades culturales, en especial en áreas como la música, el cine y otras expresiones de arte. Y para lograrlo, esta institución sin ánimo de lucro debió volcar todos sus esfuerzos hacia la virtualización de sus actividades, que seguirá siendo la nota predominante en lo que resta del año, tal como lo anota Gaël Duran, director de la Alianza Francesa de Pereira.
¿En estos más de 130 días de aislamiento, como ha venido operando la Alianza Francesa?
La Alianza Francesa de Pereira, al igual que muchas instituciones y empresas, cerró las puertas de su sede el 16 de marzo y como centro cultural y de idiomas tuvimos que trabajar en estos dos ejes y ver como respondíamos a la situación. En cuanto a la parte de cursos, virtualizamos toda nuestra oferta académica y diríamos que tenemos la suerte de que ya llevábamos un año y medio con una plataforma virtual de enseñanza a distancia que estamos implementando en la institución. Entonces en todos nuestros programas y cursos nos apoyamos en esta plataforma institucional para virtualizarlos. En este momento estamos ofertando la formación lingüística a distancia por este medio y, obviamente, con el acompañamiento de los docentes.
¿Y cómo se manejó esta contingencia en cuanto a las actividades culturales?
Nosotros como asociación sin ánimo de lucro de derecho local somos totalmente autofinanciados y nuestra principal, por no decir: exclusiva, fuente de ingresos son los cursos de formación lingüística. Así que el trabajo de todo el equipo, que está en modo de teletrabajo, fue de priorizar como reorganizar los cursos, atender a cada estudiante, conocer sus necesidades y su interés de seguir en modo virtual, también sus posibilidades porque muchos de ellos se vieron afectados económicamente, algunos tienen dificultades en la parte técnica con la herramienta o con internet. Y la parte cultural, durante el primer mes y medio estuvimos reorganizando la gente a través de contenidos culturales en línea que podían proponer otras instituciones, tanto francesas como francófonas, como museos y teatros. En ese tiempo redireccionamos a las personas hacia esas propuestas y desde el mes de mayo estuvimos produciendo nosotros mismos contenidos culturales.
¿Y cómo se organizaron las demás actividades de la Alianza Francesa?
Pudimos virtualizar, por ejemplo, nuestros talleres de creación de literatura alrededor del comic que ofrecemos desde hace cuatro años cada semana, los talleres de BD, lecturas trilingües, lecturas en vivo a través de nuestro canales de YouTube, Facebook e Instagram, seguimos con los debates de ideas llamados “Diálogos de Ciudad” y también con todo el componente de exposiciones con la dinámica de Corto Circuito. Pero a diferencia del pasado y como teníamos que virtualizar esto, estuvimos trabajando con los artistas y en vez de que ellos vengan a exponer aquí en nuestra sala nosotros realizamos encuentros virtuales con esos mismos artistas dentro de sus talleres. Ya no es el artista quien viene hacia el público, sino el público que conoce el mundo y el lugar de creación del artista.
¿También se llevó a cabo la tradicional Fiesta de la Música?
Desde el 21 de junio estamos con uno de los eventos más importantes de la Alianza Francesa, la Fiesta de la Música, ya estamos cerrando las actividades que tuvimos durante más de un mes y medio dedicado a la música, realizamos nueve conciertos con artistas locales, nacionales e internacionales, tuvimos talles de formación dirigidos al público y a formadores, así como charlas y un encuentro con Betto Martínez que además de caricaturista de El Espectador es músico. También creamos y producimos los contenidos culturales, lo que es también el objetivo para este segundo semestre, al menos por la parte cultural virtualizamos toda nuestra oferta.
¿Cómo se llevó a cabo la Fiesta de la Música?
Viendo el contexto actual, desde la Alianza Francesa estuvimos también pensando en que si bien muchos sectores se han visto afectados por el confinamiento, la realidad es que también sector el cultural está muy, muy afectado por obvias razones. Entonces a nivel de nuestro presupuesto y de nuestro proyecto decidimos orientarnos un poco más hacia los talentos locales en toda la industria cultural que hay aquí. Con un comité de curaduría hicimos la selección de varios grupos, con diferentes criterios, pero en su gran mayoría pereiranos. La idea, realmente, era reinyectar en la economía local, visibilizar y apoyar a los artistas que nos llenen espacios de difusión y de promoción. Trabajamos también con un productor local que nos ayudó mucho sobre como producir y virtualizar un evento, porque la idea clave es ofrecer calidad. Por ejemplo, no tener aquí un streaming en donde se escuchara con interferencias un concierto y pienso que realmente estamos ofreciendo calidad que podemos ver en la página Web de la Alianza o en YouTube donde están subidos todos los eventos.
¿En qué consistió el apoyo al mercado cultural virtual?
Así que en este direccionamiento buscamos apoyar aquí a la economía cultural local, por eso hicimos esta convocatoria, cada semana había dos conciertos que nosotros pre-grabamos con los grupos de artistas en sus casas, nuestro productor les daba instrucciones desde lejos en temas esencialmente técnicos y relacionados con toma del sonido. Y más allá de los conciertos lo que hicimos hacer es involucrar muchas más actividades, como talleres de formación, cursos sobre como producir un evento musical virtual en vivo, un taller de música con fundaciones como Enfances 232 y con un albergue. Así mismo tuvimos un mercado cultural de jóvenes emprendedores de la ciudad que enmarcamos en la Fiesta de la Música que cierra este fin de semana y que duró mes y medio.
¿A corto plazo hay posibilidades de tener actividades presenciales en la Alianza?
Por el momento, la verdad, hay muchos condicionamientos. A nivel nacional estamos a la espera del decreto que reglamente la operación de las instituciones de enseñanza formal y no formal. Nosotros somos también reconocidos por el Ministerio de Educación como institución para el desarrollo del talento humano. Viendo el contexto y como se están incrementando las cifras de contagio en Risaralda, la verdad es que la presencialidad de los cursos no creo que sea posible antes de septiembre y eso, obviamente, siempre atentos a la evolución del contexto global de los contagios y de los decretos que permitirían la reapertura. Aunque estamos cerrados, ya implementamos protocolos de bioseguridad como muchas otras empresas, como el uso de tapabocas, lavado de manos, toma de temperatura, el distanciamiento físico.
¿La virtualidad seguirá siendo la constante en esta oferta cultural?
En la parte virtual estamos observando cómo está la tendencia y viendo como en el sector cultural de Colombia ya muchos eventos están cancelados o aplazados para el año entrante decidimos virtualizar toda la programación del segundo semestre. Esa programación de viene con toda y vamos a tener muchos eventos multidisciplinarios producidos por la Alianza Francesa a distancia y con todo el respeto de esas normas de bioseguridad y distanciamiento en disciplinas culturales como la música, la moda, la gastronomía, artes visuales, danza, teatro… Pero eso sí, frente a la situación y la poca visibilidad que tenemos a corto y mediano plazo, la parte cultural la vamos a virtualizar en este segundo semestre.
¿En definitiva el coronavirus no ha contagiado la cultura?
Exactamente. Ese es también el discurso que queríamos plantear, nos tomó tiempo organizarnos y todo eso, pero ya estamos aquí no solo para responder a nuestras misiones asociativas, como lo son la promoción de la cultura francesa, local y colombiana, pero también de apoyar al mismo sector cultural con lo que podemos, generando espacios, reinventando algunos proyectos que teníamos como traer artistas internacionales, redireccionando presupuestos para inyectarlo en la economía cultural local que ha sufrido mucho con esta situación, al igual que la economía pero la cultural quizás aún más. El mensaje es: aquí seguimos firmes con la cultura en distintos los ámbitos, son muchos los aprendizajes y los retos que tuvimos que enfrentar, pero aquí está el resultado: cada semana ofertamos eventos culturales de calidad que son propios, producciones hechas en su momento por los artistas para la Alianza Francesa y para nuestro público. Así que seamos pacientes, confiados y cuidadosos, procuremos no salir si no es necesario. Aquí seguiremos haciendo cultural, lo cual da un poco de ánimo.



