Carlos Andrés Arboleda
El doctor Maurier Valencia Hernández, saliente director administrativo de la Caja de Compensación Familiar de Risaralda-Comfamiliar, deja su sello de profesionalismo e intachable labor en un cargo que ocupó por 37 años. Fueron casi cuatro décadas donde deja un valioso legado en proyectos de salud como la Clínica Comfamiliar, de recreación y esparcimiento con el Parque Consotá, aspi como en iniciativas de vivienda y educación con la Escuela de Artes y Oficios y la Universidad Comfamiliar.
El Diario habló con este sobresaliente dirigente, horas antes de abordar un avión para tomar unas merecidas vacaciones, con nostalgia por la partida,perocon el orgullo de haber realizado una gestión meritoria de admiración en todo la población risaraldense.
¿Cómo describir esta despedida?
Hay una expresión que yo no la había sentido y es el de la nostalgia feliz, hablando de nostalgia, tengo una paz interior y una tranquilidad de conciencia y un orgullo por todas las expresiones de aprecio y de reconocimiento, pero también hay unos contrastes que son apenas muy humanos eneste tránsito de mi vida. Ha sido un privilegio que me ha dado Dios, la vida y las personas, todas que ayer y hoy por dentro y por fuera de la entidad me han permitido darle sentido a la vida.
¿Qué decirle al equipo de colaboradores que lo rodeó por tantos años?
Es un equipo humano que en dos o tres generaciones nos han permitido a través de la devoción con que interpretamos el servicio a la comunidad formar parte de un solo propósito, y es un solo propósito humano y de servicios, que explican en su esencia todo lo que la institución le aporta al desarrollo social de la ciudad y del departamento.
Lo inspiró el trabajo por la comunidad
La institución tiene una visión y una misión desde el interior de cada colaborador, todos lo interpretamos, cuando existe esa convicción desde que se genera la vida, desde la madre gestante, y cuando en el ciclo de vida desde la primera infancia hasta las personas y sus últimas etapas de la vida, la institución está presente, y está presente procurando que estas familias tengan estabilidad, que tengan seguridad, que tengan promoción, que tengan desarrollo, así que los subsidios en dinero, en especie, en servicios, forman parte de todo este crecimiento que tiene la familia. Cuando lo logramos en impacto de más de 380 mil familias afiliadas-no afiliadas, pero en general con toda la comunidad, la institución ha podido entregar mayores niveles de equidad social, y creo que esa es la carta de navegación. Hay un plan de desarrollo para la institución muy claro de bienestar con equidad, la adquisición de la enseñanza tiene que ver mucho con ese desarrollo, las 30 hectáreas que compramos en Santa Rosa de Cabal, las 14 hectáreas colindantes con el río Consotá en el parque. Todas procurando tener un impacto final con todas las instancias de la familia.
La apuesta por la educación
El desarrollo de la sociedad parte en todos estadios digamos de su desarrollo con la educación, desde la madre gestante aquí vuelve a ser el punto de partida con primera infancia, las etapas de niñez y adolescencia, y finalmente lo que uno sueña como padre de familia, es que los jóvenes tengan autonomía, tengan felicidad, tengan capacidad de aportar, de ser generosos con el planeta, con sus conciudadanos, y claro, la fundación universitaria es el último eslabón de todo ese proceso educativo.
Comfamiliar no se dejó politizar ¿Cómo fue la relación con los gobernantes?
La institución tiene un aprecio y un reconocimiento, también lo digo a título personal, por todos los dirigentes públicos y privados, yo tengo que hacer un reconocimiento a los políticos que tiene toda la fundamentación para servirle a la comunidad, y sin políticas públicas no es posible hacer un desarrollo conjunto de nuestro departamento y de nuestra ciudad. Como en todo, hay responsabilidad, hay compromiso, hay dedicación, todas las profesiones se asumen de una u otra manera, yo creo que no se debe estigmatizar el ejercicio de la política, le hace daño al país, creo que cualquier actividad del ser humano debe asumirse con compromiso, con responsabilidad, con dedicación, y es lo que nos ha permitido no participar de procesos electorales, eso lo tenemos muy bien interiorizados, todas y cada una de las personas que me acompañan en la institución, pero sí muy compenetrados con los gobernantes en todos los momentos, porque los dirigentes y los gobernantes, requieren tener unas sinergias, unas alineaciones, unas convergencias de desarrollo social, y por eso Comfamiliar ha sido y ha pretendido ser el mejor acompañante de los gobernantes.
¿Qué recuerda de su llegada a la caja de compensación?
Cuando yo llegué a Comfamiliar todavía se mercaba en la galería, y la galería era un punto de convergencia social, el primer supermercado, el primer autoservicio que tuvo Pereira fue el de la calle 22 con carrera 5. muchos pereiranos lo recordarán y era ese punto de convergencia, después de la galería el autoservicio y allí llegué yo como asistente del supermercado con la intención den regular los precios, llegué en medio de un cambio en la sociedad pasar de la compra en la galería al autoservicio, y digamos que fue el punto de partida de conectarme con la nutrición, la alimentación y la regulación de precios. Esa podría ser una, pero otra era que Pereira era la ciudad de las dentisterías, la salud oral no existía, de manera que ya la salud formalmente, con la odontología y con la atención inicial de los niños, fue parte del compromiso social de la entidad con toda la comunidad porque no solo para los afiliados beneficiarios, sino para todos los que demanden los servicios de salud.
¿Qué mensaje le da a las nuevas generaciones de gerentes y administradores?
Yo pienso que todos tenemos un deber social, un deber de solidaridad, de crear comunidad y de procurar convergencias entendiendo que hay distintas opiniones, que hay visiones diferentes, pero que todas pueden concurrir si uno tiene el propósito de encontrar en medio de todas las divergencias cuáles son aquellos que le dan sentido de desarrollo a la comunidad que permiten que las organizaciones, cualquiera que sea desde las familias públicas o privadas, que puedan llegar a descubrir, cuáles son esas convergencias, y si esas convergencias, además de la sostenibilidad de los aspectos financieros, que obviamente se requieren, pero hay que encontrarle un sentido social al trabajo, repito, con ánimo o sin ánimo de lucro es definitivo para generar un liderazgo que permita convocar y trabajar en equipo.
¿A qué se dedicará ahora?
Yo creo que quienes tenemos una vocación social que me parece que además es natural en cualquier persona, pero si uno llega a tener la oportunidad de ejercerlo, uno no se jubila, no hay una edad para decir que hay un corto con el servicio social, sé que encontraré algún espacio que me permita seguir contribuyendo, apoyando, ayudando a construir ilusiones, a convertir esas ilusiones en sueños y a ayudar en que se conviertan en programas reales para beneficio de la comunidad.
¿Qué decir de su sucesor?
Es parte de la satisfacción que me da este tránsito de responsabilidad en Comfamiliar y también de mi vida. Luis Fernando Acosta es un gran ser humano, es el punto de partida de cualquier liderazgo, es una persona muy humana, tiene la experiencia y las competencias, me ha acompañado durante 14 años en el consejo directivo, así que él continuará el proceso de desarrollo, de mejoramiento permanente que tiene la organización, con él mismo hemos construido la cultura corporativa, la visión y definición de la misión de la entidad, y los planes de desarrollo que son finalmente la carta de navegación para crear los medios y las condiciones de los servicios que presta la institución.
FRASE:
“Hay que encontrarle un sentido social al trabajo, con ánimo o sin ánimo de lucro es definitivo para generar un liderazgo que permita convocar y trabajar en equipo”.



