Desde hace seis años, la Fundación Ecovida se ha convertido en una segunda oportunidad de vida para numerosos perros que son rescatados de las calles o de algunos hogares donde han sido convertidos en víctimas del abandono o el maltrato por parte de sus dueños. La entidad, que no cuenta con aportes oficiales, se sostiene con los recursos y el trabajo de sus voluntarios y con los recaudos que se realizan en las llamadas Noches Benéficas. Por este medio, Ecovida está reuniendo los fondos necesarios para adquirir una sede propia ante la inminencia del desalojo de las instalaciones que hoy ocupa el refugio en la vía a Armenia, en donde atienden a 90 perros. Sobre el presente y el futuro de Ecovida hablamos con Sofía Monsalve Triana una de las voluntarias de la Fundación.
¿Qué es Ecovida?
La fundación nació en el 2013 con la idea de establecer un refugio para perros, el cual tiene en el momento 90 ejemplares rescatados del maltrato y del abandono, el que funciona en el kilómetro 10 en la vía a Armenia en la vereda Cantamonos.
¿Qué los motivó a crear la Fundación Ecovida?
Ecovida fue fundada por un grupo de 10 personas que aman y quieren contribuir con esa labor. Hay muchos animalitos que necesitan de nosotros y hay mucho nivel de abandono. Por eso nació Ecovida para contribuir con esta causa, que aunque sea poco, cambia por completo la vida del animal. De esas 10 personas quedan en la Fundación tres: Fernanda González, Stefani Loaiza y José Orozco, que son los directores de Ecovida y quienes han hecho posible todo ésto con el apoyo de más de 10 voluntarios que estamos aquí porque amamos esta labor. La fundación es sin ánimo de lucro y a la única persona que se le paga es al encargado del refugio.
¿Qué ha pasado con la sede de la Fundación?
Desde el 2013 hasta ahora hemos pasado por cuatro sedes. Primero estuvimos en una casa en Dosquebradas cuando iniciamos el refugio y teníamos 20 perros, luego estuvimos en La Florida donde tuvimos algunas dificultades con los vecinos por estar en medio de una zona habitada, posteriormente nos pasamos a otro lugar cerca de La Florida y actualmente en la vía a Armenia. Sin embargo, el terreno está en proceso de venta, por lo que vamos a ser objeto de desalojo por cuarta vez.
¿Cómo va el proceso de la nueva sede para el refugio?
Estamos en esa tarea desde el año pasado, pero ha sido muy compleja la búsqueda. Debe ser un terreno alejado de vecinos, plano y de una cuadra y media más o menos.
¿Cómo funciona la fundación y cómo se sostiene?
Ecovida no recibe apoyo ni del gobierno ni de alguna entidad privada que nos haga aportes en forma permanente. Nosotros somos muy dinámicos en redes sociales y en cualquier espacio, feria o centro comercial ahí estamos presentes. Nuestras actividades se financian, primero de las personas que nos ayudan con donaciones, además tenemos un Plan Padrino mediante la cual quienes que no pueden adoptar un perrito, realizan sus aportes para cuidar uno. Hay unos padrinos y madrinas que se enamoran del peludo y lo sacan los fines de semana a pasear como si fuera de ellos. También existe una tienda solidaria con productos nuestros, como vasos, camisetas, agendas, cuadernos, calendarios y un macro evento que hacemos llamado La Noche Benéfica, con lo que logramos conseguir recursos.

¿Cuál es el objetivo de las Noches Benéficas?
Cada una está enfocado en un objetivo. Las dos últimas están apuntando al propósito de fortalecer la campaña “Un metro con un sueño” la cual busca conseguir un lote propio para establecer el refugio y darle un hogar a estos perritos. Hemos sido muy juiciosos con la campaña y tenemos una cuenta aparte para este sueño.
¿Cuál es el procedimiento para que un ejemplar ingrese al refugio de Ecovida?
Hay muchos que son rescatados de la calle y otros que han sido recuperados del abandono de las familias. Pero ese es un proceso complicado porque algunas familias que tienen perritos en mal estado se niegan a entregarlos y dicen que son dueños de ellos. Hablamos con esas personas, les hacemos un constante acompañamiento hasta que al final comprenden que lo mejor es que el ejemplar esté en otras manos. Tenemos 90 y no hay cupo para otros más, así que no estamos recibiendo en este momento.
¿Pero también los entregan en adopción?
Claro. Los 90 están listos para encontrar un hogar para toda la vida, están esterilizados, vacunados y desparasitados. En realidad la mayoría de las personas piensan en un refugio y se ponen tristes, pero no es así en el nuestro y se nota de verdad que amamos los perros y todo es por ellos. Uno va al refugio y los perros se ven bien y contentos, pero no es lo mismo tenerlos allí en donde reciben amor compartido o los fines de semana, mientras que es distinto en un hogar o en una familia.
¿Es exagerado decir que tener una mascota se volvió una moda?
Yo pienso que no es una moda sino que las personas ya se están concientizando y que estos perros, en verdad, nos brindan amor incondicional. En cualquier circunstancia, el perrito siempre va a estar al lado de uno. Nosotros hemos aprendido mucho en el refugio y yo les dijo a las personas que para mí los perros son los ángeles que Dios puso en nuestro camino. Tenemos allí perritos que han sido violados, otros que han sido mutilados, maltratados y abandonados, pero aún así ellos nos reciben con alegría y con amor. Por ello creo que las personas se están dando cuenta de ello y que los perritos son 100 % agradecidos.
¿Porqué tan altos niveles de abandono de los perros?
En la Fundación Ecovida no damos en adopción masiva en un parque o en un evento buscando quien necesita un perro, porque para nosotros no son un encarte, aunque su mantenimiento es difícil y retador. Ellos son nuestros hijos, así que para darlos en adopción le hacemos un acompañamiento a la familia, necesitamos que todos sus integrantes se reúnan y si alguno no está de acuerdo, no los entregamos. Miramos las condiciones de la casa para que los perros estén en buenas condiciones, elaboramos un contrato de adopción, el cual es más símbólico que legal, en donde establecemos los compromisos de los adoptantes para que no sean abandonados. Además tenemos en el refugio una “ley” que es no entregar perritos en adopción en diciembre, porque precisamente vemos muchos abandonos en enero. Es el mes con la tasa de abandono más alta de todo el año.
¿Cómo es el proceso de adopción de un ejemplar?
En el refugio hacemos eventos cada dos meses en donde sacamos los perros hasta el río, compatirmos un día leno de energía, de alegría y de galletas para ellos y ahí siempre hacemos una charla para concientizar a las personas en los temas de abandono y de esterilización, que son muy importantes.
¿Dónde se pueden contactar con la fundación?
En las redes sociales, Instagram y Facebook, donde nos encuentran como Fundación Ecovida y en nuestra página web www.ecovida.com. El refugio está abierto todos los días de 11:00 a 5:30 de la tarde y los interesados pueden ir a visitar a nuestros perritos y conocer más de la fundación.



