Hasta hace unos años, era común pensar que nuestros deportistas perdían competencias internacionales aún antes de competir, porque su mente no estaba preparada para el triunfo, en otras palabras no creían en sí mismos a pesar de ser físicamente bien dotados. Todo esto lo vivió en carne propia el médico Jonathan Bustamante, egresado de Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, quien fue además deportista de alto rendimiento y campeón varias veces nacional, bolivariano, centroamericano y panamericano de karate. Bustamante decidió establecer su propia metodología de trabajo a la cual llamó “entrenamiento mental” para superar esa falencia y lograr que los deportistas avancen por el senda triunfadora. Hoy hacen parte de su grupo de trabajo deportistas triunfadores como Mariana Pajón (campeona de bicicross), Santiago Ramírez (ciclismo), las integrantes de la selección femenina de voleybol playa, los seleccionados de taekwondo, entre otros.
¿Qué hace un entrenador mental?
El entrenamiento trifásico es integral e incluye los componentes físico, el mental, social y moral, es la sumatoria de fuerzas que necesitamos generar en el deportista para obtener el verdadero alto rendimiento. Muchas veces los atletas se remiten solo al tema físico, a las capacidades físicas, la fuerza, velocidad y resistencia, pero aquí lo que hacemos es integrar también las capacidades mentales, la voluntad -por ejemplo-, la parte psicológica, los que potencializan el alto rendimiento, lo mismo que la fuerza moral y la capacidad que tiene el deportista de hacer lo correcto y de jugar limpio.
¿La mayoría de nuestros deportistas, a pesar de sus capacidades, no creen en sí mismos?
Así es. En la parte mental, básicamente es la confianza en sí mismo, construir la mentalidad que conlleve a una confianza en sí mismo y en una aptitud ganadora.
En el fútbol se decía que a Colombia algunas selecciones le ganaban de camiseta. ¿Es es cierto?
Total, siempre, siempre… De ahí deriva -de hecho- el entrenamiento mental. El deportista colombiano va afuera, entrena y se prepara todos los días, cuatro, cinco o siete horas diarias, incluyendo los fines de semana y días especiales, pero va a una competencia internacional y de entrada ya perdió en su cabeza, porque considera que siempre los demás son los mejores. De ahí se deriva este trabajo, decirles: Colombia también es cuna de campeones, de guerreros, que van a batallar igual que cualquier país. Los países no es que sean potencias deportivas, la potencia es el deportista que se disciplina y lucha por sus sueños, independiente de su nacionalidad.
¿Cuándo y porqué le dio por incursionar en esta línea de trabajo?
Yo soy deportista de alto rendimiento, karateka con 32 años de experiencia en karate do. Fuí selección departamental y nacional, medallista panamericano, centroamericano y bolivariano, 37 veces campeón nacional, así que tengo toda la experiencia en alto rendimiento hasta el 2014 y justo desde mi propia experiencia me dí cuenta, cuando hice parte del seleccionado nacional en 1997 en Venezuela, que nuestra mentalidad no estaba bien. Aquí era como: buenos muchachos lo importante es la experiencia y la participación, pero yo decía: ¿porqué lo importante es la participación, si yo estoy entrenando todos los días, porqué salimos ya perdiendo y siempre vemos a los demás como los mejores? ¿Porqué hablan inglés o francés o porque son de Europa o Estados Unidos o de Asi? Y nosotros ¿qué? ¿dónde estamos?
¿En su caso personal, cómo se preparó mentalmente?
De ahí surge una necesidad interior de ir a luchar, de todas maneras yo viví en mi historia varias cirugías, problemas a nivel óseo y en la cadera y aún así yo salía a lucharla en cada competencia de karate. En ese entonces me decía.: ¿porqué si yo no me quejo los demás se van a quejar? ¿Qué es lo que nos falta a los colombianos para ser realmente esos campeones integrales? Y ahí empecé a estudiar, en varias disciplinas que apuntan al trabajo de la mente y con mi experiencia hice una metodología que empecé a aplicar con sus pupilos en karate y luego a expandirlo en otras disciplinas, entre ellas el bicicross y el ciclismo que son potencial mundial, lo mismo que el patinaje. He entrenado también varios campeones mundiales de patinaje. El tema siempre es el mismo: venga, nosotros también podemos y podemos porque queremos, nos disciplinamos, salimos primero a ganar en la cabeza, antes que en la cancha o en la pista.
¿Le dio algún nombre a esa disciplina?
Entrenamiento mental. Porque siempre se hablaba del entrenamiento deportivo, del entrenamiento físico, entonces yo dije: ¿y el entrenamiento mental, qué? Falta el entrenamiento mental del que no nos hablan, se deja de un lado, como una parte ahí que, si acaso, de vez en cuando una charla psicológica, la psicología del deporte -de vez en cuando- previo a una competencia. Pero yo sostenía que esto se debería hacer de manera profesional y que se pueda incorporar en los entrenamientos. Ahí fue cuando yo empecé a desarrollar una metodología basada en los bloques del entrenamiento mental, que consta de siete principios de como consolidar una mente ganadora
¿Cuáles son esos principios?
Estos siete principios están divididos en dos bloques: primero, un bloque que es la construcción de la mentalidad, de la actitud mental ganadora, que consta de la mente motivada (cómo le damos forma a ese motivo, a la razón profunda por la cual luchamos y por la cual vamos a competir, el honor como tal), la mente creativa (que son todas las facultades de nuestros procesos mentales para poder crear nuestros sueños a través de la imaginación y que tengamos la capacidad de sentirlo en el proceso y en el resultado) y la mente positiva (las conversaciones que tenemos interiormente y cómo hacemos una limpieza mental de quejas, excusas, lamentos y justificaciones de todo tipo, que nos impiden lograrlo). Esa la triada mental de la actitud ganadora, lo que se entrena también sistemáticamente.
¿Y cuál es ese segundo bloque del entrenamiento?
El otro bloque es el tema del la confianza en sí mismo, la construcción de la confianza. Esa triada consta de tres principios: la mente serena que entrenamos con meditación (esta sí que la necesitamos, es manejar la presión, la ansiedad, los medios, la tribuna, el momento de la competencia), la mente concentrada (como deportistas y como líderes necesitamos estar muy presentes en el tiempo presente; el futuro y el pasado generan ansiedad) y el tercero es la mente progresiva que consta de tener una mente dispuesta al mejoramiento y buscando la manera de llevar mi mente a tope, es mentalidad olímpica. De esta manera tenemos dos triadas, que se junta y forman la mente evolutiva o voluntariosa que es lo que necesitamos. Dar nuestro máximo esfuerzo que consta del máximo disfrute, eso es lo que reclama el triunfo.
¿Cuánto tiempo hay que dedicar al entrenamiento mental?
Todo el tiempo, como digo: el uso y el abuso, Necesitamos adiestrar nuestra mente. entre más pensemos positivos y más estemos concentrados mucho mejor, entre más estemos tranquilos en la adversidad el rendimiento será superior. En la caída es que se forja un campeón, cuando se cae, cuando se lesiona, y eso requiere sus herramientas, conocimientos y técnicas para que a la hora de competir la mente esté adiestrada, entrenada y dirigida para generar los estados d e poder interior.
¿Cómo llegó Mariana Pajón a su línea de entrenamiento mental?
Ya se había generado en Indeportes Antioquia un impacto muy positivo en la liga de karate -que eran mis pupilos y donde tengo campeones panamericanos, centroamericanos y nacionales- y empecé a hacerlo en otros deportes, hasta que llegó bicicross en el 2007. Estábamos en el velódromo Martin Emilio “Cochise” Rodríguez haciendo una visita de campo, cuando me abordaron Mariana Pajón y Carlos Mario Oquendo diciendo que quería trabajar la parte mental. Fue my bonita esa experiencia, aunque, como le dije a Mariana, ella venía ganando desde que estaba en la bicicleta de la Barbie. Pero respondió que cada vez buscaba estar mejor, ser más positiva, concentrarse más y empezar a competir en las categorías mayores. Por esa época se estaba entrenando para los juegos Suramericanos de Medellín. Y empezamos a trabajar semana tras semana.
¿Qué mensaje trajo usted en la conferencia que dictó dentro del seminario de Coach organizado por la firma Magenta en Pereira?
Básicamente lo mismo, que hay que luchar. Así como en el contexto deportivo, que tiene un marco de disciplina, de esfuerzo, de voluntad, de amor, de pasión, ese mismo contexto se puede replicar en cualquier otro campo. Cada uno tiene la capacidad de llevar ese mensaje a la vida laboral, al mundo empresarial o al entorno familiar y personal. Finalmente es a mentalidad con la que salgo a ganar. Yo tengo un principio: ganar antes de ganar. Eso significa que me dijo a mí mismo, antes de salir a tener ese reto o esa meta en las ventas, en los negocios o en cualquier actividad. No importa el contexto cuándo se aplica con disciplina, se logran cosas maravillosas en la vida.



