Informalidad, principal problema que enfrenta la industria hotelera

La informalidad que ha venido en ascenso, especialmente por el auge de las plataformas tecnológicas que ofertan el servicio de alojamientos, se ha convertido en la principal problemática que afronta el sector hotelero en el país. Así lo indicó Gustavo Toro, presidente ejecutivo nacional de Cotelco, gremio que agrupa a los hoteleros del país, quién adelantó una visita al Eje Cafetero esta semana para conocer el funcionamiento del capítulo regional. Toro analizó con EL DIARIO el momento que vive la hotelería colombiana frente a situaciones como el alza en la cotización del dólar, la imagen de violencia que nuevamente está reflejando el país en el exterior y las acciones que se adelantan en procura de la formalización del sector hotelero.

 ¿Para la hotelería colombiana qué balance deja este semestre?

Hemos tenido un año sin crecimiento. En el primer cuatrimestre tuvimos una ocupación muy similar a la del año pasado, que fue alrededor del 55.4 %, y en este llevamos un 55.6 %. Pero somos optimistas por varios factores: primero la tasa de cambio nos favorece mucho, tanto en el turismo receptivo como para el emisivo, dado que para los colombianos resulta más costoso salir del país mientras que para los extranjeros es más barato venir a Colombia. Adicionalmente las expectativas de la economía hablan de un crecimiento entre un 3.4 % y un 3.6 % que favorece el desempeño de la hotelería. Generalmente el segundo semestre es mejor que el primero así que si en este semestre nos mantuvimos con las cifras del año pasado, en este segundo esperamos cerrar entre el 56 y el 58 % de ocupación.

¿Un dólar tan alto a que sectores de la economía favorece?

Por supuesto para los exportadores es mucho más favorable el dólar devaluado, pero para los importadores un dólar caro encarece las importaciones, pero en el caso nuestro -que somos exportadores- cuando traemos turistas internacionales, un dólar devaluado beneficia la actividad hotelera.

¿La llegada de extranjeros, que se había reactivado por el clima de paz, se ha visto afectado ahora con el enrarecimiento del clima de seguridad?

Seguimos en unas discusiones creo que un poco bizantinas y no avanzamos en otros temas. El aspecto político está muy enrarecido y el mensaje que se da hacia el exterior es que estamos sin encontrar un camino. Finalizado el 2018 había la perspectiva de que éste era un país en recuperación, habíamos logrado firmar un acuerdo de paz con la guerrilla, bien o mal e independientemente de eso, la percepción internacional había cambiado mucho frente a Colombia.

¿Y qué ha pasado este año en ese sentido?

Internacionalmente nos percibían cómo un país más seguro y más tranquilo, no como el país de las drogas. Pero empezó a cambiar un poco ese paradigma y yo siento que en estos meses estamos volviendo sobre la misma imagen deteriorada. Ya vemos, por ejemplo, a la ONU diciendo que Colombia no está cumpliendo con el acuerdo de paz y se empieza a generar un ambiente que enrarece la percepción positiva que estábamos ganando. Lo ideal es que pudiéramos superar estas diferencias políticas, trabajar juntos y lograr sacar adelante el país.

¿Qué tanto se ha avanzado en la reducción de la informalidad hotelera?

Tenemos una enorme dificultad y creo que hoy la mayor preocupación que tenemos los hoteleros es el tema de la informalidad: apartamentos que se ofrecen sin ningún tipo de requerimientos, que no cumplen con ninguna de las obligaciones legales que tiene la hotelería tradicional y que generan un hueco grande para el sector. El tema de la informalidad es nuestra más grande preocupación.

¿Qué se está haciendo para atacar esta problemática?

Hemos entrado en conversaciones con el gobierno y se han tomado algunas decisiones que son importantes. La primera, en la ley de financiamiento se estableció que estas plataformas que ofrecen alojamientos eran intermediarias de servicios y al serlo el Estado ha determinado que deben ser auto-retenedoras del IVA. Ya desde ese punto de vista empiezan a meterlos en la legalidad, porque esos establecimientos deben facturar con IVA y si no lo hacen la plataforma tendrá que responder por ese IVA.

¿Pero cómo meter en cintura estas plataformas?

Este es un primer paso en la ruta indicada y posteriormente lo que pretende el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo es tener un mecanismo que permita cruzar la información del Registro Nacional de Turismo con las ofertas que están en esa plataformas. La ley dice que todas esas ofertas tiene que tener registro en el momento en que se anuncian al público y para ello deben cumplir con requisitos como tener la Cámara de Comercio, haber adelantado todo el programa de sostenibilidad mediante una norma técnica para los establecimientos de alojamiento y cumplir con un código de ética frente a la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes. Tener el Registro Nacional de Turismo significa que se ha cumplido con todos ellos.

¿En regiones como la nuestra, cómo se ha comportado este año la ocupación hotelera?

En el caso de Risaralda en el primer trimestre del año pasado tuvimos una ocupación del 49.78 % y en este llevamos una del 49.26 %, es decir que tenemos un comportamiento igual a como está en el país, es decir estable pero un poco por debajo, en el caso regional, de la ocupación promedio nacional que es del 55 %. Sin embargo, somos optimistas y creemos que el segundo semestre va a ser mucho mejor que el primero.

¿Los atractivos naturales y de avistamiento de aves han contribuido a fortalecer el sector?

Yo creo que todo eso ha ayudado, pero indudablemente Pereira es la capital del Eje Cafetero, es el epicentro económico de la región, la dinámica comercial y económica de la ciudad es muy importante y, por supuesto, ahora con la ampliación del Cento de Convenciones Expofuturo se convierte Pereira en un destino de congresos y de convenciones muy importante. Además el turismo de naturaleza es una nueva apuesta porque Risaralda siempre ha sido un destino muy importante en el tema de negocios y corporativo en Pereira, mientras que el tema rural ha estado un poco tangencial. Risaralda no había tenido una apuesta importante, la está teniendo en este momento, con el aviturismo y la oferta de naturaleza, lo que empieza a complementarse con un turismo más vacacional y eso, seguramente, va a contribuir a que haya un mejor comportamiento en la ocupación hotelera.

¿En el momento cuál es el panorama hotelero en Risaralda?

En el departamento tenemos más de 370 prestadores de servicios de alojamiento, entre hoteles, hostales, fincas y apartamentos turísticos, lo que representa cerca de 5000 camas. Pero no todas ellas son aptas para el mercado nacional e internacional. Ahí es donde entra Cotelco, estamos en capacidad de garantizar alojamientos por encima de tres estrellas, con un estándar mínimo básico, unas 1600 habitaciones, la mayoría de ellas en Pereira y Dosquebradas.

¿De qué adolece y cuáles son las potencialidades de nuestro sector hotelero?

Requerimos fortalecer más la competitividad interna de los hoteles, tenemos tres o cuatro hoteles muy representativos y de un alto estándar, pero esta no es la generalidad de los hoteles de Risaralda, dado que en su mayoría son hoteles pequeños, fami-empresariales, pequeñas unidades de negocios. El trabajo que está adelantando Cotelco es fortalecer la competitividad de esos establecimientos pequeños. En esa medida tenemos un programa con la Gobernación de Risaralda para capacitar en los municipios a los pequeños empresarios y Cotelco va a iniciar un plan de innovación y de desarrollo tecnológico para la hotelería, que permita que esos hoteleros incorporen en su gestión empresarial temas relacionados con el uso de tecnología tanto para la gestión interna de sus empresas como para la venta de sus establecimientos. En el campo de la tecnología y de entender cómo funciona el sector del turismo hay un gran reto para la hotelería de Risaralda.

¿Cómo se va a dinamizar el sector con la llegada de grandes hoteles, como el Hilton?

Genera preocupación en la medida en que la competencia va a ser más dura, por supuesto que el Hotel Hilton es una cadena internacional y tiene unos estándares muy elevados. Pereira tiene hotelería de muy buen nivel, pero poca, son tres o cuatro hoteles muy representativos, pero que lleguen estas marcas internacionales va a generar una competencia muy dura que, seguramente, va a causar un reacomodo en la ciudad en materia de ocupación. Pero para el destino como tal es muy importante que Hilton esté en Pereira, ello significa que ve muchas potencialidades en la región, el Hilton no va a prestar su marca para un proyecto fracasado. Seguramente ve allí un potencial de mercado y de negocios y eso es importante para Risaralda. En términos generales el hecho que haya nuevos proyectos y nuevos inversionistas genera confianza en la región y es un mensaje que ven futuro aquí.

Pueblo con encanto

Muy importante porque el turismo está lleno de detalles y este es un proyecto que la Gobernación ha venido liderando con recursos de regalías y es de las pocas administraciones que ha destinado recursos de regalías para apoyar la actividad turística, lo que generalmente se destinan a educación y otro tipo de cosas. El proyecto de embellecer los pueblos, en verdad en la medida en que tengamos municipios mucho más atractivos la gente va a venir con mayor cantidad. El nombre de Pueblos con Encanto me encanta porque uno no quiere llegar a un sitio mal presentado, sucio y con fachadas vandalizadas, así que todo este trabajo de embellecer al departamento lo vuelve más atractivo para que más gente recorra la región y disfrute de sus atractivos.

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