En el sector de Punto 30, donde confluyen la vía a Armenia y la variante Condina será la construida la nueva sede del gremio cafetero en Risaralda, la cual tendrá tres componentes: el primero, las instalaciones administrativas del Comité Departamental de Cafeteros; la segunda, un área comercial, y la tercera, el componente hotelero en medio del Paisaje Cultural Cafetero. Para la elaboración de los diseños de estas instalaciones, los cafeteros establecieron una alianza con la Universidad Católica de Pereira a fin de que los estudiantes de arquitectura participaran en un concurso para tal propósito. En el mismo se recibieron varias propuestas de varios grupos de estudiantes, los cuales fueron evaluados por un exigente jurado calificador, del cual hicieron parte el rector de la Universidad Católica, padre John Freddy Franco Delgado, y el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez Vallejo. Vélez destacó que la decisión del proyecto ganador fue unánime, pero al momento de llevar a cabo la ejecución de la construcción, empezarán a mezclar las ideas de los demás trabajos, “hay elementos de los otros proyectos que uno podría empezar a recoger e implementar para hacer al final un proyecto que tenga elementos de cada una de estas ideas”. A nombre del grupo ganador hablamos con el estudiante Juan Camilo Restrepo Muñoz, quien le contó a EL DIARIO detalles tanto del concurso como de su propuesta arquitectónica.
¿En qué consistió el concurso en el que participaron con el gremio cafetero?
El concurso buscaba resolver la problemática de la nueva sede del Comité de Cafeteros de Risaralda, mediante la presentación de un proyecto arquitectónico a la Federación junto con dos componentes puntuales que son el comercio y un hotel. Como la temática de este semestre en la Universidad era espacio público debíamos conectar o abordar el espacio público como hilo conductor de los tres componentes.
¿De la UCP, cuántos grupos participaron en este concurso?
Fueron siete grupos integrados por nueve personas cada uno. Este proyecto está integrado por tres componentes: uno la sede de la Federación de Cafeteros, otro el sector comercial y el otro el complejo hotelero, así que se hicieron grupos de tres personas para desarrollar cada uno de los componentes.
¿Quiénes hicieron parte del grupo ganador?
El primer trío, que abordó la sede cafetera, lo integraron Juan Camilo Restrepo Muñoz, Carlos David Niño y Natalia Ruiz; el sector comercio lo conformaron Miguel Ángel Arbeláez, Carolina Bedoya y Lizet Cardona y el tercero, al que le correspondió la parte hotelera, lo integraron Jhon Maicol Ortiz, Julián Salgado y John Andrés Gómez.
¿A su vez, quiénes hacían parte del jurado que debía calificar estas propuestas?
Inicialmente eran dos jurados: uno para la entrega de la nota final que eran tres arquitectos de la Universidad Católica de Pereira y otro para el concurso, que eran miembros de la Federación Nacional de Cafeteros, entre ellos el gerente general Roberto Vélez Vallejo, y el rector de la Universidad Católica de Pereira, padre John Freddy Franco Delgado.
¿Cuáles fueron las razones por las cuales fue seleccionada la propuesta de su grupo?
Arquitectónicamente el proyecto respondía muy bien a las problemáticas de espacio público en el sector. Hicimos un análisis y establecimos que Pereira está sufriendo un déficit de espacio público por metro cuadrado, entonces intentamos aportarle a la solución de esta situación con base en la normativa vigente, la cual fue pieza fundamental del proyecto, dado que nos acogimos mucho a ella de acuerdo con el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, en cuanto a los retiros y los índice de construcción que deben primar en ese sector. Este fue un punto clave que a los jurados les pareció de gran importancia. El otro aspecto fue en cuestiones de sostenibilidad, dado que el proyecto es sostenible en su totalidad y se puede construir por etapas. Este también fue un plus muy importante de nuestra propuesta, porque en la exposición, a la hora de presentar el proyecto, les hicimos claridad en que cada fase es sostenible en su conjunto y se puede ejecutar por etapas, lo que beneficia la ejecución del proyecto en cuestiones de rentabilidad.
¿Cuándo se habla de sostenibilidad, qué características tiene el proyecto?
Primero, es el uso. En sostenibilidad de uso, se considera que es un punto de interés para los pereiranos ir a ese sector y ubicarse en medio del paisaje cultural cafetero, que es uno de los iconos de la región ante el país. Y en el aspecto comercial, el proyecto cuenta como punto clave el comercio como articulador entre el usuario y el complejo.
¿Qué características tienen los edificios propuestos y qué tipo de construcción?
Inicialmente era una reinterpretación de la tradicional casa cafetera, pero la premisa era una visión modernista de esa edificación. Entonces se intentó utilizar la tipología de la casa de arquitectura antioqueña, pero saliéndose del estigmatismo que debe ser colorida, así que llevando esas tipologías a una modernidad y el proyecto se resumen en edificaciones con patios centrales y con aleros que permiten la conexión interior y exterior y alrededor de cuyo patio central se concentra todo el proyecto. Así que arquitectónicamente funciona muy bien el proyecto porque el patio central del conjunto es el comercio y el comercio es el elemento articulador de las personas.
¿Qué tipo de construcción proponen ustedes?
En cuanto a la sede la Federación, utilizamos una envolvente arquitectónica que es demasiado importante a la hora de entender el lugar como parte fundamental del diseño, porque se trata del paisaje cultural cafetero en donde queremos que la zona administrativa y los trabajadores sean parte del conjunto. Así que la envolvente lo que propone es que la conexión exterior esté junto al interior, lo que facilita este tipo de materiales. Y también se usan concreto y materiales comunes que facilitan abrir al espacio público en cuestión de cargas estructurales.
¿Qué se planteó en relación con la sostenibilidad del proyecto?
En la sede de la Federación propusimos una cosecha de café como punto turístico y en cuanto a lo que inicialmente propusimos sobre energías renovables y recolección de aguas, éste consiste en un sistema de recolección de aguas lluvias del espacio público que permite que todas las aguas que se recolecten se lleven como riego a la cosecha cafetera. Es una propuesta inteligente y muy llevada la realidad dado que el consumo de agua que demanda una cosecha de café es muy alto.
¿Y en cuanto al uso de energías renovables y limpias?
En materia de energía lo más cotidiano que son los paneles solares y, obviamente, arquitectónicamente lo que se busca es estar bien orientado para utilizar la menor consumo de energía. Ahí la arquitectura juega un papel fundamental.
¿Tanto para ustedes como para el proyecto, que sigue ahora?
Hasta sabemos nosotros que ganamos el concurso, lo que sí supe es que el gremio cafetero quisiera que el proyecto siguiera avanzando y que se incorporaran piezas interesantes de los otros proyectos que les llamó mucho la atención y que les gustaría implementar en este proyecto. De pronto será necesario hacer un rediseño.


¿Qué tipo de construcción proponen ustedes?
