A una cifra récord de 1.300.000 actividades anuales en salud llegará este año Comfamiliar Risaralda. Así lo anunció José Edison Echeverri Quintero, subdirector de salud de la caja de compensación, quien indicó que la entidad maneja un modelo integral de prestación de servicios de salud, desde la madre gestante hasta el adulto mayor, muy coherente con lo que hace Comfamiliar desde la promoción de salud y prevención de la enfermedad.
¿Cómo está manejando la clínica Comfamiliar el tema de cartera?
Lo estamos resolviendo con modelos innovadores para afrontar esas deudas que tiene el aseguramiento con la prestación del servicio de salud y hemos logrado unas negociaciones que bajando la cartera podemos acceder con ella a la compra de nuevas tecnologías. El 1o de septiembre abrimos el nuevo servicio de resonancia magnética, compramos un resonador con los recursos de la cartera. El PET es el servicio de tomografía por emisión de positrones, que no había en la región y los pacientes debían ir hasta Cali, Bogotá o Medellín para realizar un examen diagnóstico y preventivo de cáncer. Esas triangulaciones son los nuevos modelos de gestión de cartera que tenemos que pensar, con todo el tema de innovación, en cómo podemos resolver la situación de la crisis financiera. Crisis que esperamos, con el nuevo Plan de Desarrollo y las medidas del gobierno, comenzar a sincerar las cifras y con eso tener un proceso que permita que todos podamos subsistir en este sistema de salud.
¿Qué avances han obtenido en investigación científica?
Estamos muy contentos con los temas de investigación y desarrollo de gestión de conocimiento. Esta unidad de Comfamiliar Risaralda tiene básicamente dos líneas: el grupo de profesionales que se integran alrededor de la gestión y el desarrollo de conocimiento mediante el cual -a través de los años- hemos podido desarrollar un centro de investigación reconocido internacionalmente. Se trata del Instituto de Investigación en Salud de Comfamiliar Risaralda que ha suscrito alianzas nacionales e internacionales con entidades tan importantes como el ECLAN que detecta todas las anomalías congénitas en América Latina; también tenemos convenios con Australia para hacer investigaciones en enfermedades congénitas y en enfemredades raras que ahora se llaman huérfanas. Recientemente el grupo de investigación que hace parte de ese instituto recibió la categoría de A1 por parte de Colciencia, que es la máxima categoría que se otorga a los grupos que por su producción investigativa los rankea en determinadas posiciones.
¿Qué trabajo vienen adelantando en educación médica?
Educación médica es parte de nuestra responsabilidad social, junto con la investigación, y hemos suscrito convenios con varias clínicas y facultades de medicina. En el nivel local, con la Universidad Tecnológica, la Fundación Universitaria del Área Andina, la Universidad de las Américas hemos hecho alianzas para que sus estudiantes tengan escenarios de prácticas en nuestra institución. Hace poco se abrió la especialización de pediatría en la Universidad Tecnológica y junto con el hospital San Jorge somos las áreas de práctica de estos estudiantes de post-grado, así como en la práctica en las Unidades de Cuidados Intensivos y Medicina Interna. Además el año pasado fuimos reconocidos por la Sociedad Norteamericana de Ginecología Laparoscópica como el primer centro lationoamericano que puede ser certificar la competencia para hacer cirugías minimamente invasivas en ginecología. Así que para obtener esa certificación no tienen que viajar a Estados Unidos, sino que lo podemos hacer aquí.
¿Se proyecta la apertura de una nueva especialización?
Con la Fundación Universitaria Comfamiliar, que hace parte de nuestra corporación y que ya tiene tres años de caminar solita, hemos hecho también alianzas para hacer diplomados y convenios con otras universidades para traer la región programas como la Maestría en Neuropsicología con la Universidad de San Buenaventura de Medellín, reconocida hace muchos años en este campo. La alianza con Comfamiliar Salud y la Fundación Universitaria traerá el próximo año la primera cohorte en esta maestría, lo que es una noticia muy buena para la región. También hacemos diplomados los que en alianza con la Fundación Universitaria los ponemos a disposición de nuestros afiliados y la comunidad en general.
¿En qué va el servicio de odontología privada?
Este servicio está funcionando desde hace dos años y estamos cerrando este tercer año con muy buenos resultados. El plan de beneficios en salud oral tiene unas coberturas específicas, pero hay otros como el campo estético que no los cubre, es el caso de rehabilitación oral, ortopedia, maxilar adultos y pediátrica. Así que pusimos en marcha un modelo en el cual los afiliados a la Caja puedan utilizar parte del subsidio familiar para poder, con toda la calidad de los insumos que usan nuestros odontólogos, acceder a esos servicios con precios competitivos en relación con los del mercado. En la sede de la avenida Circunvalar enfocamos toda la odontología particular.
¿Y en cuanto a cirugía plástica?
En este servicio entendemos que hay un sector que lo tiene a unos costos más bajos que nosotros que somos una clínica de alta complejidad. Le estamos apuntando es a las cirugías reconstructivas maxilofaciales. Tenemos una gran casuística al respecto y un programa que se llama “Nace una sonrisa” en donde los niños de labio y paladar hendido pueden, a través de un grupo multidisciplinario, recuperar toda su funcionabilidad maxilofacial. Pero además tenemos el programa de cirugía de mano, que involucra todos los cirujanos plásticos y los ortopédicos y estamos apostándole a este tema.
¿Comfamiliar ha incursionado también en el turismo de salud?
Desde hace unos seis años tenemos unos paquete para chequeo médico ejecutivo y algunas patologías que podemos manejar en otras latitudes. Hace dos años se conformó el clúster de turismo médico y en salud, por iniciativa de la Gobernación de Risaralda, que ha convocado a muchos actores de la empresa privada tanto en la línea de salud como en la de turismo. En estos días regresó de Aruba una de las primeras comisiones que enviamos para visibilizar a Risaralda como un destino turístico en salud, en spa y en estas áreas.
¿Cómo van los procesos de acreditación en calidad?
Estamos involucrados en temas de acreditación en salud y creemos que el reconocimiento por parte de ICONTEC, que es el organismo que acredita la prestación en el sistema de salud, va visibilizar la salud de la caja como un modelo de prestación de servicios humanizado y pensando en el paciente y en la familia, pero siendo sostenible. Lograr la certificación de la talla de la acreditación no es para ponerlo en un papel, sino para vivirlo, es tener una cultura corporativa que se preocupe por los resultados en salud en un modelo humano y cercano a la gente. Esperamos entregarle al departamento, el próximo año, la primera institución de alta complejidad acreditada y no solamente la clínica sino toda la ruta: odontología, medicina ambulatoria y hospitalización. Son pocas las entidades que le han apostado esto en el país, si bien hay más de 40 instituciones acreditadas, lo están por sectores pero no todo como un modelo de prestación de servicios.
¿Qué datos tiene sobre la prestación de servicios de salud?
El 2018 lo terminamos con más de un millón de actividades en salud. Y hasta agosto de 2019 hemos atendimos más de 650.000 personas, hacemos un promedio de 5900 urgencias/mes entre adultos, niños y maternas, tenemos una media de 1300 cirugías, más de 56.000 exámenes de laboratorio, hospitalizamos 1300 pacientes que nos dan casi 5000 días de hospitalización en 210 camas habilitadas. Cada mes entre cesáreas y partos nacen aproximadamente 190 niños y en la unidad de cuidados intensivos de adultos tenemos más o menos 1000 personas hospitalizadas por mes con un promedio de más 2000 días. Hacemos alrededor de 19.000 consultas ambulatorias en los centros de Pereira, Dosquebradas, La Virginia y Santa Rosa de Cabal. Así que vamos a terminar el año con más de 1.300.000 actividades en salud.



