2020: un año para sobrevivir,  2021: un año para la recuperación con reinvención 

 

 

El año 2020 entra en su recta final y quedará en la retina de por lo menos 3 generaciones por los cambios sorpresivos en la vida de cada individuo, en la productividad, en la academia, en la política, en la forma de gobernar y hasta cambió la manera de relacionar con los demás. Todo por cuenta  de covid-19, una pandemia que hasta el momento deja en el mundo una cifra cercana al millón trecientos mil muertes. Todos los sectores de la economía vieron caer sus proyecciones de crecimiento como un castillo de naipes. El comercio no fue la excepción, según la Organización Mundial del Comercio el año podrá cerrar con un desplome del 9%,  aunque en el mes de abril el mismo organismo proyectaba una caída entre el 12 y el 15%. Las cosas en Colombia fueron mucho más fuertes, durante el primer semestre, según el Dane, este sector sufrió un desplome representado en un 35% y las proyecciones para el segundo semestre serán un poco más alentadoras, sin embargo no alcanzará la proyección global, dicen los expertos. La flexibilización de las medidas de confinamiento a partir de los, meses de junio y julio ayudaron a que las ventas tuviesen un repunte, porque el comercio pudo abrir de nuevo; el uso de herramientas tecnológicas y ventas a través de plataformas y aplicaciones, la adopción del servicio a domicilio de la mayoría de establecimientos son factores estratégicos que ayudan a dinamizar el sector. Vitoria Eugenia Echeverri Arango, directora ejecutiva de Fenalco Risaralda, una mujer destacada por su gran optimismo y quién está al frente del gremio de los comerciantes por más de dos décadas, considera que este año cierra mejor que lo mostrado en el primer semestre. Si bien no se logran las proyecciones que tenía el sector y que en el primer bimestre mostraba un crecimientos cercano al 5% con respecto al 2019, si podrá experimentar una leve recuperación.

Este ha sido un año muy complejo para la economía en el mundo, ¿cómo lo sintieron los comerciantes en Pereira?

Si, este es un año que no esperábamos. Empezamos 2020 con mucha expectativa porque veníamos de un comportamiento muy bueno por las dinámicas propias de fin de año. Normalmente entre enero y febrero se contrae el comercio, es una pausa obligada de los consumidores, sin embargo estábamos experimentando un crecimiento del 5% frente a los mismos meses del año pasado y eso nos tenía con un optimismo mayor. Pero llegan las medidas para enfrentar Covid-19 y todo pronóstico se desvaneció. Este fenómeno nos deja unas pérdidas incalculables. Tuvimos unos sectores que sintieron más la crisis, otros menos, pero si ha sido un año extremadamente complejo. Cabe destacar que subsectores como el de víveres, alimentos, medicamentos, y en general aquellos relacionados con productos de primera necesidad estuvieron disponibles para abastecer a la población. Nos dimos a la tarea de mantener abiertos Los supermercados y grandes superficies, para abastecer a las familias.  Otro subsector que no podía cerrar era el de funerarias y servicios exequiales, se adoptaron medidas restrictivas pero se atendió oportunamente la triste demanda. Como gremio, entendimos que rápidamente teníamos que asumir los cuidados de bioseguridad y así se hizo, hasta se hicieron rediseños arquitectónicos de muchos establecimientos para ajustarlos a las nuevas necesidades.

¿Cómo ha sido ese relacionamiento con los tomadores de decisión en momentos de pandemia

Eso es muy importante, siempre hemos tenido las mejores relaciones con las Secretarías de Salud y de Desarrollo Económico y Competitividad de Pereira y Risaralda, con un alcalde y un equipo de gobierno que se destaca por su amplitud mental y que entendió desde el primer momento que no podíamos quedarnos encerrados, pero que tampoco era propio sacar a la gente a la calle a su libre albedrío. Se tomaron medidas inteligentes y hemos evolucionado. Hemos trabajado de manera concertada también con los demás sectores económicos para buscar una reactivación de la ciudad, de manera integral y creo que lo hemos logrado. Terminaremos un 2020, buscando la normalidad económica, sin descuidar la salud de la gente y de nuestros negocios.

Cuáles fueron los subsectores a los que mejor les fue y a los de peores indicadores?

Definitivamente los supermercados, grandes superficies, droguerías y talleres de repuestos fueron los subsectores que cumplieron lo presupuestado e incluso alcanzaron incrementos en ventas entre el 18 y el 60%. Por supuesto hubo subsectores de apertura tardía, con pérdidas económicas alarmantes. Los establecimientos de entretenimiento, eventos públicos y restaurantes fueron los que más sufrieron. Muchos de ellos cerraron, otros adelantaron vacaciones a sus empleados y se presentó también despido de trabajadores, es decir, tristemente aumentaron los indicadores de desempleo. Este es un fenómeno nacional.

¿El remezón Covid-19 a qué nos ha llevado?

Nos ha llevado a ver la vida diferente, a consumir con sentido y a hacer negocios con sentido.  Una muestra de eso está en el consumo de alimentos sanos, esta línea de negocios viene presentando un incremento en ventas hasta del 8% y eso es muy bueno, eso significa que estamos pensando en la salud personal. Es un reto también para nosotros y para los productores de la región, en eso estamos trabajando, para que haya una mejor dinámica entre campesinos que producen alimentos sanos y los consumidores. Hemos observado también que la pandemia nos ha llevado a reconstruir las relaciones familiares, a que haya de nuevo un espacio de compartir cara a cara, eso se refleja en la acogida que han tenido los juegos de mesa, la venta de estos productos se ha incrementado hasta en un 600%. Otro aspecto que se debe considerar es el impacto en el empleo de la ciudad. Muchos de nuestros establecimientos tenían un “colchón” para asumir los salarios de máximo dos meses, lo que ha ocasionó la pérdida del empleo de por lo menos 2 mil personas. Aunque con la reactivación muchos de ellos han retornado a sus labores.

¿La tecnología llegó aceleradamente al comercio?

Esta realidad pandémica nos ha puesto en reflexión sobre muchas cosas, sobre el compromiso con la sociedad, la resignificación de la familia y por su puesto a redefinir nuestros negocios, a evolucionar la forma de vender, es decir nos tocó reinventarnos.  Este tiempo nos llevó rápidamente a adoptar nuevos esquemas; el comercio digital que lo hacían unos pocos se masificó, hoy la tecnología se metió hasta en el más pequeño de los negocios. Por eso hemos empezado a formarnos con más intensidad en marketing digital, en Ecommerce, en ventas online, en PBL, en proveeduría virtual y logística, para que nuestro comercio pueda atender las necesidades de sus clientes, usuarios y potenciales compradores, con las nuevas herramientas.

 Las ventas Online en el mundo, se convirtieron en una opción para evitar salir y protegerse de la pandemia ¿cómo se refleja en el comercio de Pereira?

Definitivamente esta modalidad, que era vista con desconfianza entre algunos consumidores y porque no decirlo entre los mismos comerciantes,  se convirtió en opción cierta, es decir es el presente del comercio. Muchos establecimientos se mantienen porque dieron el salto a la tecnología. Las ventas Online están teniendo un comportamiento super interesante, cada 15 días hacemos mediciones y a través de esta modalidad las ventas están creciendo en promedio un 16% cada dos semanas. 

¿Cómo cree que va a ser el comercio de fin de año?

Creo que va a ser bueno, que nos va a permitir una recuperación del sector; no vamos a cumplir la expectativa proyectada en enero, pero pensamos que los efectos duros de la pandemia ya pasaron. Estamos trabajando con el Alcalde de Pereira para tener el comercio abierto por jornadas amplias, incluso pensar en comercio abierto las 24 horas en algunos momentos, para permitir a los compradores que cumplan de alguna manera las normas de bioseguridad. De otro lado además de las ventas tradicionales de prendas de vestir, juguetería, esperamos un crecimiento en la venta de productos como juegos de mesa y tableros. Esos juegos de nuestros abuelos serán protagonistas este fin de año,  porque estamos rescatando la reunión familiar, el aprendizaje lúdico, el salir de las pantallas y sentarnos en la sala o el comedor a compartir entre padres e hijos esos juegos, las cartas, el ajedrez, el parqués, el rummie, el hágase rico, el Monopoly, y toda es oferta.

 

 

 

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