Es un viernes de cualquier mes de este año, una vieja poltrona de rojo, otra cubierta de cojines blancos, seis sillas de un viejo cine pereirano y 200.000 libros de fondo, forman la escena perfecta para una serie de intelectuales y profesionales de diversas ares del conocimiento que se dan formalmente su cita a las cuatro en punto de la tarde, allí en la mitad de la Librería Roma de Pereira. Un punto de encuentro fijo, amable, lleno de anécdotas con párrafos subrayados de libros diversos y de novela, poesía, ensayo, cuento, historia y debates con olor y sabor a una sola palabra: Literatura.
El abogado penalista y escritor Uriel Hincapié Montoya; el médico y profesor Juan Carlos Londoño Buenaventura; el periodista John Jairo Posada Castaño; el escritor e historiador Jaime Ochoa; un hombre maduro de Quinchía, Ómar Romero, y dos anfitriones: Adrián Emilio Osorio Cardona, propietario de la librería, y su mano derecha, Pablo Osorio, quien guía a los eventuales compradores de libros que se toman ese viernes las estanterías y además a estos hombre de letras y anécdotas en un sinfín de libros recomendados.
Londoño e Hincapié tiene además una agradable apuesta permanente: saber quién tiene más y exclusivos ejemplares en sus valiosas bibliotecas personales y el “sabio” Ochoa quien a través de Facebook, cotidianamente, le trasmite a sus seguidores las reseñas bibliográficas de su también amplia biblioteca personal. Para el médico Londoño el significado de esta tertulia “es un espacio que nos permite aislarnos del patetismo de esa cruda realidad que nos atropella a diario en Colombia, porque nos metemos a través de los libros y de la literatura, en otro mundo más poético, y nos alejamos de las miserias de la realidad”.
Medicina y Literatura
Londoño, sin ambages asegura: “la mejor biblioteca en Pereira es la mía, porque allí tengo mis querencias, los autores que yo valoro, los libros que he leído y subrayado, los que releo, pero en realidad la biblioteca de cada cual es la mejor biblioteca, quien tengas sus libros en su biblioteca y vuelva a ellos cada rato, esa es su mejor biblioteca”.
Agrega que la medicina “es una profesión humanística, porque en la literatura se enseña mucha medicina, en buenos autores, como por ejemplo leyendo La Montaña Mágica de Thomas Mann se aprende de tuberculosis, o a Antón Chejov quien además era médico, o fin muchos autores que tratan esos temas en innumerables publicaciones”.
Leyes y libros
Sin duda alguna uno de las más animadas contertulias es Uriel Hincapié, un destacado abogado experto en derecho penal y quien también “chicanea” con su biblioteca personal asegurando que es sin duda alguna una de las mejores de la ciudad. Hincapié y Londoño tienen una vieja pero amable rencilla que el tiempo no ha podido dilucidar, y cada uno los viernes trae sus muestras de libros, con ediciones diversas y autores valiosos. Cada quien asegura tener la mejor edición de Sarte, de Gabo, de Borges, de Stendhal y de miles de autores más. Además se cruzan dardos de conocimiento entre todos los contertulios en este inusual duelo del conocimiento. Hincapié ha ganado ya varios premios literarios regionales y es un estupendo cuentista por excelencia.
Periodismo y literatura
Pero es el periodista John Jairo Posada Castaño quien interrumpe el alma de la discusión literaria con sus habituales preguntas, que logran respuestas de estos intelectuales con metáforas, aire de conocimiento y permiten a todos dibujar sonrisas, que de vez en cuando dejan resbalar por sus gargantas gotas de vino o cerveza, porque es viernes a veces con aire de bohemia literaria. Posada Castaño tiene entre sus logros personales, según afirma, “una envidiable” colección de libros de periodismo, sobre todo de crónica periodística, que le sirven de marco de referencia para las habituales crónicas urbanas que realiza con frecuencia en la televisión local y nacional. Y no se pierde, ni siquiera por una buena chiva, este encuentro semanal en la Roma y es quien asegura además “aquí todos los caminos y libros conducen a Roma en la carrera quinta Número 22-44 en Pereira, Colombia.
Academia y literatura
El “profe” Jaime Ochoa Ochoa, eventual visitante del conversatorio, afirma: “para mi este encuentro es maravilloso con gente muy especial, amante y curiosa de los libros, eso significa el encuentro de amigos alrededor de los libros, y el encuentro también de los libros alrededor de los amigos”.
Agrega el también docente universitario que: “aquí disfrutamos con placer discutir sobre las obras de valiosos autores, cada uno tiene sus escritores predilectos, aquí se habla además de libros, de personas, de situaciones, de todo lo que pasa en el país y en la cultura universal, pero rematamos con temas académicos según el interés de uno de los asiduos habitantes de la librería Roma. Uno de ellos lleva un tema, lo comenta, y se abre los comentarios, aproximaciones y lecturas complementarias cuyo tema central es la literatura, y es un espacio cultural impresionante, muy bonito, que tiene mucho corazón y espíritu y forma de compartir entre amigos y cervecitas que animan el buen ambiente y que nos permiten desahogarnos un poco en versos y literatura regional, nacional y universal”. Dice en forma pausada y con su barba de profeta citadino.
A veces los clientes hacen una pausa entre anaqueles copados de libros y se quedan por instantes que parecen una película urbana con escenas cotidianas de literatura, cine o poesía narrada, escuchando la lectura, discusión y las preguntas de la selecta asistencia cultural literaria.
Anfitriones de novela
Pero hay otro protagonista en la escena: Pablo Osorio Cardona quien con una calma densa asegura: “son amigos que tienen en común la literaria, con un hilo de conversación y sanas apuestas, por ejemplo Uriel Hincapié afirma: tengo tal libro de Borges y usted no lo tiene, pero el médico Londoño riposta: yo tengo las mejores ediciones de Chejov y así sucesivamente, pero realmente ellos dos son grandes coleccionistas de libros que nos superan a nosotros que tenemos biblioteca personal porque somos en realidad, unos dinosaurios en vías de extinción”. Cuenta Osorio que son los libros más vendidos los de superación personal, esoterismo y la literatura en general que va a todos los campos y asegura que la gente visita la librería Roma, “porque tenemos de todo desde lo más sublime, hasta lo más banal y de lo más caro hasta lo más barato”.
Y es que el dueño de la cancha de encuentro tradicional literario de los viernes, es el propietario del emblemático sitio: Adrián Emilio Osorio Cardona quien manifestó: “un buen número de clientes, un grupo muy selecto de amigos amantes de la literatura inclusive ya varios han fallecido, pero el debate cultural permanece y la maestría en literatura esta en estos conceptos de estos singulares protagonistas, es una amistad unida por las letras”.
Finalmente Adrián acota que “aquí presentamos libros, sostenemos estos encuentros, vendemos y compramos libros porque la literatura es amor, y el amor es la vida…”
Cerca, muy cerca de la grabadora, están los libros, saltan las letras en medio de la discusión de amigos literatos, el olor a tinta colma el ambiente y un aire de nostalgia y camaradería invade la escena.



