Caficultores de diversas zonas del país expresaron sus sentires con respecto a la caída de los precios del café, el silencio por parte de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) y la crisis que atraviesa el sector.
Una movilización pacífica es lo que el gremio caficultor hará este próximo 17 de agosto en la ciudad de Armenia para hacerle frente a la situación del sector. Así lo manifestaron en rueda de prensa voceros de los departamentos de Risaralda, Quindío y Huila, los cuales compartieron tres puntos clave de la protesta: la reestructuración de la Federación Nacional de Cafeteros, la reactivación del fondo de estabilización del precio del café y la posibilidad de obtener un crédito sin intereses para los productores.
Reestructuración administrativa
600 son los municipios que viven del café en Colombia, donde más de 500 mil familias se abastecen de la producción y venta de este producto. Orlando Beltrán, vocero del departamento del Huila, expresó que actualmente se encuentran en el mejor momento para llevar a cabo la reforma a la institucionalidad, la cual permitiría mejores condiciones para el gremio, ya que según el vocero: “hoy los cafeteros no están produciendo ni siquiera los costos de producir una carga de café”.
Así mismo, de acuerdo con el representante opita, la “compra de fertilizantes, renovación de cafetales y sostenimiento de los mismos” es lo que requieren.
De acuerdo con Carlos Albeiro Ocampo, caficultor de Ansermanuevo y Fundador de Dignidad Cafetera, expresó que “mientras no reestructuremos la institución cafetera, vamos a seguir en las mismas porque la que falló en estos momentos fue la Federación, las partes administrativas, en ser los custodios de la calidad del café en Colombia y por ende, la de los custodios de la marca de Café Colombia, de ese ícono mundial”.
Fondo de estabilización cafetera
De acuerdo con Carlos Arturo López, vocero del departamento del Quindío, no hay recursos que logren abastecer las necesidades de los caficultores: “sale más barato el crédito para comprar un vehículo que el crédito que nos piden a nosotros para invertir en el campo; en la banca qué pasa, que juegan con nosotros, nos utilizan, hacen un negocio personal, dicen que es el banco de los campesinos. De otro lado, la banca misma no ve con garantías la inversión en el campo”.
El tema de las cooperativas cafeteras, según López, es un asunto más complicado: “en resumidas cuentas, la mayoría las quiebran, de aquí mismo Risaralda sabemos que han quebrado y son cooperativas que las utilizan para enriquecer a algunos pocos”.
Los pronunciamientos por parte del Comité de Cafeteros de Risaralda, según productores como Duberney Galvis se relacionan a: “Ellos están en su ejercicio de representación. Sé que hay unos delegados de allí que han manifestado su preocupación por la caída de los precios, lo cual yo veo de manera muy positiva, creo que este ha sido uno de los pocos comités departamentales que ha elevado la voz”.
Opines
Hermison Agüire, caficultor de Rovira, Tolima: “Queremos es lo nuestro porque Rovira es uno de los municipios más olvidados del departamento del Tolima como zona cafetera y en estos momentos las vías son pésimas y sobretodo el precio del café porque estamos trabajando a pérdida”.
Roberto Suescún, caficultor de Córdoba, Quindío: “Nosotros estamos reunidos para manifestarle a la Federación de Cafeteros y pedirle al Gobierno que interceda por nosotros en esta crisis que tenemos, donde la venta de una arroba de café no compensa los costos de producción”.
Dato
93% de los caficultores son pequeños productores.



