Rodrigo Ocampo Ossa
Columnista
Si los resultados de la política dependieran exclusivamente de la propaganda, Colombia entera deber?a ser de izquierda. El adoctrinamiento ha sido sistem?tico desde cuando cay? el r?gimen conservador en 1936. A partir de entonces comenz? la toma del sistema educativo por la izquierda que además ha tenido a bien reescribir los sucesos hist?ricos bajo su exclusivo punto de vista y con bastante inexactitud, como lo han hecho con la masacre de las bananeras y lo han intentado con la guerrilla a trav?s del centro de memoria hist?rica.
M?s recientemente la izquierda ha intentado convertir la justicia en un medio de propaganda a trav?s de la JEP. Pero el producto es tan malo que ni siquiera con esa enorme carga y los continuos mensajes de redes sociales logran adhesiones s?lidas. El comunismo y sus derivados son un fracaso irremediable. Donde se ha ensayado solo ha producido hambre colectiva y atraso social, con el agravante de que por ser una doctrina contraria a la naturaleza humana, su imposici?n solo se logra a costa de una enorme cantidad de violencia y p?rdida de libertad, hechos que no logran ocultar los mensajes simplistas de los colectivos mamertos.
Es que ante una realidad como la destrucci?n de la econom?a venezolana, la opresi?n en corea del norte, y el aburrimiento generalizado de la poblaci?n en Bulgaria cuando era socialista, la mentira es insostenible en el largo plazo. Por eso no vale la pena restringir la libertad de ense?anza en defensa del sistema liberal dem?crata que nos rige, pues el mal uso que hace Fecode de esa libertad solo alcanza para que sus dirigentes se puedan repartir un poco más de los recursos p?blicos, no para transformar la sociedad. Quince años de adoctrinamiento pol?tico a un joven de clase media son impotentes frente a su deseo de tener zapatos Adidas y una visa americana para ir a Disney World.
