Un proyecto de ‘locos’ pero de exportación

La vida de Nicolás Ruiz, puede resultar asombrosa si se quiere, no porque haya logrado algo sobrenatural con su emprendimiento de café, sino por la capacidad de darle un giro para bien y que la gran mayoría no logra.

Nicolás nació en Pereira y por esas cosas de la adolescencia tomó, como él mismo lo dice, fue un joven de los denominados ‘problema’, por temas emocionales no resueltos y su rebeldía lo llevó a tomar decisiones equivocadas, pero llegó una persona a su vida que le haría poner los pies en la tierra.

Juan Guillermo, lo cambió todo

“Llegó un momento en mi vida en que estaba viendo que los resultados no eran los mejores y de choque me convertí en papá cuando tenía 20 años. Mi hijo Juan Guillermo, me hizo entender que no podía seguir pensando como un niño, sino como un hombre. Eso fue lo que me hizo despertar, hacerme cargo de mí mismo y empezar a generar ideas que fueran transformando ese destino, todo fue justo a tiempo y lo cambié”.

Paso a paso

Lo que más le sirvió en su nuevo rumbo fue emplearse, pero en Colombia esto es algo que muchos no logran fácilmente a cuenta de la falta de estudio o de estar rodeado de personas que conocen a otras personas. “Tener una responsabilidad forja el carácter y otorga valores como la honestidad, la lealtad, entre otras y que con el paso del tiempo, también me sirvieron para dar el siguiente paso”.

El nombre científico del cannabis es Cannabis Sativa, de ahí se desprende el nombre del café.

¿en dónde había dejado sus estudios? “Hice dos semestres de agronomía, me gusta mucho el campo y también estudié inglés, es muy importante en varios ámbitos de la vida. Mi Formación fue muy corta, cuando entré a trabajar lo hice como vendedor de temporada en una tienda de ropa de un centro comercial, tenía muchas ganas de ganarme mi puesto y sabes aprendí mucho más de lo que pensaba, por ejemplo de visual merchandising, administración de empresas, yo digo casi que esa fue mi universidad, porque trabajé allí por cinco años, empecé como temporal y llegué a ser administrador de la tienda durante los últimos dos años. Esa fue la experiencia más enriquecedora en la parte personal y profesional para tomar la decisión en plena Pandemia y pasando por una situación compleja de decir, me voy a arriesgar y voy a emprender, también decir que voy a creer en mí idea”.

Que todo solo fuera decir tengo esta idea y la voy a poner en marcha, sería el país de las maravillas, pero ¿cómo hizo con el capital que se necesita para que las ideas se concreten? “Yo digo que cuando hay buenas ideas la plata siempre aparece, porque la plata está, hay mucha gente con dinero que literalmente, está esperando a que llegue una buena idea en la cual ellos puedan invertir y tener buena rentabilidad, pero para eso hay que empezar a ser experto en el tema, el proyecto debe estar respaldado en la parte jurídica, financiera y contable. Esto es importante saberlo, porque cuando uno emprende hay que ser ‘el hombre orquesta’, ese es el desarrollo de todo emprendedor que sirve de mucho para forjar el carácter y demostrarte a tí mismo si eso es lo que quieres y es bueno”.

En los emprendimientos, según Ruiz, lo más fácil es dejarse llevar por la intuición o la emocionalidad y los negocios se hacen es con la razón.

Ahora sí, ¿cuál fue su idea? “Mi idea fue realmente un poco loca, porque cuando hablé de mezclar el café y el cannabis, muchas personas me dijeron que estaba loco, que no sabía de qué estaba hablando y que era imposible si tenía en cuenta los retos que implicaba la parte legal y también al interior del gremio cafetero, que es muy conservador, muchas veces nos cerraron las puertas en muchos eventos”. Pero a Nicolás esas negativas le hacían amar más su proyecto.

Me inquieta saber cómo es la proporcionalidad entre cannabis y café en su producto. “Realmente nosotros utilizamos 25 miligramos de cannabis por una taza de café, eso es una relación casi que menos del 1%, porque el cannabis no debe ser el protagonista de la bebida, lo que aporta son las propiedades fitoterapéuticas que contrarrestan los efectos secundarios de la cafeína como el insomnio, la ansiedad, el nerviosismo, la taquicardia, entre otros. No vas a mermar la alerta mental, ni la energía”.

Los cafés son espacios sanos, para la cultura y el aprendizaje.

 ¿Cómo llegó a dominar temas como la fitoterapia? “Eso también se lo agradezco a la tienda de ropa, porque me dio la oportunidad de estudiar mientras trabajaba y hoy en mi empresa trato de aplicarlo, porque sé lo difícil que es trabajar y estudiar”.

Esta nota no puede terminar de una manera diferente que nombrando a la socia de Nicolás, que es su esposa y también es bacterióloga y microbióloga, razón por la cual aportó el 50% del conocimiento al proyecto.

El café, una fiesta

“En este momento estamos en el proyecto ‘Sativa Coffe Party’, este sábado será el primero en la tienda que tenemosen Cerritos. Una fiesta electrónica en la que vamos a mezclar cultura, artistas de diferentes ámbitos para que sea un ambiente sano, educativo, donde  nos podamos relacionar, sin necesidad de estar trasnochándonos o embriagándonos, lo principal que vamos a ofrecer es café premium en diferentes presentaciones”.

Hoy por hoy

Café Sativa ya tiene tres sedes, hace cuatro meses exportó el primer contenedor y genera 16 empleos directos.

“Entre el 70% y 80% de las personas que están hoy en día abriendo un nuevo negocio, en dos años cerrarán y eso pasa porque quienes emprenden todavía no saben si eso es lo que les gusta”.

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