Una vez más, queda demostrado que las barreras son mentales y algunas condiciones físicas son la oportunidad para demostrar grandes capacidades, como es el caso de Christian Stev Zuluaga Giraldo, quien lee en las eucaristías, sobre todo en las del padre Pacho, con un campo de visión muy reducido.
Tener 20 años significa que el atribulado pensamiento de la adolescencia empieza a encontrar la calma, pero hablar con Christian, a pesar de su corta edad, es entrar a un mundo de paz, reflexión y conciencia, como si tuviera más años en su haber.
¿Quién es?
Los padres de Christian son pereiranos, él nació en Estados Unidos, pero visita regularmente la ciudad. Tiene retinitis congénita que ha progresado paulatinamente, en la actualidad conserva entre un 10 o 15% de visión.
El servicio
Con ese pequeño campo de visión, ¿cómo hace para leer en la iglesia, se las sabe de memoria? “Las lecturas, primero que todo de memoria no se puede, tienen que ser proclamadas. Lo que mis papás y yo hacemos es que ellos me dictan la lectura del manual de los proclamadores o le tomo una foto con el celular que tiene un sistema de reconocimiento y es muy bueno, de ahí la paso al computador y la escribo en braille con una máquina que parece de las de escribir de hace años, pero esta tiene seis teclas”.
El común de los católicos no solemos leer los domingos, ¿qué lo motivó a hacerlo? “Como familia somos muy de la tradición católica, empecé a los 12 años con el coro y les dije a mis papás que me gustaría hacer una lectura y ahí empezó todo, para la gloria de Dios”.
¿Vocación?
La pregunta lógica en este punto es si siente vocación sacerdotal o solo se queda en ser un laico comprometido. “Yo estoy como entre todas, porque sí me gustaría pero por ahora estoy estudiando una cosa distinta, siempre he admirado el sacerdocio y me ha gustado mucho, pero por ahora solo laico comprometido definitivamente”. Christian estudia Historia, Criminología y Justicia, le gustaría continuar con Derecho después o alguna relacionada que se pueda hacer en remoto.
Salud
Con los avances científicos de la actualidad ¿qué le dicen los médicos? “Nada, porque no han encontrado la clase de retinitis que es, entonces no pueden hacer ningún tipo de tratamiento, porque no existe”. ¿Y si escoge estudiar medicina para hallar una respuesta para usted y otras personas? “La medicina no me llama la atención, me gustaría investigar por mi cuenta a ver qué se ha hecho para mejorar lo referente con mi enfermedad”.
La cotidianidad
A los 8 años empezó a aprender el sistema Braille, pero la inquietud es cuando está en Colombia, ¿lee siempre en las misas del padre Pacho? “Aquí en Estados Unidos he servido en diferentes parroquias y cuando estoy en Pereira siempre sigo al padre, en Providencia, San Camilo y la Valvanera”.
¿Cómo ve la receptividad de los feligreses? “Siento que he recibido una respuesta muy positiva y les digo que si los hijos tienen deseos de hacer el servicio lo hagan”. Las labores de este joven no se limitan a las eucaristías, también participa en los retiros de Emaús, sobre todo en ‘Conquistando naciones para cristo’, porque además toca la guitarra, para alabar a Dios con la música del padre Pacho. Ser salmista es cantar con un tono especial lo que está escrito y en eso Christian también es un pilo. “Siempre estoy dispuesto a servirle al Señor”.
“Me gustaría exhortar a los jóvenes a que sirvieran a Dios, de verdad la calle no les ofrece nada productivo ni enriquecedor, al contrario los pierde. Me gustaría que los jóvenes aprendieran que servir a Dios es lo mejor que hay para sus vidas y no solo para ellos, sino para la comunidad”.
Christian también es un apasionado de la música de cuerda tradicional de Olimpo Cárdenas y Julio Jaramillo, contó que tiene un gran repertorio en su guitarra.



