El gremio del transporte intermunicipal expresa preocupación tras el anuncio que hizo el Ministerio de Hacienda sobre llevar el precio del diésel a niveles internacionales.
Al momento de anunciar los cambios en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), el ministro de Hacienda, Germán Ávila, indicó que dentro de la hoja de ruta económica de las próximas semanas se incluye un nuevo proyecto de reforma tributaria ante el Congreso, el aplazamiento por tres años de la regla fiscal, así como planes para aumentar los precios de algunos combustibles, modificar la focalización de los subsidios de energía y gas, e incluso la creación de una reserva técnica.
Dentro de los anuncios más relevantes se encuentra la decisión de incrementar el valor del diésel a precio internacional para todos los vehículos que no fueran de transporte de carga. Esta medida impactará a cerca del 28 % del parque automotor que actualmente utiliza este tipo de combustible en Colombia, la cual busca reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
“Se hizo ya con el precio de la gasolina, se viene ajustando también con el precio del diésel y el ACPM. Ahora, para los vehículos que no son de carga y que usan diésel, se establecerá un precio internacional que asumirá todas las exigencias que esto demanda”, expresó en su discurso el ministro de Hacienda, Germán Ávila.
Reacción gremios
Tras el anuncio, la Asociación para el Desarrollo Integral del Transporte Terrestre Intermunicipal – ADITT rechazó la propuesta y le pidió al Gobierno, en principio, mayor claridad frente a esta medida, pues de llevarse a cabo, este sería uno de los gremios más afectados.
“Para nosotros, el 40% de nuestra estructura de costos es el diésel. Si ese 40% se le incrementa entre un 30% y un 50%, porque la medida no es clara, y considerando que los precios internacionales, por todo lo que ocurre en el mundo, incluido Oriente Medio, pueden subir en el corto plazo, se generará será una presión para nosotros, y esa presión derivará en un incremento de las tarifas para los usuarios”, indicó Camilo García, vicepresidente de ADITT.
De incrementarse el precio del diésel, el vicepresidente de la ADITT indicó que los tiquetes podrían llegar a aumentar en un 20 %, aproximadamente. “No entendemos la distinción de por qué van a afectar a los pasajeros y deciden no hacerlo con la carga, si al final nosotros también generamos un impacto en la población”, precisó García.
Adicionalmente, para la asociación, otra de las consecuencias de la medida sería el aumento en la inflación, así como más transporte informal, menos personas viajando, menos turismo, cambios en las reglas contractuales para los transportes escolares, mayores costos para el transporte rural y mayores afectaciones para los sistemas de transporte público masivo y estratégico que utilizan diésel, que, al final, representan la mayor parte de los sistemas en el país.
En estado crítico
Sumado a este panorama, García indicó que, actualmente, las empresas de transporte están afectadas por bloqueos constantes en las vías y por el cambio en el régimen de autorretención y de retención en la fuente, así como por la baja en el número de pasajeros, los problemas operativos y el alza de los impuestos.
“El sector mantiene una operación que sigue rezagada frente a lo que era antes de la pandemia; nunca logramos recuperar los niveles previos. Sin embargo, contamos con una temporada vacacional, y esperamos que estos puentes festivos que se aproximan impulsen la movilización”, finalizó el vicepresidente.
¿Y la Reforma Tributaria?
La presidenta de la Cámara Colombo Americana, AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, indicó que el incumplimiento de la Regla Fiscal y el anuncio de una nueva Reforma Tributaria agravan una senda económica que carece de bases sólidas para el crecimiento sostenido.
“El camino económico que está trazando el gobierno es frágil y sin bases sólidas para el mediano y largo plazo, como dice el dicho ‘pan para hoy y hambre para mañana’. Las recientes decisiones, como el incumplimiento de la Regla Fiscal y el anuncio de una nueva Reforma Tributaria, se suman a muchas otras políticas que están debilitando el crecimiento económico del país y de los colombianos. Son medidas inoportunas, inviables y perjudiciales. El camino tomado solo aleja la inversión, frena la economía y golpea el empleo”.



