Luis Germán Calderón Zapata conversa con Punto Final sobre su pasión por la escritura y los temas que atraviesan su obra literaria, conformada hasta el momento por dos libros en narrativa reflexiva y uno de poesía.
Este autor colombo-estadounidense relata que trabajó durante mucho tiempo en el área de desarrollo empresarial, pero deja claro que sus escritos no se relacionan con esta ocupación, sino más bien con su cotidianidad, la sociedad, los valores y el equilibrio humano.
El primer libro se llama ‘Citas con el desequilibrio humano’, en el que se ocupa de esos desvíos que sufren las sociedades y a la vez las mismas personas, según el autor “por ciertos desplomes”. Entrega una visión a especie de diagnóstico de cómo está la sociedad en este momento y por qué está así.
¿Cuestión de Salud Mental?
“No tanto Salud Mental, porque, por ejemplo, en los siete pecados capitales desgloso cada uno y digo, ¿por qué la gula? Si fue una cosa bien vista hace un tiempo, ¿se desregularizó? Veo entonces que las personas lo cogieron como si fuera algo que no fuera dañino y no tuviera repercusión en la sociedad, pero resulta que cuando la gente ya tiene mucho peso y tiene problemas con su salud, ¿qué es lo que tiene que hacer? Ir a un médico, humillarse ante la vida por lo que le pasa, después de eso, ¿qué es lo que yo hago? Explicarles por qué no es bueno caer en la humillación. Esa partecita de saber escoger qué es lo que se van a comer, cómo van a vivir, cómo pueden llevar una vida mejor, cómo pueden estar más tranquilos, ¿cierto? Y no tener que sufrir”.
Escribir y publicar
Al ser consultado sobre el impulso por escribir, Calderón Zapata aclaró que no surgió de repente al pensionarse. De hecho, él dejó el tiempo libre para después, “comencé a escribir desde muy pequeño, a la edad de 15 años. La afición por la escritura se originó en la música, pues mis padres eran coleccionistas, y al escuchar mucha música en casa, esto me dio la facilidad para escribir. Empecé haciendo poemas desde muy pequeño”. Durante su vida laboral, fue recopilando y guardando sus escritos, en el tiempo libre si veía algo anómalo, lo tomaba y escribía acerca de ello, combinando siempre el trabajo con la escritura. “Cuando me pensioné, decidí retirarme para escribir todo lo que había guardado. Actualmente, cuento con alrededor de 30 o más escritos, que son libros enteros, afortunadamente estos escritos nunca se perdieron, y siempre tuve la idea de que algún día los publicaría”.

Don Luis Germán comenta que consiguió un equipo para que le ayudaran con el tema de la corrección de estilo y una cantidad de cosas que implica sacar una obra literaria a la luz pública. “Para las carátulas conseguí una empresa que se llama Sumeria, una empresa que hace la diagramación, todo, porque pensé: por respeto a la gente que va a tener mis libros, los tengo que hacer lo más perfectos posible. Quería una cosa muy bien organizada, muy bonita, con ellos hice los tres libros”.
Cabe anotar además que el señor Calderón Zapata, también es miembro del Colectivo de Escritores de Risaralda.
Más de su obra
¿El segundo y el tercer libro contienen el mismo tema reflexivo? “No, el segundo libro se llama ‘Los pecados y el tiempo entre la realidad y la humillación’”. Veo que hace alusión a la palabra humillación, ¿por qué? “No es sentirse humillado por haber cometido el pecado, sino que cuando una persona se apodera de un puesto y empieza a pedir coimas o figuración, se apropia de cosas que no le corresponden, eso para mí es un pecado. Cuando después quiere reivindicarse, lo único que hace es sumergirse más, hace una mentira y quiere volverla una verdad, que es imposible, entonces, cuando intenta eso, cae en la humillación, porque una mentira nunca soporta una verdad: cuando la verdad llega, humilla a la mentira”.
El autor asegura que la codicia, el dinero, el marketing, dejaron atrás los valores éticos, morales y humanos para convertirse en capitalismo. “Cómo los pecados se transformaron, pero llegó un momento en que se desbordó, por eso digo que debemos educar, recuperar los valores éticos y morales: son las bases de la sociedad”.
¿Y el tercero sigue la misma línea? “No, el tercer libro es una compilación de 100 poemas que hice a través de la vida. Se llama ‘Antología poética’. Tiene una nueva forma de hacer poesía, porque se sale de los cánones establecidos de la rima. El amor y el romanticismo siempre mandan, pero yo hablo de lo cotidiano en la poesía. Soy capaz de decirle a alguien: ‘No se le olvide que el amor va de la mano con el odio’, o ‘la cobija que arropa la tristeza desconoce el amor’. Sé que le gustan al público porque son frescos, fáciles de entender”.
“La experiencia histórica muestra que las comunidades que logran sostenerse en el tiempo son aquellas que detectan y corrigen estos errores de manera inmediata, evitando que los problemas alcancen dimensiones destructivas. Entienden que es necesario cuidar las instituciones, respetar las normas y buscar el bien general como pilar que garantice el engranaje social y económico”.



