Ingrid Bonilla Rodríguez y Nico Galfrascoli, le apuestan todo a su corporación cinematográfica consolidada hace varios años en la región y celebran el remate de un 2025 cargado de hitos para el séptimo arte local.
Desde laboratorios de guion en Bogotá y México hasta menciones internacionales y rodajes con niños y mujeres del área rural de Pereira, esta dupla demuestra que el cine hecho en la ciudad tiene la capacidad de hablar en lenguajes universales y conquistar mercados tan diversos como Francia, India y Estados Unidos.
De laboratorios a festivales
El 2025 comenzó con una intensa etapa creativa. Ingrid, guionista de la Corporación Montañera Films, participó en Fantasolab, un laboratorio de escritura de género fantástico en Bogotá, donde trabajó en la reescritura de su película Germinadas, obteniendo asesorías de la organización Oveja Eléctrica. Esta fase de formación se complementó meses después con Cinecuanón Lab en México, una experiencia de dos meses de escritura intensiva junto a cineastas de todo Iberoamérica.
El proyecto Germinadas continuó su ascenso en un taller de producción creativa en Panamá, donde fue el único proyecto colombiano seleccionado entre 14 propuestas latinoamericanas. Allí, la obra no solo recibió asesoría de expertas como Diana Bustamante y Cristina Gallego, sino que se alzó con un premio para colorización otorgado por una casa productora mexicana, asegurando uno de los procesos más costosos de la finalización cinematográfica.
La gaviota rusa
Uno de los mayores orgullos del año fue la distribución de Chaika que es gaviota en ruso, un cortometraje de ciencia ficción rodado en Cuba que plantea una ocronía donde el tiempo es indefinible. La película fue seleccionada por Proimágenes para representar al cine colombiano en un catálogo internacional, lo que permitió a los realizadores viajar al festival de Clermont-Ferrand en Francia, el mercado de cortometrajes más importante del mundo.
Chaika ha tenido un recorrido envidiable: tuvo estreno mundial en Kino Forum (Brasil), pasó por Macabro Fes (México), el Santiago Horror Festival (Chile) y una mención de honor en el festival de Piura en Perú. Su periplo internacional cerró el año con una exhibición en Washington el 15 de diciembre. Mientras tanto, en el ámbito nacional, la obra La gallina saraviada también cosechó éxitos al ganar como Mejor Corto Regional en el Encuentro de Críticos de Pereira, logrando un pase directo para el próximo Festival de Cine de Cartagena.
Sonido premiado y cine infantil
Nico Galfrascoli, además de socio fundador, se destacó este año también por su labor como sonidista. Su trabajo fue pieza clave en el proyecto Videocast, que le otorgó a Pereira su primer premio India Catalina. Asimismo, participó en el cortometraje Laberinto de Ausencias, ganador del Fondo de Cine.
En paralelo, la Corporación ejecutó un estímulo del Fondo para la creación de ‘El Mandado’, un cortometraje de ficción infantil grabado en julio con actores naturales de la vereda Tribunas. El proceso incluyó una preparación intensa de los niños protagonistas y se espera que el producto final esté listo en enero para iniciar su distribución junto a otros dos cortometrajes de la empresa.
Cine con raíces rurales
La labor de la Corporación trasciende las pantallas comerciales mediante proyectos de formación. Con Expedición en la vereda, integran ciencia y arte en el sector de Tribunas, enseñando astronomía y animación a niños del área rural de tercer grado. Por otro lado, el proyecto Comadreando cine brindó formación en guion, fotografía y sonido a mujeres de la asociación ‘La Nueva Semilla’, en la vereda Peralonso de Santuario, culminando en una pieza documental sobre las memorias de su corregimiento.
El año cerró con la participación en Bogoshorts, donde el proyecto El Ecológico —una historia profundamente pereirana— fue seleccionado para la incubadora de proyectos, permitiendo establecer contactos con proveedores de servicios técnicos para su futura financiación. Según explican los cineastas, hacen historias locales para crear redes colaborativas y fortalecer el cine desde la región.
“Aunque se trabaje en lo local hay que ir a asomarse qué está pasando en el mundo”.
Nico Galfrascoli e Ingrid Bonilla Rodríguez no le ponen límite a la creación ni a los sueños.



