La designación de Armando Benedetti como jefe de despacho del Gobierno de Gustavo Petro sigue generando controversia dentro del gabinete y en distintos sectores políticos. La defensora del Pueblo, Iris Marín, reiteró su rechazo a la permanencia de Benedetti en el Ejecutivo y afirmó que su salida permitiría al Gobierno enfocarse en problemas de mayor relevancia, como la crisis de orden público en el país.
En entrevista con Colprensa, Marín calificó de “insostenible” la continuidad de Benedetti y enfatizó que hay situaciones más urgentes que requieren atención inmediata, como la violencia en el Catatumbo y la expansión de los grupos armados en varias regiones. Según la defensora, el país enfrenta una crisis de derechos humanos y de seguridad que se agrava con el fortalecimiento de grupos como el Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las FARC.
Un país en crisis
Marín alertó que en 790 municipios de los 32 departamentos del país hay riesgos de conflicto armado. Las regiones más afectadas incluyen Urabá, el norte del país, el suroccidente (Chocó, Nariño, Valle y Cauca) y el nororiente (Catatumbo y Arauca). En estas zonas, la violencia ha aumentado debido a la fragmentación de los grupos armados, lo que ha generado graves violaciones a los derechos humanos y un incremento del reclutamiento forzado de menores.
Fracaso o avance de la Paz Total
Sobre la política de Paz Total impulsada por el Gobierno, Marín señaló que los esfuerzos han sido dispares. Mientras algunos diálogos han avanzado, otros han evidenciado la falta de voluntad de ciertos grupos armados, como el ELN y las disidencias de Iván Mordisco. Además, expresó su preocupación sobre la falta de tiempo que le queda al actual Gobierno para consolidar acuerdos con el Clan del Golfo y otros actores en conflicto.
Estado de conmoción interior: ¿medida acertada?
Ante el decreto de conmoción interior declarado recientemente, la defensora del Pueblo evitó calificarlo como una improvisación, pero sí indicó que el Estado tenía información previa que le habría permitido tomar medidas preventivas. Recordó que la Defensoría del Pueblo había emitido alertas tempranas sobre el riesgo de confrontación en el Catatumbo entre el Frente 33 de las disidencias de las FARC y el ELN, situación que pudo haberse manejado con mayor previsión.
Perspectivas futuras
Marín también se refirió a la caravana humanitaria realizada en el Catatumbo, donde constató que el ELN mantiene un control hegemónico sobre varios municipios y que, tras la intervención de la fuerza pública, se han intensificado los enfrentamientos, afectando a la población civil. Enfatizó la importancia de que la Fiscalía judicialice los hechos de violencia y que el Gobierno refuerce las medidas para recuperar el control territorial.
Mientras la crisis de seguridad y los conflictos internos en el gabinete continúan, el futuro de Benedetti en el Gobierno sigue en entredicho. La presión de diversos sectores podría llevar a un reajuste dentro del Ejecutivo en los próximos días, en un intento por aliviar tensiones y centrar esfuerzos en la estabilidad del país.



