El ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, anunció este lunes la detención de 125 ciudadanos extranjeros, acusados de estar involucrados en presuntos “planes terroristas” que, según las autoridades, buscan desestabilizar al país tras las controvertidas elecciones presidenciales del pasado 28 de julio. Cabello vinculó estos actos al sector antichavista que ha denunciado fraude en los comicios.
En una rueda de prensa transmitida por el canal estatal VTV, Cabello detalló que entre los detenidos se encuentran personas de diversas nacionalidades, incluidos ciudadanos de Colombia, Estados Unidos, España, Italia, Ucrania, Suiza, Alemania, Argentina y Yemen, entre otros países. Según el ministro, los detenidos han confesado haber recibido financiamiento del “narcotráfico y narcoparamilitarismo colombiano”, señalando a los expresidentes Álvaro Uribe e Iván Duque como supuestos patrocinadores, junto con la líder opositora venezolana María Corina Machado.
“No creen en las elecciones, buscan asaltar el poder”
Cabello acusó a la oposición de carecer de un plan democrático y de optar por métodos violentos para tomar el poder. “Esta gente no tiene un plan electoral, tiene un plan de asalto al poder. Ellos no creen en las elecciones”, afirmó el ministro. Asimismo, reiteró que el presidente Nicolás Maduro asumirá el próximo 10 de enero su nuevo mandato presidencial para el período 2025-2031 “sin ningún tipo de problema”.
El ministro enfatizó que el gobierno garantizará la estabilidad del país frente a cualquier intento de alteración del orden público. “Estamos comprometidos con la paz de este país. Sana recomendación a los que creen que pueden [desestabilizar], se van a estrellar muy feo. Seremos implacables”, advirtió Cabello.
Operativos de seguridad reforzados
De cara a la toma de posesión de Maduro, Cabello informó que los organismos de seguridad del Estado están plenamente desplegados para asegurar el evento. Agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) han sido desplegados en todo el territorio nacional.
El pasado domingo, el ministro realizó un recorrido por Caracas para supervisar los puntos de seguridad, mientras que el Ejecutivo anunció el despliegue de 1.200 efectivos militares con el objetivo de “garantizar la paz”. Según las autoridades, estas medidas buscan prevenir cualquier intento de desestabilización durante la ceremonia de asunción.
Reacciones divididas
El anuncio ha generado reacciones encontradas tanto a nivel nacional como internacional. Mientras el gobierno insiste en la existencia de un complot para desestabilizar al país, sectores opositores y organizaciones internacionales han expresado preocupación por las detenciones masivas, que consideran parte de una estrategia para criminalizar a la disidencia.
El clima político en Venezuela sigue siendo tenso, con denuncias de fraude electoral y un creciente rechazo internacional a las condiciones en las que se llevaron a cabo los comicios. Entretanto, el gobierno de Maduro refuerza su posición con un discurso de mano dura y control absoluto del aparato de seguridad.



