La guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha anunciado un paro armado de 72 horas en el departamento del Chocó, en el occidente de Colombia, que se llevará a cabo desde el próximo martes 18 de febrero hasta el viernes 21 del mismo mes. En un comunicado publicado por el Frente de Guerra Occidental Ogli Padilla en la red social X, el grupo armado asegura que la medida responde a la “grave situación humanitaria” en la región y al “avance paramilitar” en el territorio.
El comunicado resalta que la acción busca visibilizar lo que el ELN considera un “entramado entre el estado, fuerzas militares y mercenarios” que ha llevado a la región a una crisis creciente. El grupo también señala al Gobierno colombiano como el “primer responsable” de la situación y acusa a las empresas de información de ocultar las verdaderas causas del avance paramilitar en la zona.
El Chocó ha sido escenario de intensos enfrentamientos entre guerrilleros del ELN y miembros del Clan del Golfo, la principal banda criminal del país, en una disputa por el control de la región. La violencia ha provocado que más de 3.600 personas se vean desplazadas y más de 12.000 estén confinadas en sus hogares, según cifras de la Gobernación del Chocó.
Ambos grupos armados luchan por el control del río San Juan, una importante arteria fluvial que permite el dominio sobre actividades ilícitas, como el narcotráfico, el tráfico de madera y la minería ilegal, factores que han alimentado la violencia en la región.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia expresó su preocupación ante los informes de reclutamiento forzado de menores, así como el desplazamiento forzoso de comunidades indígenas y afrodescendientes. Además, alertó sobre la instalación de minas antipersona y otras graves violaciones de derechos humanos en el área.
En respuesta a la creciente violencia, el Ministerio de Defensa de Colombia ha desplegado un contingente de 150 soldados adicionales, sumando a los 340 que ya se encontraban en la región. La Armada Nacional también ha desplegado cinco lanchas artilladas para facilitar las operaciones militares contra los grupos armados ilegales.
Este paro armado se enmarca dentro de un contexto más amplio de escalada de violencia en otras regiones del país, como el departamento de Arauca y las disputas con las disidencias de las FARC en el Catatumbo y el sur de Bolívar, donde el ELN también ha intensificado sus ataques contra la fuerza pública.
La situación en el Chocó continúa siendo crítica, mientras la comunidad internacional sigue de cerca los desarrollos en la región, en un contexto de creciente preocupación por los derechos humanos y la seguridad de los habitantes del departamento.



