Asocafé Tatamá de Santuario
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El pasado 1º de febrero, en la celebración aniversaria del departamento, Asocafé Tatamá recibió la condecoración “Al mérito empresarial” en reconocimiento a sus aportes a la caficultura. Aquí le contamos los logros de esta asociación y los méritos que le hicieron acreedora de esa distinción.
Óscar Osorio Ospina
En plena plaza principal y de cara al templo parroquial de Santuario, se levanta una colorida edificación de dos plantas que le sirve de sede comercial a la Asociación de Productores de Café de Alta Calidad, Asocafé Tatamá, una entidad de raíces comunitarias que está transformando la caficultura en esta población.
Santuario es, hoy por hoy, el segundo municipio productor de café en Risaralda después de Belén de Umbría, pero tiene un mérito especial: es el territorio que más ha avanzado en la tecnificación de este cultivo que es insignia de la agricultura en Colombia.
De las fincas cafeteras de esta población salen cada año alrededor de 10 millones de kilos de café pergamino seco, con destino a distintos mercados del país y del mundo, los cuales se cultivan en alrededor de 5.800 hectáreas. Y precisamente acá se creó en el año 2012 la Asociación de Productores de Café de Alta Calidad, Asocafé Tatamá, que en la actualidad cuenta con 95 familias campesinas, la mayoría de ellas con pequeñas parcelas que en su conjunto representan entre 750 hectáreas sembradas con una capacidad de producción de unas 120.000 arrobas en el año.
Al frente de Asocafé Tatamá se encuentra el líder cafetero Edier Ramos Martínez, quien ha sido el artífice de este proceso de reconversión de la actividad cafetera en Santuario, la cual ya está cosechando sus muy buenos frutos. Señala Ramos que en un momento dado se tomó la decisión de dejar de ser una organización ejecutora de proyectos, porque eso lo que hace es trasladar más asistencialismo a los productores y le ha hecho mucho daño a la caficultura, para convertirse en una organización que genera valor agregado y que pretende que al productor se le pague lo justo por sus cosechas.
Así que lo primero que se hizo en esa dirección, fue impulsar el procesamiento del café en la finca, buscando que el cultivador se involucre en procesos de transformación y de cafés diferenciados. Así también se decidió montar un laboratorio donde el productor lleve sus muestras para validar que tienen en calidad.
Mediante gestiones también con la Alcaldía de Santuario, la asociación consiguió que se le entregara en comodato unas instalaciones que estaban en situación de abandono, en donde se montaron el laboratorio de café, el centro de tostión y una trilladora para el procesamiento del grano que cultivan tanto sus asociados como los demás caficultores del municipio, así como la compra de café, las bodegas y las oficinas. Entre otras cosas, tanto la tostadora como la trilladora, que demandaron una inversión de $40 millones, fueron donadas por la Gobernación de Risaralda.
En el laboratorio, por ejemplo, se procesa un promedio de 120 muestras en el mes, lo cual es un indicador del avance que está alcanzado este tipo de prácticas que contribuye a elevar la calidad del producto que se ofrece al consumidor. El centro de tostión, que inició con una producción de 200 libras al mes, muy pronto alcanzó un promedio de 6.000 libras y espera llegar en breve a 10.000 mensuales. Allí también se presta el servicio de maquila para los caficultores que tengan su marca propia y se sirve de puente entre las tiendas de café de especialidad y los cultivadores del grano.
Al respecto Ramos Martínez reconoce que es el momento de modernizar equipos, por lo que se está estructurando un proyecto de renovación de la dotación actual que demanda una inversión de $80 millones y el cual está enmarcado en un proyecto macro para el sector agropecuario por $500 millones que la administración departamental aspira a financiar con recursos del Sistema General de Regalías.
Precisamente la sede de la entidad, localizada en la plaza central de Santuario, es uno de esos avances. Mediante un comodato con la Alcaldía Municipal se adecuó esta edificación de dos plantas, la primera de ellas destinada a servir como tienda de café y cacao y la segunda como cafetería con dedicación exclusiva los cafés de especialidad. Ésta, que en realidad fue la primera tienda de café de especialidad en el municipio, abrió sus puertas hace tres años, la cual es propiedad de los caficultores.
Y ahí radica uno de los logros de Asocafé Tatamá: cambiar la forma de tomar café de los habitantes de este municipio que por décadas consumieron la pasilla que bajo la etiqueta de “café 100% colombiano” se expende en todos los establecimientos comerciales a precios, en verdad, muy económicos. Así que no era fácil lograr que alguien acostumbrado a tomarse un “tinto” por $1.000 o $1.500 fuera ahora a pagar $4.000 o $4.500 por un café especial, preparado en una Chemex, una prensa francesa, una Moka italiana o un sifón japonés. Pero Asocafé Tatamá lo está logrando, al punto que los expendios que hay alrededor de la plaza también se plegaron a la moda de vender café de especialidad con muy positivos resultados.
Y en esta relación de logros y de cambios en la cultura cafetera, el gerente de Asocafé Tatamá destacó también la adquisición de un total de 10 máquinas lavadoras de café recién pelado, que son una verdadera innovación, no solo por los bajos niveles de contaminación que se generan sino por el ahorro en el agua que se utiliza. En el sistema tradicional se requieren unos 40 litros de agua por kilo de café, mientras que las lavadoras solo usan solo siete.
Lo cierto es que hoy el producto que ofrece Asocafé Tatamá se puede encontrar en sitios y tiendas de especialidad, como El Barista, Queso y Café, Aroma y Sabor y Café a dos Ruedas en Pereira y Passion Coffee en La Virginia, como también en varios países del mundo, entre ellos Emiratos Árabes, a través de la empresa Bosque Coffee y en Londres por medio de Tatamá Coffee, una compañía manejada por un santuareño radicado en la capital de Inglaterra.
Ese ejercicio exportador se inició en el 2020, cuando la Federación Nacional de Cafeteros autorizó la exportación de pequeños lotes, 50 kilos de tostado y 60 kilos de café verde. El fin del 2024 y el inicio del nuevo año el comercio exterior del grano comenzó con evidencias muy esperanzadoras en el campo de las exportaciones, por cuanto ya se concretaron despachos en diciembre para Francia con envíos de café y cacao y en enero para España y Estados Unidos. Y todo eso se está logrando gracias a la visión de un líder cafetero como Edier Ramos Martínez.



