El alcalde Mauricio Salazar ha declarado calamidad pública ante la tragedia que ocurrió en el barrio Futuro bajo, donde 160 familias perdieron sus hogares. El mandatario lamenta los hechos y realiza el anuncio con el fin de brindarle a los afectados una inmediata atención a sus requerimentos fundamentales.

La decisión se ha tomado en conjunto con el comité de riesgo que se llevó a cabo a las 11 de la mañana en la alcaldía, la cual garantiza la atención en alojamiento para las familias. “En tres modalidades. La primera será autoalojamiento. Las familias que tengan donde llegar tendrán un subsidio de arrendamiento para que lleguen con sus familiares. Las familias que no tengan donde alojarse, serán dispuestas en hoteles de la ciudad y en tercer lugar van a disponer de un sitio para que de manera transitoria pueden estar mientras se resuelve si se aloja en otro lugar o en un hotel”.
También garantizarán ayuda humanitaria que incluye “colchones, kit de aseo, kit de cocina” ya tienen un equipo de profesionales en salud que trabaja para contener emocionalmente a los afectados y evitar complicaciones emotvias. Todo el equipo de salud del municipio está en el lugar de los hechos.

Con respecto a las mascotas y a la fauna silvestre también hay equipos especializados para cualquier requerimiento que necesiten. Especialmente, porque los animales fueron los más afectados por las llamas.
Los hechos no dejaron víctimas mortales, tan solo hubo una persona que por la inhalación de humo tuvo que ser trasladada al Hospital San Jorge pero se encuentra fuera de peligro. Además de algunos heridos menores por lesiones con el fuego. Esto sucedió debido a la oportuna reacción de las instituciones que se presentaron en la zona, para evitar una tragedia mayor.
El mandatario, además, hace referencia a las características del lugar, enfatizando en el hecho de que es una zona protegida que debe resguardarse de cualquier futura invasión humana. “Este lugar hace parte de una zona de protección, así que debe ser protegido para que no vuelva a ser invadido”.
Los hechos despertaron a los vecinos del sector al rededor de las 4:40 de la mañana del viernes primero de marzo, alertando por la altura de las llamas y la voracidad del fuego. El barrio, al ser una invasión, tiene difícil acceso lo que dificultó la labor de los bomberos, retrasando la contención de las llamaradas. Sin embargo, la labor de la comunidad fue fundamental para evitar perdidas humanas.
La presidenta del barrio Futuro alto, indicó que fueron más de 150 familias que perdieron sus hogares, ya que el fuego consumió en su totalidad sus redisencias. Por su parte el presidente de asojuntas Consota, indicó que sus familiares lograron salvarse de las llamas, pero que no lograron salvar sus pertenencias. Lamentando, sobre todo, la perdida de los animales de compañía o mascotas que quedaron atrapados en el incendio y no lograron salvar las vidas.

Alejandro Arango de la coordinación departamental de la Unidad de Gestión de Riesgo del departamento de Risaralda, que hizo un barrido en la zona y descartó víctimas fatales, también lamentó el fallecimiento de los animales.
El alcalde indica que los animales de compañía que necesitan atención están siendo revisados por Ukumari, con el fin de determinar que todo esté bien, resaltando que lo importante es que continúen como miembros de la familia. De presentarse algún caso de abandono, ya las autoridades lo llevarán a un lugar donde pueda continuar con su vida normalmente.
Mientra las familias encuentran un lugar donde hospedarse, están en la caseta comunal del barrio vecino Futuro alto. MIembros de esa comunidad fueron los que ayudaron a sus vecinos con almuerzo durante el día.



