En la mañana del domingo 23 de noviembre, el presidente Gustavo Petro sorprendió al panorama político regional al afirmar públicamente que no apoya al gobierno de Nicolás Maduro, en medio de la tensión militar entre Estados Unidos y Venezuela. A través de su cuenta de X, el mandatario colombiano se refirió a las recientes incursiones de fuerzas estadounidenses en territorio venezolano, justificadas por el país norteamericano como operaciones para frenar la expansión del narcotráfico y acompañadas de advertencias a aerolíneas comerciales que operan en la zona.
Petro aseguró que la crisis responde, en gran medida, a intereses económicos relacionados con el control del petróleo en la región, un factor que —según dijo— podría desencadenar una transformación profunda en las economías de Venezuela y Colombia. Sin embargo, fue enfático en marcar distancia de Maduro:
“Yo no apoyo a Maduro, quiero una solución política y pacífica en Venezuela, pero no apoyo una invasión”.
Las declaraciones surgieron luego de que Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, advirtiera que los conflictos en Venezuela, Rusia y Ucrania podrían generar una caída abrupta de los precios del petróleo, lo que afectaría el mercado energético global.
“Creo que hay muchas posibilidades de que, si algo ocurre con Rusia y Ucrania, si algo ocurre en Venezuela, veamos una caída drástica de los precios del petróleo”, señaló Bessent.
Ante este panorama, Petro lanzó fuertes críticas al gobierno de Donald Trump, al que responsabilizó de buscar el colapso de Ecopetrol mediante presiones geopolíticas sobre el mercado del crudo.
“Esta es la verdadera razón de la guerra en Ucrania y de la posible invasión a Venezuela. El petróleo. Se desplomarán los precios internacionales y el petróleo será monopolio árabe, EE. UU. quedará con petróleo pesado y Ecopetrol entrará a números rojos”, escribió en X.
El presidente también cuestionó a sectores que han celebrado las ofensivas estadounidenses en aguas soberanas venezolanas, advirtiendo que un escenario bélico tendría repercusiones graves para Colombia.
“Los que aplauden la invasión lo que desatan es la quiebra de Ecopetrol y millones de venezolanos hermanos en nuestro territorio. Irresponsables los apátridas”, agregó Petro.
Por ahora, el Gobierno colombiano insiste en una solución diplomática que impida una intervención militar y reduzca el riesgo de un conflicto que afectaría a toda la región.
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