Un nuevo capítulo de tensión se abre en el proceso de paz total impulsado por el Gobierno de Gustavo Petro. La W Radio reveló en primicia que 16 exparamilitares, encabezados por el exjefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Salvatore Mancuso, suspenderán de manera indefinida su rol como gestores de paz, figura creada por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.
En una carta que será divulgada oficialmente en las próximas horas, los firmantes denuncian lo que consideran un sabotaje sistemático por parte de funcionarios del propio Gobierno, a quienes acusan de ser “enemigos internos” del proceso de reconciliación. Entre los señalados se encuentran el alto comisionado para la paz, Otty Patiño; el jefe negociador con el Clan del Golfo, Álvaro Jiménez; y María Paz Lara, también integrante de la misma oficina.
Según los excombatientes, sus esfuerzos por contribuir a la verdad, la reparación y la no repetición están siendo socavados desde adentro. La comunicación afirma que la desconfianza y las trabas impuestas por estos funcionarios han llevado a un punto crítico la relación entre los gestores y la institucionalidad encargada del proceso de paz.
“No se puede construir la paz total si desde el corazón del proceso se siembra la división y se bloquea la voluntad de quienes, tras años de guerra, buscamos aportar a la reconciliación”, indica el borrador de la carta.
Esta suspensión ocurre en medio de un ambiente ya convulsionado: la política de paz total ha enfrentado múltiples críticas por falta de resultados concretos, la fragmentación de grupos armados, y las demoras en negociaciones clave como las del ELN y el Clan del Golfo.
Desde Casa de Nariño, aún no hay un pronunciamiento oficial, pero fuentes cercanas al Gobierno aseguran que se trata de un intento de presión por parte de los exparamilitares ante la resistencia institucional a ciertos beneficios jurídicos y políticos.
Un revés simbólico
La figura del gestor de paz ha sido uno de los pilares de la apuesta gubernamental por una paz más amplia e inclusiva. La participación de exjefes paramilitares, como Mancuso —extraditado, condenado y actualmente colaborador de la justicia, había sido presentada como una muestra de que incluso los actores más duros del conflicto podían aportar a la reconciliación nacional.
Sin embargo, esta crisis interna pone en evidencia las profundas tensiones que atraviesan el proyecto. La acusación de un “enemigo interno” resuena con fuerza y podría tener repercusiones políticas de gran calado.
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