El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner a Colombia en el centro de su discurso contra el narcotráfico y lanzó nuevas advertencias al asegurar que las acciones por tierra que ha anunciado no se limitarían únicamente a Venezuela. Según el mandatario, su gobierno ya habría reducido de forma drástica el ingreso de drogas por vía marítima y ahora el foco estaría en operaciones terrestres.
“Hemos acabado con el 96% de la droga que entra por agua y ahora estaremos empezando por tierra, y es mucho más fácil hacerlo”, afirmó Trump durante una rueda de prensa. En ese contexto, aseguró que Estados Unidos no permitirá que el narcotráfico siga afectando a su población y mencionó directamente a Colombia como uno de los países productores. “Colombia tiene al menos tres fábricas de cocaína. No estamos contentos con eso, pero lo vamos a detener”, dijo.
Trump fue enfático en señalar que no se trata solo de Venezuela. “Se trata de ataques contra gente horrible que trae drogas y mata a nuestro pueblo”, añadió, al insistir en que cualquier nación que produzca drogas y las envíe a Estados Unidos podría ser blanco de este tipo de acciones.
Las declaraciones se suman a otras hechas días atrás, cuando el presidente estadounidense mencionó directamente a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, y lo señaló como “el siguiente” en la lucha contra el narcotráfico. “Va a meterse en grandes problemas si no espabila. Espero que esté escuchando”, advirtió. Además, descartó la posibilidad de un diálogo cercano con Petro, a quien calificó de “bastante hostil con Estados Unidos”.
Trump también reiteró que Colombia “está produciendo mucha droga” y aseguró que existen plantas de fabricación de cocaína que, según él, venden directamente el producto al mercado estadounidense. Desde noviembre, el mandatario viene hablando de posibles ataques por tierra, aunque inicialmente los había limitado a Venezuela. Sin embargo, el pasado 2 de diciembre amplió el alcance de sus amenazas al incluir a otros países productores, entre ellos Colombia.
La respuesta del presidente Petro no se hizo esperar. A través de su cuenta de X, invitó a Trump a visitar Colombia para conocer de primera mano la política de destrucción de laboratorios de droga. “Sin misiles, he destruido en mi gobierno 18.400 laboratorios. Venga conmigo y le enseño cómo se destruye un laboratorio cada 40 minutos, pero no amenace nuestra soberanía”, escribió, advirtiendo que cualquier ataque sería interpretado como una declaración de guerra y podría afectar dos siglos de relaciones diplomáticas.
En medio de la tensión, la canciller Rosa Villavicencio confirmó este jueves que el Gobierno colombiano envió una invitación formal a Trump para que visite el país. No obstante, desde la Casa Blanca señalaron no tener conocimiento de dicha comunicación. Karoline Leavitt, portavoz presidencial, afirmó que el mandatario estadounidense considera “alarmantes e insultantes” algunas declaraciones del presidente Petro y reiteró que a Trump “no le gustan” ese tipo de mensajes.
Así, el cruce de declaraciones eleva la tensión diplomática entre Bogotá y Washington, en un escenario marcado por el debate sobre la lucha contra el narcotráfico, la soberanía nacional y el futuro de las relaciones entre ambos países.



