En días pasados la ciudad fue visitada por expertos en diferentes áreas de la planificación del territorio. En entrevista exclusiva para El Diario, habló sobre varios temas Gustavo Marulanda, director del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac).
Este alto funcionario es administrador público de la Esap, especialista en Gobierno, Gerencia y Asuntos públicos de la Universidad Externado de Colombia y de la Universidad de Columbia. Además cuenta con estudios en Políticas Macroeconómicas y Finanzas Públicas de la Cepal, planeación del desarrollo y gestión de entidades. Con más de 30 años de experiencia laboral, ha sido también consultor del Banco Mundial y docente del Lincoln Land Institute en gestión de tierras.
El Diario: el tema que los reunió aquí fue el Catastro Multipropósito, cuéntenos de la articulación con los territorios.
Gustavo Marulanda: Las metodologías catastrales que hemos venido implementando y que acaban de ser reglamentadas en la Resolución 1040, que expedimos hace dos meses, para dar cuenta de todas esas dificultades que tenemos en territorio. Pero hay otras dificultades como el acceso a comunidades étnicas que no permiten tan fácil el levantamiento de información en sus territorios y ese es parte del atraso, que no hubo antes consulta previa aprobada con ellos. Más del 40% del país quedó cerrado sin la posibilidad de hacer Catastro.
E.D: ¿Entonces cómo lo van a resolver?
G.M: Existen métodos directos, indirectos, colaborativos y declarativos, son tres métodos, en realidad hay que llegar a los territorios con la combinación de los tres. Seguramente no vamos a llegar al último predio de la última vereda, pero sí podemos hacer que las personas colaboren y se vuelvan co-constructoras de este proceso. Por eso tenemos una concepción del Catastro con la gente y no para la gente, para lo que hay una propuesta y una lógica de trabajar involucrándolos. Nosotros seremos los gestores y ellos los operadores.
E.D: ¿Y en las zonas de conflicto qué va a pasar?
G.M: Tenemos otra cosa, se llaman las Escuelas Interculturales de Geografía para la Vida y Catastro Multipropósito. Entonces, previo a la entrada al territorio hacemos un abordaje en donde llegamos con unas escuelas que nos permitan en cuatro niveles: uno, contarles qué es el Catastro, para qué sirve y qué ventajas tiene, cómo es el tema con el impuesto; dos, las personas que nos van a ayudar, el baquiano que nos va a decir ‘mire no se meta por allá, yo les reúno la gente en la escuela’, entonces nosotros llevamos los mapas, pintamos los linderos, estamos todos de acuerdo; tres, volverlos técnicos y empoderarlos en el propio territorio a través del Sena, capacitarlos, no tiene sentido si seguimos pensando que desde Bogotá, se van a desplazar técnicos a esas regiones; y cuatro, mostrarles los resultados, para cuando mostremos la información final la comunidad sepa qué es lo que ha venido pasando con su municipio.
“El impuesto no es el coco que están tratando de hacer ver, hay que pagar impuestos, pero razonables que no ahoguen al ciudadano en su capacidad de pago”.
E.D: ¿En otros lugares del país cómo será la pedagogía?
G.M: En el Plan de Desarrollo logramos que volviera a ser implementada la cátedra obligatoria de Geografía e Historia, que se había desaparecido, porque la idea es empezar con los más pequeños, les llevamos el plano de su municipio y les decimos identifique las distancias, pinte su escuela, les explicamos qué es una coordenada, son cosas que parecen bobas, pero es muy importante que lo aprendan para conocer el territorio. No es actualizar por actualizar, porque para eso lo hacemos con los drones y ya está, la idea es involucrar para asegurar la sostenibilidad, porque de lo contrario al día siguiente el campesino vuelve y entrega la tierra con una carta de venta sin la formalidad.

E.D: Hay algo muy preocupante que son las parcelaciones y las invasiones. ¿Cómo lo ven ustedes?
G.M: Hay problemas en lo urbano y en lo rural, porque en el campo el problema es que empiezan a ampliar las fincas para tener más tenencia de tierra y no terminan de escriturarla. El tema de la formalidad es clave y parte de lo que hace el Catastro, cuando fui el director en Bogotá capturábamos ocho millones de metros cuadrados nuevos cada año y de eso lo informal era cerca de tres millones y medio, pero si uno no levanta esa información difícilmente va a poder tomar decisiones, de lo contrario al Estado le va a pasar por encima todo ese desarrollo informal, subnormal y no pagan impuestos, después ¿quién les lleva vías y colegios? Con el tiempo las alcaldías tienen que sacar de lo que pagan los juiciosos para estos temas.
E.D: ¿Cómo queda entonces el tema con la restitución de tierras?
G.M: En el Acuerdo de Paz dice tres millones de hectáreas para redistribución de la tierra y el Plan de Desarrollo plantea como eje estratégico el tema de la sostenibilidad y la seguridad alimentaria por eso tenemos que volver a producir. Esto no es de expropiación ni nada, no es un tema de socialismo salvaje, es al contrario, un tema de capitalismo, ¿cómo hacemos para que esto que parece más una sociedad feudal, la convirtamos en capitalista, es que usted cree que Alemania no tiene todo centímetro de tierra produciendo? ¿Por qué dependemos de Ucrania? Esa guerra nos está matando, porque está haciendo que se eleven los alimentos. Eso pasa porque no hemos tomado las decisiones correctas al no conocer el territorio, sigue pasando, nadie se da cuenta y los grandes terratenientes concentrando la tierra. El Gini de la concentración en Colombia es de los más absurdos del mundo cerquita al 0.9 y esa tierra es la más productiva.
Dato
“En Bogotá se hace actualización Catastral todos los años, Pereira estuvo casi 10 años sin actualizar”.



