En un hecho que ha encendido las alarmas entre las autoridades y ha causado indignación en la opinión pública, Ricardo Orozco Baeza, alias el Bendecido, quedó en libertad este lunes 6 de mayo por decisión del Juzgado 3 Penal con función de control de garantías. El procesado es señalado por la Fiscalía como el principal articulador del lavado de activos y contrabando en el puerto de Buenaventura, y sería la mano derecha de Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo, presunto líder de una de las redes criminales más poderosas dedicadas al contrabando en Colombia.
La razón de la liberación: vencimiento de términos. Aunque las capturas habían sido legalizadas en marzo de 2024, el ente acusador no resolvió la situación jurídica de Orozco dentro del plazo legal establecido, lo que permitió a su defensa solicitar su libertad. “Se cumplieron los requisitos para que el señor Orozco tuviera derecho a libertad por demoras en el trámite del proceso por parte de la Fiscalía”, aseguró el abogado Ricardo Barakat al diario El Tiempo.
Esta no es la primera vez que una figura clave dentro de esta red de contrabando recupera su libertad por motivos procesales. Junto a Orozco, ya habían sido liberados el mayor (r) Mario Andrés Sarmiento Rojas —exsecretario privado del director de la Policía Fiscal y Aduanera— y el coronel retirado José Helí Alzate Moncayo. Ambos eran considerados piezas fundamentales en la estructura liderada por Papá Pitufo, y también enfrentaban graves acusaciones por facilitar o participar directamente en el entramado criminal.
Según investigaciones, Orozco Baeza habría sido responsable de coordinar el ingreso de hasta el 80% del contrabando que entra por Buenaventura, el puerto más importante del Pacífico colombiano. La Fiscalía sostiene que posee audios y testimonios que lo vinculan de forma directa con la organización. Sin embargo, la falta de diligencia en los términos procesales ha llevado a que su captura, considerada un golpe estratégico contra el contrabando, se diluya ahora en un proceso debilitado.
La liberación de el Bendecido se produce apenas 24 horas después de que el presidente Gustavo Petro anunciara una ofensiva institucional para desmantelar las mafias que controlan los puertos. “La decisión que tengo es cambiar completamente la administración de los puertos. Los puertos han sido cooptados por narcotraficantes, y su otra cara, que han sido los contrabandistas”, afirmó el mandatario en una declaración que hoy adquiere nueva dimensión frente a la fragilidad institucional evidenciada en este caso.
A pesar de su libertad, Orozco y los demás implicados seguirán vinculados al proceso judicial. No obstante, la Fiscalía enfrenta ahora el desafío de recuperar el control de un caso que amenaza con convertirse en un símbolo de impunidad si no se toman correctivos inmediatos.
Mientras tanto, las redes criminales en los puertos del país parecen observar con atención —y con ventaja— el desarrollo de un proceso que, lejos de desarticularse, se estanca entre trámites, plazos vencidos y decisiones judiciales que revelan una preocupante debilidad del sistema.



