Desde la tragedia de Armero, 14 años pasaron sin que el país supiera de algo tan grave, en medio de esa conmoción nació el Forec.
La imagen que más marcó al dirigente gremial de aquel tiempo, Luis Carlos Villegas, fue ver a tantas personas en shock deambulando sin agua, ni comida. Aquel día el gerente de la Andi viajó en una avioneta de la Cruz Roja, al llegar a Armenia se dio cuenta que tanto las personas del común como los altos funcionarios estaban en las mismas, todos sin casa. Había que recuperar urgentemente una de las zonas estratégicas más importantes del país.
“En un primer momento se creyó que el epicentro había sido en Pereira y viajé pensando en eso, pero cuando fui a Armenia cambió la prioridad. Llegué a la Casa de Nariño y le dije al presidente Pastrana que teníamos que enviar alimentos y me contestó: ‘sí ahí tenemos 60 toneladas para estar enviando con la Fuerza Aérea’, le contesté que eso se necesitaba pero diario y me dijo ‘¿así de grave es?’, sí señor, así de grave”.
Cuando el presidente Pastrana visitó Armenia, se dio la réplica que arrasó el recinto de la Asamblea y por minutos se salvó de eso, comenta el doctor Villegas, quien 15 días después le dijo: “Presidente, usted necesita una persona al frente de todo esto y él me respondió: sí ya lo tengo, es usted”. Nicanor Restrepo, presidente de la junta de la Andi, le dijo al presidente de la República, le prestamos a Luis Carlos. Lo primero fue mover a la fuerza pública y se hizo con Rodrigo Lloreda (Q.E.P.D.)
“La gente sufrió mucho”
A pesar de que de inmediato se instalaron albergues temporales, llegó la Fuerza Pública y las ONG, las ayudas del extranjero, el sufrimiento, según Villegas, era algo que no se podía medir. Designaron al señor Jaime Ruiz, para que hiciera el costo de los daños y la planeación de la financiación. El mismo día del terremoto llovió toda la tarde y gran parte de la noche, era el preámbulo de un invierno que complicó todo aún más.
“Se tuvo que acudir al crédito externo favorable de largo plazo con tasas bajas del Banco Mundial y el BID, de no ser por eso nada de lo que se hizo habría resultado, estábamos en plena recesión económica y fueron 1.000 millones de dólares, el 1% del Producto Interno Bruto, que al día de hoy representa un proyecto de 4.000 millones de dólares. Lo que pasa es que está el mito de las personas ¿qué hicieron con el platal que les llegó del exterior? Que realmente no fue tanto, para este caso hablamos solo del 4% de lo que se necesitó”.
El Forec
“A semejante emergencia no le cuadraban los tiempos de la tramitomanía y burocracia, había que intentar un nuevo modelo en el que se vinculara a la sociedad civil. Esa reconstrucción había que hacerla con la gente y para la gente”. El plan piloto del Forec tuvo lugar en La Tebaida, ya que el doctor Gilberto Echeverri (Q.E.P.D) fue el primero en levantar la mano con la ONG Antioquia Presente, que él dirigía, adoptaron ese municipio. “Aunque nadie confía en lo nuevo, fue el primero en firmar un contrato de reconstrucción”.
Fueron 32 gerencias zonales que al cabo de tres años de trabajo intenso terminaron la reconstrucción de las viviendas y de los espacios públicos, “fuimos ejemplo, porque los políticos en vez de hacer contratación hicieron auditoría, que es lo que deben hacer realmente. Vea lo que ha pasado en Mocoa, al paso de los diferentes gobiernos, seis años y nada. En esos casos se hace necesario sacar las emergencias de la funcionalidad ordinaria de los ministerios y darles celeridad y eso que la institucionalidad pública ha mejorado mucho en estos 25 años”.

¿Realmente se ignoró a Pereira?
Luis Carlos Villegas responde: “Eso no es cierto, lo que pasa es que las dimensiones fueron muy diferentes, para la muestra la fundación Vida y Futuro a través de la cual se canalizaron los recursos. Solo para la ciudad fueron 180 millones de dólares, con los que se construyó un nuevo Comando de Policía, muchas viviendas, el crecimiento de la UTP también se debe a esto, con el apoyo de profesionales brillantes como Luis Fernando Sánz y Felipe López”.
El resultado de la gestión
“Antes del terremoto, el eje cafetero era una región rural que producía una riqueza agropecuaria y pasó a convertirse en una sociedad de servicios con excelente nivel de empleo, producción, industrialización en Pereira y Manizales, turismo en el Quindío, fruto de la buena infraestructura”, comentó el gerente del Forec. La UNGRD es fruto de esta emergencia, la manera como se contrata, como se hacen los censos de las víctimas y posibles beneficiarios, la manera como se manejan los estratos de servicios públicos de las viviendas nuevas que se van entregando.
El modelo del Fondo de Reconstrucción del eje cafetero fue un modelo tan único que lo liquidaron y ya no existía al terminar el gobierno de Andrés Pastrana, no se quedó ahí para convertirse en otra institución del Estado. Eso es lo que más exalta el doctor Villegas. “Si en San Andrés se hubiese seguido ese modelo, otra sería la historia, se necesitaba plata para mandar cosas en los barcos de la Armada y no por avión que lo que pueden llevar es muy poco, para lo que se necesita en esos casos”.
Dato
El Forec tuvo injerencia en otros municipios afectados como fueron Chinchiná, Alcalá y Ulloa.
Cifra
1.125 muertes ocasionó el terremoto, según el Dane 61 de ellas en Pereira, pero las cifras locales apenas hablan de 26.



