Un carro de valores que transportaba más de 3.000 millones de pesos fue robado en pleno centro de Manizales, en un hecho que mantiene en alerta a las autoridades locales y que ha despertado sospechas por la manera en que se ejecutó el hurto. El incidente ocurrió en la calle 27 entre carreras 20 y 21, cuando el vehículo fue sustraído sin el uso de la fuerza ni enfrentamientos armados.
El vehículo fue hallado más tarde en un parqueadero cerrado, donde inicialmente se reportó un posible incendio. Sin embargo, al llegar los bomberos y la Policía, se descubrió que el humo provenía del uso de herramientas eléctricas con las que los ladrones intentaron abrir las cajuelas de seguridad. Aunque no lograron acceder a todo el dinero, una de las cajas fuertes sí fue robada antes de que abandonaran el automotor en el lugar.
La secretaria del Interior de Manizales, Paula Andrea Sánchez, explicó que los videos de seguridad muestran cómo dos hombres ingresan al parqueadero y minutos después entra un tercero con herramientas eléctricas, logrando abrir el vehículo sin generar alarma. “No hubo persecución, ni uso de la fuerza, ni ingreso forzado al parqueadero. Los responsables sabían exactamente lo que hacían”, afirmó la funcionaria, señalando que la situación genera serios cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad de la empresa de valores.
De acuerdo con el coronel Dave Ánderson Figueroa Castellanos, comandante de la Policía Metropolitana de Manizales, los ocupantes del vehículo habían dejado el carro encendido y desatendido mientras surtían cajeros en el Parque Caldas, y minutos después reportaron su desaparición desde un CAI. “Resulta sospechoso que el carro estuviera parqueado, encendido y sin vigilancia, y que haya sido guardado en un parqueadero cerrado. No descartamos participación de personas internas”, advirtió el oficial.
Las autoridades adelantan la revisión de cámaras de seguridad, planillas de ruta y testimonios, así como un cruce de cuentas para determinar el monto exacto del dinero sustraído. Según fuentes oficiales, los protocolos de seguridad “fueron totalmente violados”, lo que refuerza la hipótesis de una posible colaboración desde dentro de la empresa afectada.
El caso continúa bajo investigación mientras se espera un informe oficial del valor total del robo y las identidades de los posibles responsables.



